El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó por la noche del sábado, durante una celebración de Halloween con luces verdes intermitentes y referencias a una selva en la residencia de Mar-a-Lago, que el Partido Republicano podría imponerse en las elecciones de medio término del próximo martes, y aseguró que dedicará las últimas horas de campaña a respaldar a candidatos en cinco estados.
“Creo que nos irá muy bien. Creo que vamos a sorprender a mucha gente. ¿Y saben por qué? Por los mítines”, declaró el mandatario a periodistas en el complejo ubicado en Palm Beach, Florida, a menos de 72 horas de los comicios.
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Trump participó durante la tarde del sábado en actos telefónicos de campaña y aclaró que viajará este domingo a los estados de Iowa y Kansas para encabezar mítines partidarios. El jefe de Estado llevó adelante más de 20 eventos proselitistas durante octubre, cuando las encuestas mostraron una reducción de la diferencia electoral.
“Hice muchas teleconferencias hoy. Me voy temprano mañana a Iowa y a Kansas. Estamos haciendo muchos eventos diferentes... Me siento muy bien”, resaltó.
En cuanto a la celebración por Halloween, varios presentes vistieron disfraces, pero el presidente llegó sin una caracterización y bromeó: “Vine disfrazado de Donald Trump”. El inquilino de la Casa Blanca, quien asistió con un saco azul y un pin de la bandera estadounidense en la solapa, señaló que sus compromisos electorales no le dejaron tiempo para preparar otro atuendo. “Tendré unos 15 minutos para disfrutar de Halloween y luego volveré al trabajo”, cerró en su diálogo con los acreditados.
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Trump llega a las “midterms” con el control republicano del Congreso en riesgo y encuestas que otorgan ventaja a los demócratas en la disputa por la Cámara de Representantes y el Senado. Aunque el mandatario no figura en las papeletas de votación, pidió semanas atrás a sus seguidores que voten como si su nombre apareciera en ellas.
Una encuesta de Reuters e Ipsos ubicó la aprobación presidencial en 31%, el nivel más bajo de la campaña. El descontento por el costo de vida, el aumento de la gasolina y la guerra de Irán figura entre los factores que perjudican al titular del Ejecutivo y al Partido Republicano.
El agregador Decision Desk otorga a los demócratas un 80% de probabilidades de recuperar la Cámara de Representantes, donde los republicanos cuentan con 219 bancas y los demócratas con 214. También calcula una posibilidad del 57% de que la oposición obtenga el Senado, que hoy tiene una mayoría republicana de 53 escaños frente a 47.
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Trump recorrió el país en la etapa final de la campaña con actos casi diarios, concentrados en Texas, Ohio, Iowa, Kansas, Misisipi, Carolina del Norte y Carolina del Sur, estados de tendencia republicana donde las contiendas se estrecharon.
En septiembre, el presidente prometió USD 5.000 a cada ciudadano si los republicanos conservan las dos cámaras legislativas. La oposición calificó la propuesta de “soborno político”.
Los presidentes de Estados Unidos suelen perder apoyo legislativo en las elecciones intermedias. Trump ya enfrentó ese resultado durante su primer mandato, entre 2017 y 2021.
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Si los demócratas recuperan la Cámara de Representantes, podrán bloquear parte de la agenda de la Casa Blanca, presidir comisiones e impulsar investigaciones sobre el Gobierno. También podrían promover un nuevo juicio político contra Trump, aunque una destitución requeriría mayorías amplias.
La disputa por el Senado presenta mayores dificultades para los demócratas, ya que solo se renueva un tercio de la Cámara. Para obtener el control, deberán conservar sus bancas y ganar al menos cuatro escaños republicanos en estados decisivos. El Senado interviene en la política exterior y en la confirmación de funcionarios del gabinete y de magistrados del Tribunal Supremo. Una derrota en una o ambas cámaras limitaría el margen político de Trump durante los últimos dos años de su mandato, que concluye el 20 de enero de 2029.
Después de las legislativas podrían avanzar las definiciones en la carrera republicana hacia las presidenciales de 2028. El vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio aparecen entre los nombres mencionados para suceder a Trump.
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(Con información de EFE)
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