El director chileno-italiano Marco Bechis presentará Back to Buenos Aires (Ritorno a Buenos Aires en su título italiano original) en la Sección Oficial a Concurso de la 83ª edición del Festival de Venecia, por cierto un escenario relevante en su trayectoria artística. La película retoma el territorio que lo convirtió en referencia del cine de la memoria: la última dictadura militar argentina y sus efectos sobre los cuerpos y las biografías de quienes la sobrevivieron. El regreso no es casual. En abril de 1977, a los 21 años, fue secuestrado por grupos de tareas en Buenos Aires y confinado en el centro clandestino de detención conocido como “Club Atlético”. Su doble nacionalidad italiana le permitió ser expulsado del país en condición de exiliado. Desde entonces, construyó una carrera en Europa que tiene en ese trauma su punto de partida y su eje conceptual más persistente.
Back to Buenos Aires se sitúa en 2008 y sigue a Mariano Guerra, un médico interpretado por el actor italiano Adriano Giannini, que regresa a Argentina después de 33 años en Europa para prestar declaración testimonial en los juicios contra los jefes militares responsables de su secuestro y cautiverio durante la dictadura. El equipo de producción precisó que “la película no trata sobre el regreso de un héroe en busca de venganza, sino el viaje de un hombre agobiado por su pasado oscuro cuando, destrozado por la tortura, denunció a sus camaradas”. La clave del relato, según los realizadores, no está en la acción exterior sino en el funcionamiento interno de la violencia y en la forma en que se instala dentro de los cuerpos de los sobrevivientes y en sus percepciones.
El elenco incluye a los argentinos Ana Celentano, Vero Gerez, Olivia Nuss, Adrián Fondari y Marcelo Chaparro —estos dos últimos ya habían trabajado con Bechis en Garage Olimpo— y a la brasileña Paula Cohen. La película fue rodada entre Porto Alegre, en Brasil, y Turín, en Italia, lo que refuerza la dimensión transnacional que atraviesa toda la obra del director.
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‘Garage Olimpo’ y la construcción de una poética
Para comprender el alcance de Back to Buenos Aires es necesario detenerse en Garage Olimpo (1999), la película que definió el lugar de Marco Bechis en el cine político contemporáneo. Presentada en la sección Un Certain Regard (Una cierta mirada) del Festival de Cannes de ese año, la coproducción argentino-italiana narró la historia de María, una joven militante y alfabetizadora secuestrada y confinada en un centro clandestino de detención donde funcionaba, de día, un taller mecánico. Allí descubría que uno de sus captores era Félix, un joven que vivía como pensionista en su casa y que estaba secretamente enamorado de ella. La película obtuvo 23 premios internacionales, entre ellos el Gran Coral del Festival de La Habana, el Colón de Oro en Huelva, el Cóndor de Plata al mejor director de la Asociación Argentina de Críticos de Cine y el reconocimiento en festivales de Cartagena, Tesalónica y Santa Bárbara.
Lo que distinguió a Garage Olimpo dentro del corpus del cine sobre la dictadura argentina -además de su caracter “no argentino”- fue su decisión de situar la cámara en el interior del centro clandestino y de mostrar la rutina del exterminio: la administración burocrática de los cuerpos, la racionalización de la tortura, la coexistencia del horror con la vida urbana que continuaba al otro lado de las paredes del taller. La violencia ocurre fuera de cámara, pero su lógica se hace visible en los diálogos, en los gestos y en la relación entre detenidos y captores. La película entrelaza dos mundos paralelos —la clandestinidad del centro y la ciudad que lo alberga— para mostrar que el terrorismo de Estado no operaba en un espacio remoto, sino dramáticamente integrado en el tejido cotidiano de Buenos Aires.
La película, que tuvo un buen paso en Argentina en cuanto a convocatoria de público y aprobación de la crítica, sin embargo potenció su impacto en Europa, donde la memoria de la dictadura argentina -habiendo pasado más de dos décadas de los hechos allí narrados- ya quedaba difusa. Hablar de Argentina en cualquier ciudad europea en aquellos primeros años del siglo XXI remitía, en círculos de conversación cultural y política, a hablar de Garage Olimpo.
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La filmografía de Marco Bechis
La obra de Marco Bechis no se agota en la dictadura pero sí está íntimamente ligado a la historia social y política de la Argentina. Su primer largometraje, Alambrado (1991), situado en la Patagonia, abordó el conflicto entre una familia y una empresa que pretendía cercar la tierra, anticipando la preocupación por la relación entre espacio, poder y violencia que recorrería toda su filmografía. En Figli/Hijos (2001), coproducción italo-argentina, exploró los efectos transgeneracionales del trauma en los hijos de desaparecidos que crecieron en el exilio europeo, en diálogo con las luchas del colectivo HIJOS en Argentina.
En La terra degli uomini rossi – Birdwatchers (2008), trasladó la mirada hacia Brasil para narrar la lucha de comunidades indígenas guaraní-kaiowá por recuperar sus tierras en el estado de Mato Grosso do Sul, obra que obtuvo el Premio C.I.C.T. UNESCO Enrico Fulchignoni en el Festival de Venecia. Su trabajo documental profundizó esa reflexión desde otro ángulo. Il sorriso del capo (La sonrisa del jefe, 2011) desplegó un montaje de imágenes de propaganda del régimen de Benito Mussolini, muchas de ellas inéditas, para analizar cómo el cine contribuyó a la construcción del consenso fascista en Italia. Años después, El rumor de la memoria (2015) reconstruyó la historia de Vera Vigevani Jarach, sobreviviente del Holocausto e integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, cuya hija Franca desapareció durante la dictadura argentina, articulando en una sola biografía las memorias del genocidio nazi y del terrorismo de Estado en el Cono Sur.
De ‘Garage Olimpo’ a ‘Back to Buenos Aires’
El hilo conceptual que une Garage Olimpo con Back to Buenos Aires es la pregunta sobre lo que la violencia deja en quienes la padecieron y sobreviven. En la primera película, esa pregunta se plantea desde adentro del centro clandestino, en tiempo real. En la nueva, se formula desde la distancia de tres décadas y desde el espacio del juicio, donde el sobreviviente debe narrar públicamente lo que vivió, incluido lo que hizo bajo tortura. La película no trata la supervivencia como un acto heroico, sino como una carga que el personaje arrastra consigo y que el regreso vuelve a poner en primer plano.
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Esa perspectiva es coherente con la poética de Bechis, que a lo largo de su carrera ha desconfiado de cualquier idealización testimonial y ha preferido mostrar la complejidad de las subjetividades dañadas. En Garage Olimpo, esa complejidad se expresaba en la figura de Félix, el verdugo enamorado, y en la de María, que intentaba instrumentalizar ese vínculo para sobrevivir. En Back to Buenos Aires, recae sobre el propio sobreviviente, cuya declaración en el juicio implica enfrentar no solo a sus captores sino también su propio pasado.
El elenco de la nueva película incluye a actores que ya formaron parte de Garage Olimpo, lo que refuerza la continuidad entre ambas obras y la voluntad de Bechis de sostener un universo artístico coherente a lo largo del tiempo. Cabe prever otra muestra contundente del cine de autor y el cine político que ha cultivado un director necesario para este tiempo.
[Fotos: Fandango Distribuzione]