Frente a la costa de Cartagena, Colombia, en las Islas del Rosario, Isla Corona propone una estadía de escala reducida, con foco en el entorno natural y un ritmo alejado de las grandes concentraciones turísticas. La propuesta reúne alojamientos rústicos, actividades en el agua y medidas operativas relacionadas con el uso de recursos naturales.
El paisaje combina aguas transparentes, formaciones coralinas, palmeras y playas de arena clara. La fauna que puede observarse incluye tortugas carey, monos titíes, loros, guacamayos y pavos reales, entre otras especies presentes en la isla.
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La capacidad limitada es otro de los rasgos del lugar. Isla Corona dispone de 10 bungalows privados, realizados con materiales naturales de la zona, y admite hasta 20 visitantes al mismo tiempo. Esa dimensión diferencia la dinámica de la isla de otros puntos turísticos del Caribe con mayor circulación de personas.
Una estadía guiada por el entorno
En cuanto a su infraestructura, la Isla Corona no incluye carreteras ni sistemas de sonido. El movimiento del agua, el viento y los sonidos naturales acompañan las jornadas de quienes se hospedan en el destino.
Las actividades disponibles se distribuyen entre la playa, el mar y otros espacios de la isla. La propuesta contempla alternativas recreativas y momentos de descanso:
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Por su parte, los arrecifes permiten acercarse a parte de la diversidad marina de la zona. Los manglares y la vegetación terrestre, a su vez, ofrecen otros puntos de observación de especies que habitan el archipiélago.
Durante la noche, la superficie del mar puede mostrar bioluminiscencia. El fenómeno forma parte de los cambios que presenta el paisaje de la isla al caer el sol y se suma a las experiencias asociadas con las condiciones naturales del lugar.
Recursos y acciones de conservación
Cabe destacar que la operación de Isla Corona incluye el uso de energía solar, un sistema propio de filtración de agua y captadores de lluvia destinados a abastecer los tanques. Estas decisiones se integran a la dinámica cotidiana del destino.
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A su vez, la gastronomía incorpora ingredientes de cercanía y productos regionales. Entre las preparaciones mencionadas se encuentran elaboraciones horneadas con frutas nativas, en línea con el uso de materias primas de la zona.
El trabajo ambiental también abarca la reforestación de manglares y la recuperación de arrecifes de coral. Ambos ecosistemas forman parte de la biodiversidad regional y son el eje de acciones que la isla desarrolla junto con organizaciones locales.
Las iniciativas incluyen tareas destinadas a disminuir los residuos en el mar. Isla Corona fue la primera y única isla del mundo en obtener el Sello Azul libre de plástico de tres estrellas de Oceanic Global, tras eliminar los plásticos de un solo uso e implementar prácticas sostenibles en su operación.
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Una referencia entre los hoteles de Colombia
La Guía MICHELIN incluyó a Isla Corona dentro de su selección de hoteles en Colombia. La distinción reconoce una experiencia que prioriza la privacidad, el contacto con la naturaleza y un ritmo distinto al de las estadías tradicionales de lujo.
Los bungalows realizados con materiales locales y la cocina basada en productos regionales forman parte de ese enfoque. La propuesta busca que cada componente mantenga una relación directa con el paisaje de las Islas del Rosario.
Entre los sectores de la isla se encuentra el llamado “lugar del atardecer”. Se trata de una plataforma de madera ubicada al oeste, entre palmeras, desde donde se observa la puesta del sol sobre el mar.
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Corona es una cerveza mexicana creada en 1925 y es elaborada con ingredientes 100% naturales. La marca tiene presencia en más de 180 países, es reconocida por el ritual de la lima y figura como la cerveza mexicana más vendida del mundo. Más información aquí.
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