La llegada de la primavera transforma los paisajes patagónicos y marca el inicio de una de las temporadas más esperadas por los pescadores deportivos. Ríos de montaña, cursos de estepa, valles productivos y costas atlánticas conforman un abanico de ambientes que, en pocas provincias del país, conviven dentro de un mismo territorio.
Río Negro cuenta con una de las redes hidrográficas más ricas y diversas del país, lo que la posiciona como uno de los destinos más completos para la pesca deportiva en el sur argentino. En ese territorio conviven las cabeceras cristalinas del bosque andino, los cursos de estepa, el cauce fértil del río en los valles y la inmensidad del litoral atlántico.
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Esa variedad de ambientes permite practicar fly fishing, spinning, pesca de fondo y excursiones embarcadas en un mismo territorio provincial. El potencial natural se complementa con guías profesionales, lodges especializados, servicios de flotadas y buena conectividad, pensados tanto para el pescador técnico como para quien busca el contacto con la naturaleza.
Los grandes ríos de estepa y el reino de la trucha
El nacimiento del río Limay, en Dina Huapi, es uno de los puntos de pesca con mosca más emblemáticos de la Patagonia. La dinámica del agua y la abundancia de alimento atraen allí a ejemplares de gran porte, entre ellos truchas marrones y arcoíris. La técnica dominante es el fly fishing, con cañas de potencia media-alta y moscas articuladas para las correderas profundas, bajo la modalidad de devolución y con anzuelo simple sin rebaba.
Río abajo, su tramo medio despliega un laberinto de islas, brazos secundarios y paredes rocosas donde la lectura de corrientes resulta determinante. En algunos sectores, la devolución de truchas es obligatoria durante toda la temporada. Las flotadas en balsas de vadeo o drift boats permiten cubrir extensos tramos de difícil acceso a pie, con paradas en correderas y fosas.
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Río Negro y el crecimiento de la pesca de carpa
El curso principal del río atraviesa la provincia y nutre a los valles, donde se consolidó la pesca de carpa como una actividad cada vez más valorada. El epicentro está en el Alto Valle, entre Cipolletti y Villa Regina, con ejemplares de entre 8 y 10 kilogramos, mientras el atractivo se extiende también hacia el Valle Medio y el Inferior.
Entre las tácticas más usadas se destacan la pesca a la vista con mosca, que consiste en ubicar carpas alimentándose en las orillas para presentar moscas o ninfas con precisión, y la pesca de fondo con equipos feeder, que permite disputar con ejemplares que suelen superar los 5 kilogramos.
Montaña adentro, un ambiente íntimo
En el área cordillerana de Río Negro, que abarca ríos y lagos como el Nahuel Huapi, el Manso, el Villegas, el Guillelmo, el Fonck, el Hess y el Gutiérrez, la pesca adquiere un ritmo más íntimo, rodeado de bosques y montañas. Las especies presentes son la trucha arcoíris, la marrón y la de arroyo, y se recomienda el uso de equipos livianos.
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Durante la primavera y el verano, la pesca con mosca seca en la superficie permite capturas visuales durante las eclosiones de insectos.
El Golfo San Matías y la pesca marítima
Con la primavera, el litoral rionegrino despierta con intensa actividad pesquera, desde la desembocadura del río Negro en Balneario El Cóndor hasta las playas y acantilados del Golfo San Matías —Las Grutas, San Antonio Este, La Rinconada, Bahía Rosas, Bahía Creek y Pozo Salado—, además de Playas Doradas, en el litoral sur.
Desde la costa, el surfcasting apunta a especies como el pez gallo, la pescadilla, la corvina y el pejerrey, con cañas de entre 4 y 4,50 metros y plomadas de destrabe para superar la rompiente. Las excursiones embarcadas, que parten del Puerto del Este o San Antonio Oeste, permiten acceder a salmón de mar, besugo, mero y pescadilla en fondos rocosos y restingas profundas.
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Para la pesca en aguas continentales es obligatorio contar con el Permiso Unificado de Pesca Continental Patagónica, válido de noviembre a abril o mayo según el ambiente, mientras que la pesca marítima está habilitada todo el año bajo normativa provincial. La temporada continental comienza el 1 de noviembre en los ambientes principales. Quienes quieran combinar la pesca con otras propuestas turísticas de la provincia pueden hacer clic acá.
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