A lo largo de la historia del arte, algunos mexicanos se han situado como los mejores pintores de algunas épocas, tal como lo fue Diego Rivera del Muralismo o Rufino Tamayo en el Modernismo.
Gracias a esto, varias obras de arte mexicanas han roto récords en subastas al venderse en miles de dólares, como es el caso de Diego y yo de Frida Kahlo, pintura que en su momento fue una de las más costosas a nivel mundial.
Diego y yo es un autorretrato que realizó la artista en donde Diego Rivera, su esposo, es parte fundamental. La pintora plasmó al muralista en su frente, justo arriba de su característica uniceja.
Fue en 2021 cuando la obra fue subastada por la prestigiosa casa Sotheby’s en Nueva York. El precio con el que se la llevó el mejor pujador fue de USD 34,9 millones (alrededor de 594 millones de pesos), el precio más alto hasta ese momento en que una obra de arte de un artista latinoamericano había sido vendida.
La persona que la compró fue el empresario argentino Eduardo Costantini, quien participó en línea y por llamada telefónica, pues estaba convencido de que quería que Diego y yo fuera suya.
Esta obra de arte comenzó la subasta con un precio de alrededor de USD 25 millones, pero rápidamente fue subiendo hasta los USD 30 millones, cuando finalmente llegó a los USD 31 millones, Constantini hizo su oferta y se llevó la pintura.
Según reveló a CNN, él estaba dispuesto a pagar hasta USD 41 millones, pero resultó ser mucho menor el precio.
¿Cuáles son las características de “Diego y yo” de Frida Kahlo?
La pieza es pequeña, sus dimensiones son de 30 cm por 22.4 cm y es óleo sobre masonita, que es un tipo de tablero de madera comprimida. Frida la realizó en junio de 1949 en México, según se puede leer al reverso del lienzo.
Este autorretrato lo realizó Frida para un par de amigos, así se lee en la dedicatoria que escribió: “Para Florence y Sam con el cariño de Frida”, indica el sitio de Sotheby’s. Actualmente, esta obra tiene un valor estimado de entre USD 30 millones y USD 50 millones.
Frida y yo primero fue adquirida por Sam Williams y Florence Arquin (las personas para quien la pintora realizó la obra), quienes después la consignaron a Sotheby’s. Su segundo propietarios fue la galería Mary-Anne Martin Fine Art y, posterior a esto, pasó a manos de varias colecciones privadas.
La segunda obra mexicana más cara
Antes de Diego y yo, la obra que había batido récord de precios en subastas fue Baile de Tehuantepec, la cual fue realizada por Diego Rivera en 1928.
Quien compró a esta obra también fue el argentino Eduardo Constantini, en 2016, también durante una subasta. En su momento costó USD 15,7 millones, con lo que desplazó a la que anteriormente era la obra latinoamericana más cara, que fue hecha por su esposa, Frida Kahlo.
Baile de Tehuantepec es una de las piezas que Rivera realizó en lona, al igual que los murales, de grandes dimensiones, mide 2m por 1.63m. Antes, esta pintura había pasado por varias prestigiosas exposiciones y, según expresó Constantini, desde antes ya la había querido comprar, pero por motivos de presupuesto, no pudo hacerlo.
Dos desnudos en el bosque (La misma tierra) fue la pintura que antes había roto récord de precios en una subasta, hecha por Frida Kahlo, costó USD 8 millones.
Esta obra habría sido una de las más importantes en la vida personal de la artista, pues habría sido una declaración de amor a la actriz Dolores del Río.