"Se enriqueció vendiendo el sueño americano": acusan a seis mujeres de integrar una red de matrimonios fraudulentos en Massachusetts

La investigación federal identifica a Jennifer Gonzalez como la presunta líder de un esquema que habría organizado entre 18 y 20 bodas simuladas por año y recaudado más de USD 6 millones durante una década

Leah Foley informó sobre los cargos contra seis mujeres acusadas de organizar bodas simuladas para obtener beneficios migratorios de forma fraudulenta. Según las autoridades, la presunta red habría operado durante más de una década (United States Attorney's Office for the District of Massachusetts).
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Seis mujeres fueron acusadas de integrar una presunta red de matrimonios fraudulentos en Massachusetts que habría operado durante más de una década para facilitar beneficios migratorios a inmigrantes, entre ellos tarjetas de residencia y la ciudadanía estadounidense.

La Fiscalía Federal del Distrito de Massachusetts atribuye el liderazgo del esquema a Jennifer Gonzalez, ciudadana estadounidense de 43 años y residente de Fall River. Según la fiscal federal Leah Foley, la operación habría generado más de USD 6 millones.

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Junto con Gonzalez fueron imputadas Erica Daniels, Cherise Alejandro, Amara Pugh, Jessica Tavares y Jaylin Hill. Cinco de ellas fueron detenidas este miércoles; Hill cumple una condena en una prisión estatal por un delito relacionado con armas.

Las seis enfrentan cargos de conspiración para albergar a inmigrantes indocumentados, alojamiento de inmigrantes indocumentados, fraude matrimonial y conspiración para cometer fraude matrimonial.

Los dos primeros delitos contemplan penas de hasta 10 años de prisión cada uno, tres años de libertad supervisada y multas de hasta USD 250.000.

Los cargos de fraude matrimonial y conspiración para cometerlo prevén penas de hasta 5 años de prisión cada uno, tres años de libertad supervisada y multas de hasta USD 250.000.

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Fotocomposición de una mujer con vestido blanco y un hombre de traje con el rostro cubierto frente a estanterías con libros
Imágenes de la boda entre Jessica Tavares y un inmigrante brasileño, celebrada en mayo de 2018 (U.S. Attorney's Office for the District of Massachusetts).

Bodas simuladas y pruebas para trámites migratorios

La acusación alega que Gonzalez cobraba entre USD 38.000 y USD 40.000 por cada matrimonio y coordinaba entre 18 y 20 enlaces simulados al año.

Según los documentos judiciales, Pugh trabajaba como secretaria del negocio. Gonzalez, por su parte, pagaba a Daniels, Alejandro, Tavares y Hill, todas ciudadanas estadounidenses, para que contrajeran uno o más matrimonios con inmigrantes indocumentados.

De ese modo, los solicitantes podían presentar documentación ante los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) y obtener estatus migratorio legal.

La fiscalía afirma que tomaban fotografías de las ceremonias y de salidas sociales para adjuntarlas a los trámites migratorios. Algunas de las mujeres permanecían casadas durante años, luego se divorciaban y volvían a casarse con nuevos solicitantes.

El expediente también describe un mecanismo destinado a simular una vida en común. Presuntamente, Gonzalez instruía a sus clientes para abrir cuentas bancarias conjuntas, contratar seguros de vida y tomar selfies en pareja.

La mujer decía que la preparación de la documentación podía demorar entre tres y cuatro meses y les hacía firmar “contratos” por sus servicios.

Asimismo, varias acusadas declararon falsamente en sus formularios estatales que nunca se habían casado, aun cuando presentaban peticiones federales de inmigración en favor de sus supuestos cónyuges.

De acuerdo con NBC News, como parte de la estafa, Gonzalez recibió cerca de USD 124.500 del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) entre 2019 y 2026.

Una mujer con vestido blanco y un hombre con traje claro intercambian alianzas en una habitación frente a una estantería con libros
Imágenes de la boda entre Erica Daniels y un inmigrante brasileño, celebrada en agosto de 2018 (U.S. Attorney's Office for the District of Massachusetts).

Grabaciones con un testigo colaborador exponen contratos y pagos en adelantado

La investigación incorporó registros de audio y video de encuentros entre Gonzalez y un testigo colaborador.

En una de las conversaciones, la líder del esquema habría dirigido la preparación y firma de un contrato presentado como un préstamo y aceptado un adelanto de USD 3.000 para organizar un matrimonio.

Los fiscales sostienen que el contrato estaba diseñado para ocultar el verdadero propósito del acuerdo. Gonzalez habría explicado que el documento no debía mencionar al futuro cónyuge porque eso podía ser “incriminatorio”.

A su vez, los clientes solían pagar USD 500 mensuales a la persona asignada como cónyuge o a alguien de su entorno, como parte de la continuidad del matrimonio simulado.

La fiscal federal describió el caso como una “operación muy sofisticada” y aseguró que podría haber continuado durante más tiempo si una persona no hubiese aportado información a las autoridades, precisó NBC News.

Cuatro tomas del interior de un vehículo donde varias personas revisan documentos impresos y cuentan billetes de dólares
Imágenes de una reunión muestran a Jennifer Gonzalez mientras firma un contrato dentro del vehículo del testigo colaborador, junto a Cherice Alejandro, y recibe un pago inicial de USD 3.000 en efectivo (U.S. Attorney's Office for the District of Massachusetts).

Audios atribuidos a Gonzalez aluden a las políticas migratorias de Donald Trump

En algunos audios incluidos en la causa, Gonzalez se refiere al endurecimiento de las políticas migratorias. Según explicó, el negocio se volvió más difícil cuando Donald Trump ganó las elecciones en 2024 y tuvo que suspender la organización de matrimonios en 2025 porque las autoridades migratorias estaban “un poco duras”.

En otra conversación, la acusada habría mencionado que Massachusetts era un lugar seguro para los matrimonios fraudulentos: “Creo que puedes estar bien, porque este estado es un santuario, como a Trump no le gusta este estado por el gobierno de aquí, el estado nos defiende mucho”.

La mujer también habría manifestado: “Massachusetts es el mejor lugar para que estén. Es un hecho”. En otro intercambio, señaló que los inmigrantes podían acceder a seguro médico y a diversas formas de ayuda en ese estado.

Tres mujeres en una habitación con una mujer en el centro que mira un teléfono y toca los botones de una impresora blanca
Una cámara oculta registró a Cherice Alejandro, Amara Pugh y Jennifer Gonzalez durante la presunta preparación de un contrato para un matrimonio simulado (U.S. Attorney's Office for the District of Massachusetts).

Gonzalez habría usado el dinero para comprar tierras y negocios en República Dominicana

Los investigadores argumentan que el cerebro de la red utilizó parte de los ingresos del presunto esquema para adquirir empresas y propiedades en República Dominicana.

En una de las grabaciones incorporadas al expediente, la acusada expresó: “Cada vez que tengo un dólar de sobra, simplemente invierto en una nueva propiedad en mi país. Eso es lo que realmente hago. Me gusta comprar terrenos. O sea, tengo muchos terrenos en mi país”.

Luego agregó: “A mis hijos les encanta mi país. A mis hijos les encanta ir de vacaciones allá abajo. Muy bien. Así que, cuando crezcan, cada uno tendrá un terreno. Tendrán algo”.

Durante una conferencia de prensa, la fiscal Foley aseveró: “Se alega que la Sra. Gonzalez se enriqueció vendiendo el sueño americano, mientras enviaba dinero a otro país. El sueño americano no está a la venta. Se gana. Y si intentas apropiártelo ilegalmente, te haremos responsable”.

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