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Judi Dench conmueve con su última confesión sobre su enfermedad: “Ya no puedo hacer teatro, ni cine, ni leer”

Aunque había rechazado la idea de abandonar los escenarios, la actriz reveló que su enfermedad ocular ha limitado cada vez más sus posibilidades de trabajar

Judi Dench, recordada por interpretar a M en las películas de James Bond, reveló que ya no puede reconocer con facilidad los rostros durante sus encuentros sociales (REUTERS/Henry Nicholls)

Judi Dench (91) lidia con el implacable avance de una enfermedad ocular que afecta cada vez más su independencia y su capacidad para trabajar. En una entrevista con la BBC, la ganadora del Óscar reveló que ya no puede actuar en el teatro e incluso perdió la posibilidad de leer, una actividad que durante décadas formó parte de su oficio.

“No puedo estar en el escenario. No puedo hacer más obras de teatro. No puedo hacer más cine. Ya no puedo leer”, afirmó la intérprete durante una entrevista con el programa Today.

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Dench, una de las figuras más reconocidas del cine y el teatro británicos, recibió el diagnóstico de degeneración macular asociada a la edad (DMAE) en 2012. Desde entonces, su visión ha empeorado de forma progresiva, hasta el punto de que le resulta difícil distinguir los rostros de las personas que tiene delante.

En la conversación con la BBC, la actriz reconoció que el envejecimiento le resulta desagradable. Sin embargo, explicó que las dificultades para ver representan un problema completamente distinto. “No hay mucho que decir al respecto. No pienso en ello”, respondió cuando le preguntaron sobre el paso del tiempo.

La pérdida de visión ha cambiado la relación de Judi Dench con su profesión, después de más de siete décadas dedicadas a la actuación. (Crédito: Shutterstock)

Una enfermedad que afecta su vida cotidiana

La degeneración macular afecta la mácula, una zona de la retina fundamental para la visión central. De acuerdo con la información médica recopilada por PEOPLE, esta afección puede provocar una pérdida permanente de la visión central y dificultar actividades como leer, reconocer caras y distinguir detalles.

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En el caso de Dench, las consecuencias van más allá de su carrera profesional. Durante la entrevista con BBC Radio 4, contó que a veces se acerca a personas que cree conocer e incluso intenta abrazarlas, antes de descubrir que las ha confundido con alguien más.

La pérdida de visión también le impide apreciar algunos elementos de su entorno. En declaraciones previas, la actriz contó que ya no puede ver el color azul. Como ejemplo, recordó la floración de los jacintos silvestres durante el verano británico. Después explicó que todavía conserva en su memoria la imagen de los árboles que conoce y que intenta reconocer lo que alcanza a distinguir.

Durante la entrevista, Brendan O’Hea, amigo de Dench y colaborador en sus memorias, destacó su capacidad para encontrar otras formas de expresarse pese a las limitaciones que enfrenta. “No estás dejando que esto te derrote. Sé que te deprime, pero no permites que te venza”, le dijo.

La intérprete reconoció que necesita adaptarse a los cambios en su visión y encontrar nuevas formas de afrontar la vida cotidiana. ( EFE/EPA/ANDY RAIN)

“Tienes que adaptarte a todo eso, hacer concesiones y continuar, sin pensar demasiado en ello”, respondió la actriz sobre el proceso de seguir adelante.

Su deseo de seguir vinculada a la actuación

Las declaraciones de Dench contrastan con su postura de principios de octubre, cuando expresó su rechazo a la idea de retirarse. En una entrevista con The Times, la actriz aseguró que quería continuar trabajando mientras le fuera posible.

“Quiero ser como Newton Blick, que murió en su camerino después de una función”, afirmó entonces. También manifestó su deseo de conservar la vitalidad durante la vejez: “Quiero ser una de esas mujeres que se tiran de un avión cuando cumplen cien años”.

Judi Dench recibió el diagnóstico de degeneración macular en 2012 (REUTERS/Toby Melville)

En aquella conversación, Dench explicó que había encontrado métodos alternativos para aprender sus textos. Sus amigos la ayudaban a memorizar los diálogos y necesitaba tiempo suficiente para prepararse, ya que ni siquiera las letras ampliadas le permitían leer con facilidad.

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