La Secretaría de Educación de Guerrero (SEG) dio a conocer que continuará la suspensión de clases una semana más en todas las escuelas de los municipios de Acapulco y Coyuca de Benítez, que aún presentan severas afectaciones por el paso del huracán Otis.
A través de un comunicado las autoridades informaron que la decisión se ha tomado con el objetivo de salvaguardar la integridad física de los estudiantes, personal docente y administrativo.
“SE SUSPENDEN, las actividades académicas y administrativas en todos los niveles educativos públicos y privados durante la semana del 6 al 10 de noviembre del 2023, en los municipios de Acapulco y Coyuca de Benítez”, se lee.
Asimismo, la Secretaría confirmó que se autoriza que tampoco haya clases en las escuelas y oficinas administrativas de otros municipios que en donde no existan condiciones para realizar actividades laborales tras el paso del huracán.
De igual forma, se instruye a servidores públicos de la SEG (jefaturas de sector, supervisión, directivos, y se invita a docentes, trabajadoras/es, estudiantes, madres y padres de familia) a realizar labores de limpieza en las escuelas durante esa semana, para generar las condiciones de regreso a clases.
En tanto, en todos los demás municipios las actividades docentes y administrativas deben mantenerse con normalidad, salvo los días señalados como de suspensión por el Calendario Escolar Oficial.
La noticia también fue confirmada por la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, quien este domingo confirmó que al momento hay 47 personas fallecidas tras el paso del ciclón.
Daños en las escuelas
De acuerdo con Marcial Rodríguez Saldaña, titular de la SEG, en Guerrero hay un aproximado de 190 planteles educativos que fueron dañados en infraestructura y servicios por el paso del huracán Otis.
Estos daños a su vez causan afectaciones a 177 mil 804 estudiantes de educación básica, han estimado organizaciones internacionales.
“En cuanto haya condiciones reanudaremos clases presenciales o virtuales, e iniciaremos la etapa de reconstrucción de escuelas”, dijo el funcionario.
Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) alrededor de 296 mil niñas, niños y adolescentes de cinco municipios de Guerrero resultaron afectados tras el impacto del huracán Otis y hoy día están en una situación de riesgo y vulnerabilidad.
El organismo de las Naciones Unidas precisó que uno de los mayores peligros es que los menores de edad pueden llegar a enfrentar carencias de alimentación adecuada, acceso limitado a agua potable, riesgo de enfermedades relacionadas con el estancamiento de agua, deshidratación, atención médica reducida, y abusos a su integridad física y emocional debido al posible aumento de la violencia y el crimen.
De igual forma, precisaron que los daños a los hogares y la infraestructura crítica, como hospitales y escuelas, representarán un riesgo especial para la población infantil y adolescente.