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¿Qué es lo que realmente distingue a quienes alcanzan un alto rendimiento?

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De HBR.org

¿Qué distingue a las personas de alto rendimiento de las demás? Esta es la pregunta que la profesora de la Universidad de Pensilvania, Angela Duckworth, ha pasado años tratando de responder. Mientras que otros se enfocan en la inteligencia o el talento innato, su investigación la condujo a la determinación: una combinación de pasión y perseverancia que permite prosperar a quienes la poseen o la desarrollan.

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Sin embargo, más recientemente, Duckworth descubrió que la capacidad de las personas exitosas para triunfar gracias a la determinación se ve significativamente afectada --tanto positiva como negativamente-- por las situaciones en las que se encuentran o en las que se colocan. Para los líderes, eso significa el entorno de trabajo, las relaciones y la cultura de equipo y organizacional. Ella señala que muchos de estos factores están a nuestro alcance para poder cambiarlos.

Su nuevo libro se titula Situado: Encuentra a las personas y los lugares que sacan lo mejor de ti, y recientemente hablé con ella por teléfono sobre cómo todos podemos hacer precisamente eso. A continuación, se comparte una versión ligeramente editada de nuestra conversación.

Alison Beard: ¿De qué manera influye el entorno en la capacidad para ser determinante o no?

Angela Duckworth: La pasión y la perseverancia internas tienen que ver más con las circunstancias externas de lo que te puedes imaginar. Creemos que nuestras intenciones, actitud, sentimientos y comportamiento se dirigen internamente; que hacemos lo que queremos hacer y pensamos lo que queremos pensar. Pero gran parte de eso lo provocan las personas con las que estamos y el entorno que nos rodea: nuestra situación social y física.

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No creo que esto contradiga la importancia de la pasión y la perseverancia internas. Pero está claro que en ciertas situaciones seremos más apasionados y perseverantes, y así será más probable que nuestro esfuerzo dé frutos.

Entonces, ¿intentar cambiar tu situación es potencialmente más efectivo que intentar cambiar tu mentalidad o comportamiento?

Lo que más impacto tiene es empezar por tu situación. Claro, es posible cambiar directamente tu mentalidad y pensamientos. Puedes decir: "Quiero tener una mentalidad de crecimiento. Quiero ser optimista. Quiero tener pensamientos positivos sobre mis colegas hoy". Los seres humanos también son capaces de cambiar directamente su comportamiento, sin importar lo que estén pensando: "Aunque me siento bastante pesimista respecto a esto, me obligaré a sonreír en esta reunión".

Pero cuando te pones en una situación que te ayuda a tener los pensamientos que quieres y genera el comportamiento deseado, ese es un mejor punto de partida. Por ejemplo, si estás de mal humor, puedes preguntarte: "¿Con qué personas, en qué tipo de tareas laborales o proyectos y en qué entornos físicos me siento más alegre y seguro de mí mismo?". Si estás sintiendo el síndrome del impostor, puedes decir: "No voy a tener esos pensamientos" o también puedes llamar a un mentor que te diga: "Creo en ti. Sé que puedes hacerlo" y esa es una situación que desencadenará los pensamientos y el comportamiento que deseas.

¿Cómo pueden los líderes comprender mejor cuándo es la situación laboral y no la falta de motivación o fuerza de voluntad lo que los está frenando?

Esto nos remite al error fundamental de atribución, que se ha documentado bien a lo largo de décadas de investigación en ciencias sociales: cuando intentamos descifrar el comportamiento de los demás y el nuestro propio, tendemos a enfocarnos en los atributos de la persona y no en sus circunstancias. La conciencia situacional consiste en dirigir tu atención hacia lo externo y darle la seriedad que merece.

Creo que también vivimos en una cultura que equipara la voluntad interna con el carácter moral. Cuando entramos al mundo de los negocios, se nos dice que saquemos lo mejor de nuestras circunstancias, pero también debes considerar si tu situación te está favoreciendo o no.

¿Cuál es la señal más clara de que estás en una mala situación?

Si estás exhausto (burned-out) --estado que Christina Maslach, la profesora de Berkeley que introdujo el término, definiría como la trifecta de sentirte agotado, desapegado y frustrado--, esa es una respuesta emocional que con frecuencia surge del pensamiento: "Estoy haciendo todo lo que puedo, pero no avanzo". En uno de los últimos artículos que publicó --ya que ahora es profesora emérita--, señaló que la tendencia es enfocar la solución en la persona, pero que en la mayoría de los casos lo que se necesita es resolver la situación: las asignaciones de trabajo, la estructura del equipo, los incentivos, la autonomía, el sentido de comunidad y la alineación de valores.

Esa es la labor de los líderes organizacionales, pero ¿qué puede hacer una persona por su cuenta para mejorar una mala situación?

Creo que la expresión "controlar lo controlable", que proviene del deporte, también es un buen consejo en los negocios. Cuando las personas piensan en su situación profesional, a menudo asumen que no se puede controlar todo y claro, hay una lista muy larga de realidades situacionales sobre las que no se puede hacer nada.

Pero yo animaría a las personas a hacer otra lista de aspectos que sí pueden controlar, como en qué equipos ofrecerse como voluntario o si enviar o no un correo electrónico a un colega al que admiran para pedirle tener una conversación.

En tu libro hablas de utilizar cuatro palancas para mejorar cualquier situación, comenzando por el espacio. ¿Cambiar tu entorno físico es el mejor primer paso?

Sí, porque es algo que casi todos pueden hacer. Las personas de alto rendimiento que he estudiado son muy conscientes de lo que hay en su espacio personal y lo que no.

Por ejemplo, eliminan las distracciones. Hace poco estuve en el escenario con Brad Stevens, gerente general de los Celtics, y él mencionó que ha borrado ciertas aplicaciones de su celular. No puede controlar el hecho de que existan las redes sociales o de que haya mucha gente que quiera opinar sobre sus decisiones, pero sí puede controlar lo que ve y a lo que presta atención.

Las personas de alto rendimiento también agregan cosas a su espacio personal. No te puedo decir cuántos de ellos tienen una cita favorita grabada en madera, fundida en peltre o colgada en la pared como una forma de diálogo interno. Es algo muy sencillo, factible y resulta efectivo. En la cuarta temporada de la serie de televisión Ted Lasso, por ejemplo, hay una nueva asistente técnica que tiene notas adhesivas con palabras inspiradoras por todo el tablero que está sobre su escritorio. La idea es organizar tu espacio personal para que incluya las cosas en las que quieres pensar y no incluya las cosas que debes ignorar. Por cierto, tengo una figura de cartón en tamaño real de Barack Obama en el tercer piso de nuestra casa y cada vez que paso junto a ella pienso: "¿Sabes qué? Sí hay esperanza".

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