Después de cerca de veinte años construyendo una trayectoria en la ficción española, Yon González ha decidido ampliar sus horizontes profesionales. El actor, que ha participado en algunas de las series más recordadas de la televisión, se adentra ahora en una faceta empresarial con la puesta en marcha de Gonlu Management, una agencia dedicada a representar y acompañar a profesionales del sector audiovisual. Un proyecto personal con el que pretende poner su experiencia al servicio de otros talentos sin renunciar a su trabajo como intérprete.
La iniciativa nace con una filosofía muy concreta: ofrecer una atención individualizada y alejada de los modelos de representación más convencionales. La compañía ha comenzado su actividad con una cartera que incluye actores y actrices, además de guionistas, directores y especialistas en dirección de fotografía. Entre los primeros nombres que forman parte de ella figuran Vicente Renovell y Elizabeth Gutiérrez, así como el director y guionista Antonio Hernández, vinculado a producciones como La agencia y Las chicas del cable.
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González quiere que su conocimiento de la industria sea una de las principales señas de identidad de la empresa. “Después de muchos años trabajando como actor, hay algo que tengo muy claro: detrás de cada oportunidad hay mucho trabajo que no siempre se ve”, ha explicado al presentar la iniciativa en redes sociales. Su intención es estar presente en las distintas fases de la carrera de sus representados, desde la preparación de pruebas y personajes hasta los momentos decisivos de sus trayectorias.
En el caso de los intérpretes, Gonlu Management contempla también el apoyo en castings, la elaboración de self tapes y la preparación de separatas. La propuesta pasa por seleccionar cuidadosamente a los profesionales con los que trabajar y dedicarles el tiempo necesario, en lugar de apostar por un crecimiento rápido. “Queremos crecer poco a poco, con profesionales en los que realmente creamos y a los que podamos dedicar tiempo”, ha señalado el actor.
La creación de esta agencia supone un cambio significativo en su recorrido, aunque González no se alejará de la interpretación. Su objetivo es compatibilizar las dos actividades y afrontar esta nueva responsabilidad desde una posición que conoce bien: la de alguien que ha vivido desde dentro las exigencias de la profesión.
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Una experiencia que pasa al otro lado de la cámara
Su nombre empezó a hacerse popular en 2006 gracias a SMS, sin miedo a soñar, una ficción juvenil en la que coincidió con intérpretes como Mario Casas y Amaia Salamanca. Sin embargo, fue su papel de Iván Noiret en El internado el que terminó de convertirlo en uno de los rostros más reconocibles de su generación. Entre 2007 y 2010, la serie fue uno de los grandes éxitos de la televisión y le abrió las puertas a nuevos proyectos.
Después llegaron títulos como Gran Hotel, donde compartió protagonismo con Amaia Salamanca; Bajo sospecha y Las chicas del cable, producción de Netflix en la que volvió a coincidir con Blanca Suárez. También ha trabajado en Velvet: el nuevo imperio, la adaptación estadounidense de la conocida ficción española. A estos proyectos se suma una miniserie de Netflix cuyo rodaje se anunció en marzo de 2026, con un reparto en el que figuran Emma Suárez, Maggie Civantos, Luis Bermejo y Diana Gómez.
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