
Situado en la provincia de Albacete, el Parque Natural Calares del Mundo y de la Sima es uno de los enclaves más espectaculares de Castilla-La Mancha. Este espacio protegido, que abarca más de 19.000 hectáreas, destaca por su impresionante paisaje kárstico, formado por profundos valles, cañones y altiplanos. Entre sus principales atracciones se encuentra el Nacimiento del Río Mundo, una de las cascadas más emblemáticas de España, donde el agua brota con fuerza desde las entrañas de la roca, creando un espectáculo natural único.
Este increíble monumento natural se puede disfrutar gracias a las múltiples rutas de senderismo que recorren la zona, siendo algunas de ellas de las más impresionantes de España. Pero el parque natural cuenta con más senderos que descubren parajes inolvidables. Uno de ellos es el recorrido que atraviesa lo que se conoce como los Picarazos, un conjunto de curiosas formas rocosas que sorprende al viajero. Llamados también Los Frailes por las figuras humanas que parecen a primera vista, se encuentran en el municipio de Villaverde de Guadalimar, dentro de la Sierra de Alcaraz.
Un sendero que descubre un increíble paisaje
La ruta de los Picarazos cuenta con una distancia de entre 15 y 20 kilómetros de longitud, dependiendo del sendero que se coja. En este caso, la ruta escogida parte desde Villaverde de Guadalimar, junto al cementerio del pueblo, desde donde parte un camino señalizado que guía a los visitantes hacia los Picarazos, un destino de gran valor paisajístico. Además, la señalización facilita el acceso a otros puntos de interés en la zona. La ruta, que transcurre íntegramente por parajes naturales, ofrece a quienes la recorren la oportunidad de disfrutar de vistas panorámicas y de una inmersión total en el ecosistema propio de esta región montañosa.

Entre los lugares destacados se encuentra el Arroyo del Tejo, un entorno ideal para descansar en su área de merenderos, rodeados de vegetación y con el murmullo del agua como telón de fondo. Aunque si hay un monumento natural que destaca, ese es el Tejo Centenario, un majestuoso ejemplar que ha sido testigo de más de 800 años de historia. Este árbol, fácilmente identificable gracias a un cartel informativo situado a su lado, es una parada obligada para quienes desean conectar con la historia natural de la región.
Sin embargo, los Picarazos es el mayor atractivo de esta ruta. Este enclave destaca por sus formaciones rocosas y las vistas panorámicas que ofrece sobre el parque natural. Además, desde aquí, es posible contemplar la riqueza del paisaje y la diversidad de la flora y fauna que habita en la zona.
Cabe destacar también que el recorrido ofrece un desvío hacia la Cruz del Pernales, situada fuera del camino principal. Este lugar conmemora a Francisco Ríos González, conocido como “El Pernales”, un célebre bandolero andaluz abatido en 1907 por la Guardia Civil en este paraje, mientras intentaba esconderse junto con su compañero “El Niño del Arahal”.
Cómo llegar
Desde Albacete, el viaje hasta Villaverde de Guadalimar es de alrededor de 1 hora y 55 minutos por la carretera A-32. Por su parte, desde Jaén el trayecto tiene la misma duración estimada por las vías A-316 y A-32.
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