“¡Cárcel para los militares!”: pidieron justicia en Tapachula a tres años del asesinato de Damián Genovés a manos del Ejército

Damián Genovés Tercero fue un joven supuestamente ejecutado por el Ejército mexicano en Nuevo Laredo, Tamaulipas

Guardar
Ejercito Mexicano destruye plantíos de Coca y un laboratorio clandestino en la sierra de Guerrero
MEX5544. ATOYAC DE ÀLVAREZ (MÉXICO), 23/02/2021.- Vista general de un miembro de Ejército durante el operativo para destruir un campamento y laboratorio clandestino junto a cuatro hectáreas de plantas de coca, hoy en el municipio de Atoyac de Álvarez, en la sierra del estado de Guerrero (México). EFE/David Guzmán

Familiares y activistas del Movimiento Amplio Opositor para la Liberación Nacional (MAOLN) protestaron este lunes en la frontera sur de México, en la 36 zona militar de Tapachula, al cumplirse 3 años de la muerte de Damián Genovés Tercero, ejecutado por el Ejército mexicano.

Los manifestantes exigieron castigar a los militares que mataron a Genovés, un joven originario de Tapachula, Chiapas, que murió el 3 de julio de 2020 en un enfrentamiento entre el Ejército y civiles en Nuevo Laredo, Tamaulipas, cerca de la frontera con Estados Unidos.

Romeo Ibarra Espinoza, dirigente del MAOLN, denunció que las Fuerzas Armadas no han considerado la recomendación 90/2021 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que acreditó que los militares “violaron el derecho a la vida por uso excesivo de la fuerza” de Genovés y otras dos víctimas.

Los familiares organizaron un mitin en el exterior de la base militar, una de las más importantes de la frontera sur de México, para exigir que los militares paguen por el crimen cometido.

Ibarra Espinoza remarcó que durante estos tres años han luchado por llevar a la cárcel los militares, quienes continúan trabajando como si nada.

Durante la manifestación realizaron pintadas en las bardas, monumentos y la verja del acceso principal con frases como “Cárcel para los militares asesinos” y “Ejército asesino”.

A raíz de la muerte de Genovés, según los manifestantes, la salud de la madre ha empeorado, pero la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Comisión Ejecutiva de Atención a Victimas (CEAV) no han hecho nada al respecto.

De acuerdo con los manifestantes, 29 militares participaron en este hecho en Nuevo Laredo.

Además, denunciaron que sigue desaparecido Alejandro Tercero, primo de Genovés, que lo acompañaba en dicha ciudad.

Autoridades en México
FOTO: ALAN ORTEGA /CUARTOSCURO.COM

Indicaron que es necesario que el Ejército regrese a los cuarteles porque no están preparados para desempeñar las tareas de seguridad pública, sino que están entrenados para otras actividades.

La manifestación ocurre mientras ha crecido el rol de las Fuerzas Armadas bajo la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, quien impulsó una reforma constitucional para asignarles tareas de seguridad pública.

Las denuncias de violaciones de derechos humanos se han acumulado, en particular en Nuevo Laredo, donde apenas el mes pasado trascendió un video, reconocido por López Obrador, en el que militares ejecutaron a cinco personas en un muro.

En febrero pasado, militares también mataron a cinco jóvenes en Nuevo Laredo y, en abril pasado, también ahí, un tiroteo de la Guardia Nacional dejó dos civiles muertos, incluyendo una mujer embarazada de ocho meses.

De acuerdo con los familiares, Damián salió de Tapachula tras concluir su bachillerato con la idea de apoyar a su mamá y hermano, ya que habían quedado huérfanos.

Por ello decidió emigrar al norte del país y enlistarse a la Guardia Nacional, un grupo de seguridad impulsado por el gobierno de López Obrador, para darle a su familia una mejor calidad de vida.

Sin embargo, en el camino el crimen organizado lo secuestró y, según la versión del tío de Damián, poco después fue asesinado por el Ejército mexicano.

Según el familiar, cuando Damián fue secuestrado se dio un enfrentamiento entre los militares e integrantes del crimen organizado, en el que el joven fue confundido con delincuentes.

El error de mi sobrino fue levantar la cabeza para pedir auxilio y uno de los elementos (del Ejército) gritó que había uno vivo y el mando militar dio orden de matarlo de un balazo en la cabeza”.