Ismael ‘El Mayo’ Zambada, en una charla con el abogado de su hijo ‘El Vicentillo’, confesó que un banco de Estados Unidos lo financió en uno de sus negocios legales, probablemente sin saber que la empresa era de su propiedad.
De acuerdo con la periodista Anabel Hernández se trató de la institución bancaria Export Import Bank United States, misma que funge como una agencia de créditos y cuyo objetivo es que haya un intercambio de productos entre México y Estados Unidos.
Ante esas declaraciones, es posible que la marca de leche de Ismael Mario se estuvo comercializando en Estados Unidos, aunque esta versión aún no se ha confirmado.
“Con ironía, ‘El Mayo’ le confesó a Gaxiola que fue un banco de Estados Unidos, sin saberlo, el que financió la instalación de su fábrica de leche pasteurizada Santa Mónica, la cual lleva a cabo su producción por parte de la empresa nueva industria de ganaderos de Culiacán, nueva industria, es evidente que el capo no necesitaba dinero, pero le sirvió para legitimar el negocio y exportar su leche hacia Estados Unidos, la institución bancaria fue Export Import Bank United States, la cual es una agencia de créditos, su objetivo es entre otros, financiar el intercambio de productos entre México y Estados Unidos, por lo que se deduce que la leche Santa Mónica en algún momento habría sido exportada a Estados Unidos”, se lee en el libro ‘El Traidor’ de Anabel Hernández.
Cabe mencionar que desde el mes de noviembre de 1993, Ismael ya contaba con su propia fábrica de envases y tapas de plástico con las que se encargaba de embotellar sus productos, estos se encontraban en las afueras de Culiacán, en la colonia El Alto Bachigualato, en la carretera a Navolato.
“Desde noviembre de 1993, ‘El Mayo’ ya tenía en funcionamiento su propia fábrica de envases y tapas de plástico para embotellar, la leche San Mónica, la planta estaba en las afueras de Culiacán, en la colonia El Alto Bachigualato, en la carretera a Navolato, en el kilómetro 7.5 y trabajaba con las autoridades del Gobierno local y federal, se consideraba un establecimiento industrial de jurisdicción federal”, se lee en el libro de Anabel Hernández.
Gracias a la ayuda de quien inició como su prestanombres, Jesús Urquídez Lara, ‘El Señor del sombrero’ pudo incrementar su producción, pues se formaron equipos de trabajo, por lo que el parque vehicular de los camiones repartidores de la leche se multiplicó de 50 a 250.
“De 1995 a 1998, logró que disminuyeran los costos de la fábrica pasteurizadora con el apoyo del joven Jesús Urquídez Lara, quien pasó de prestanombres a empleado, se formaron equipos de trabajo para incrementar la productividad y los controles en las áreas de producción de embasado y almacenes, y el parque vehicular de los camiones repartidores de la leche se multiplicó de 50 a 250″, narró la periodista Anabel Hernández.