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Tras la crisis de racionamiento, Bogotá blindará sus fuentes de agua con inversión internacional

El proyecto movilizará cerca de $244.000 millones entre recursos del Fondo Verde para el Clima, el Distrito y otros aliados. La meta es intervenir páramos, cuencas y 40 acueductos comunitarios

FOTO DE ARCHIVO. Un empleado cuenta billetes de pesos colombianos en una casa de cambio en Bogotá, Colombia, 11 de julio, 2022. REUTERS/Luisa González

Bogotá y varios municipios de Cundinamarca pondrán en marcha un amplio proyecto para fortalecer la seguridad hídrica de la región, luego de la crisis de abastecimiento que obligó a implementar racionamientos de agua durante 2024 y 2025.

La iniciativa, denominada “Construyendo Resiliencia Hídrica en Bogotá y la Región”, contará con una financiación total cercana a $244.000 millones.

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De ese monto, más de $145.000 millones provendrán del Fondo Verde para el Clima de las Naciones Unidas, mientras Bogotá aportará cerca de $60.000 millones. La CAR y la Gobernación de Cundinamarca también destinarán entre $3.000 millones y $4.000 millones.

Según informó Blu Radio, el proyecto beneficiará a más de 10 millones de personas en Bogotá y 33 municipios de Cundinamarca.

FOTO DE ARCHIVO. Imagen desde un dron del embalse de San Rafael en La Calera, Colombia, 8 de abril, 2024. REUTERS/Herbert Villarraga

Páramos, cuencas y bosques estarán en el centro del plan

La ejecución está prevista entre 2027 y 2032 y contempla acciones de conservación y restauración en ecosistemas fundamentales para la regulación del agua.

Entre las zonas priorizadas están la cuenca alta del río Tunjuelo, los páramos de Guacheneque, Guerrero, Chingaza y Sumapaz, así como bosques altoandinos.

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En total, la meta es conservar y restaurar alrededor de 6.800 hectáreas.

El proyecto se concentrará en 12 microcuencas ubicadas en cuatro zonas estratégicas: Tunjuelo, Guandoque, Villapinzón y Tominé.

La estrategia contempla ampliar los acuerdos de conservación con comunidades rurales, recuperar áreas degradadas y trabajar con pequeños productores para que adopten prácticas agrícolas y ganaderas con menor impacto sobre los suelos y las fuentes hídricas.

Para 2032 se espera conservar cerca de 4.800 hectáreas mediante acuerdos con al menos 650 familias campesinas y propietarios rurales.

También se proyecta restaurar más de 2.000 hectáreas de páramos y bosques altoandinos.

Además, más de 1.200 familias de pequeños productores recibirán acompañamiento para implementar prácticas sostenibles en unas 2.400 hectáreas.

Una lupa reposa sobre fajos de billetes de distintas denominaciones del Banco de la República de Colombia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Acueductos comunitarios recibirán apoyo

Otro de los componentes centrales será el fortalecimiento de 40 acueductos comunitarios y veredales.

Estos sistemas recibirán apoyo para mejorar la medición del agua, reducir pérdidas, optimizar los procesos de tratamiento y fortalecer el seguimiento a la calidad del recurso.

También se capacitará a las personas encargadas de operar esos acueductos.

El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, explicó que el proyecto busca reforzar la capacidad de la región para enfrentar nuevos periodos de sequía y lluvias intensas.

La administración distrital reporta actualmente 6.008 hectáreas vinculadas a acuerdos de conservación, con participación de 185 familias campesinas y propietarios rurales.

La meta es superar las 12.000 hectáreas bajo acuerdos de conservación a finales de 2027.

Entre los municipios y territorios vinculados aparecen Villapinzón, Sesquilé, Guatavita, Guasca, Tausa, Cogua y Zipaquirá, además de zonas rurales de Bogotá como Sumapaz, Usme, Ciudad Bolívar y Chapinero.

El objetivo de fondo es que los ecosistemas recuperen capacidad para almacenar agua y liberarla de manera gradual hacia quebradas y ríos, reduciendo la vulnerabilidad de Bogotá y Cundinamarca frente a futuras crisis de abastecimiento.

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