Zheng, tras conquistar Pekín: "Lo mejor está por venir"

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Pekín, 11 oct (EFE).- La china Zheng Qinwen (n.54) aseguró este domingo, tras conquistar su primer título WTA 1.000 en Pekín, que "lo mejor está por venir" y vinculó su regreso a los títulos con la recuperación de su deseo de competir y el aprendizaje para controlar la presión después de casi seis meses de dificultades.

La campeona olímpica derrotó a la rusa Mirra Andreeva (n.5) por 7-5 y 6-4 en una hora y 42 minutos sobre la pista dura de la central Diamond de Pekín y se convirtió en la primera ganadora local del cuadro individual femenino del torneo desde su reaparición en 2004.

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"Conozco mi potencial y no quiero tener ningún arrepentimiento el día que me retire del tenis", afirmó Zheng, que considera este título un primer paso hacia otros objetivos pendientes y quiere dar todo lo que tiene durante su carrera.

La china explicó que desea superar sus logros de 2024, año en el que conquistó el oro olímpico, y que su ambición se mantuvo incluso después de convertirse en la primera finalista local del torneo, porque "no quería quedarme en la final, quería ser campeona".

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Esa determinación contrasta con las sensaciones que experimentó tras regresar de la lesión de codo, cuando "sentía que había olvidado cómo competir" y escuchaba dudas sobre su capacidad para recuperar el nivel.

"Después de muchas derrotas, volví a encontrar ese fuego al competir", señaló Zheng, que recordó que el tenis depende también de cuánto se desea ganar y aseguró que ahora intenta alcanzar su mejor versión.

La recuperación exigió además aprender a bloquear los comentarios negativos y gestionar una lucha interna, porque "aunque estoy jugando contra una rival, al mismo tiempo también estoy luchando contra mí misma".

Zheng describió esa batalla como un esfuerzo por controlar "mi propio deseo de ganar y mi propia fragilidad", manteniendo una actitud ofensiva sin perder precisión bajo presión.

La campeona relacionó su satisfacción con haber respondido en los puntos importantes de la final, en la que salvó tres bolas de set y remontó un 0-30 cuando sacaba para el título, después de que un golpe fallado en el último Abierto de Estados Unidos siguiera dándole vueltas en la cabeza.

La china, que cumplió 24 años este jueves, explicó que ni siquiera durante su cumpleaños dejó de entrenar y recibir tratamientos, y que solo al conquistar el trofeo sintió que "por fin puedo descansar como es debido". EFE

(foto)

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