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Colombiano sobrevivió al choque de trenes en España que dejó 68 muertos: “Había mucho humo”

Jorge Guales viajaba en el vagón 7 del tren Iryo cuando ocurrió la colisión cerca de Urda, Toledo. Tras el impacto, ayudó a evacuar a otros pasajeros mientras avanzaban las labores de rescate

Agentes de los Servicios de Emergencias trabajan en el lugar de los hechos, a 28 de octubre de 2026, en Urda, Toledo, Castilla-La Mancha (España). Dos trenes han colisionado en la mañana de este miércoles, 28 de octubre, en la estación de la localidad toledana de Urda. En el lugar están trabajando bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, Protección Civil de varios pueblos de los alrededores, tres helicópteros sanitarios y dos UVI. Alejandro Martínez Vélez / Europa Press 28/10/2026

El colombiano Jorge Guales, de 53 años, sobrevivió al grave choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido este miércoles 28 de octubre cerca de Urda, en la provincia de Toledo, España, donde al menos 68 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas.

Guales viajaba en el asiento 17C del vagón 7 de un tren de la compañía Iryo cuando se produjo el impacto. Según relató posteriormente, el convoy se encontraba detenido y los trabajadores ofrecían bebidas y aperitivos a los pasajeros antes de que todo cambiara abruptamente.

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“El golpe, el estruendo durísimo”, recordó el colombiano en declaraciones citadas por El Tiempo a partir de testimonios entregados a El País y Europa Press.

El accidente ocurrió hacia las 8:53 de la mañana, hora local, cuando un tren AVE de Renfe, que cubría la ruta entre Madrid y Sevilla, chocó contra la parte trasera del Iryo detenido en la vía.

El impacto provocó el descarrilamiento de dos vagones del Iryo, que terminaron cayendo por un terraplén.

En el tren de Renfe viajaban 378 pasajeros, mientras que el Iryo transportaba alrededor de 150 personas, entre ellas un bebé.

Personal de rescate trabaja en el lugar de la colisión de dos trenes de alta velocidad entre las localidades de Mora y Orgaz, cerca de Toledo, España, el 28 de octubre de 2026. REUTERS/Violeta Santos Moura

“Un vagón descarrilado y mucho humo”

Guales relató que en los primeros segundos posteriores al impacto los pasajeros no sabían exactamente qué había ocurrido.

“Lo primero que sentimos fue que nos habían chocado”, explicó.

Dentro del vagón, varias personas se golpearon contra los asientos y diferentes objetos cayeron al suelo como consecuencia de la fuerza de la colisión.

El colombiano recordó que algunos momentos posteriores al choque son difíciles de reconstruir con precisión.

La magnitud del accidente comenzó a hacerse evidente cuando los pasajeros miraron hacia el exterior.

“No estábamos seguros”, señaló Guales antes de describir que observaron “un vagón descarrilado y mucho humo, demasiado humo”.

Los pasajeros que podían moverse comenzaron entonces a revisar quién necesitaba ayuda.

Guales explicó que no tuvieron que romper ventanas para evacuar debido a que una de las puertas logró abrirse.

“No tuvimos necesidad de romper vidrios porque se abrió una puerta, entonces salimos como tres personas y empezamos a ayudar a la gente a que evacuara”, contó.

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El terreno complicó el desplazamiento. Según su testimonio, había partes del riel levantadas y numerosas piedras, mientras algunos pasajeros presentaban lesiones que dificultaban su traslado.

Aun así, él y otros sobrevivientes colaboraron con la evacuación.

“Le ayudamos a varias personas a evacuar el tren y pues poco a poco nos fuimos desplazando”, relató.

Posteriormente avanzaron hacia una zona boscosa, donde encontraron personas que habían acudido tras escuchar la colisión y que rompieron una valla para facilitar la salida de los pasajeros.

El personal de rescate trabaja en el lugar del accidente tras la colisión de dos trenes de alta velocidad entre las localidades de Mora y Orgaz, cerca de Toledo (España), el 28 de octubre de 2026. REUTERS/Violeta Santos Moura

Autoridades investigan las causas del choque

Guales aseguró que los dos vagones traseros del Iryo quedaron gravemente destruidos.

“Quedaron hechos papel, como si rompes papel”, afirmó.

El colombiano consideró que su ubicación dentro del convoy fue determinante para haber logrado salir con vida y sin lesiones graves.

Al observar posteriormente los daños, reconoció el impacto que le produjo pensar que podría haber viajado en una sección más afectada.

“Da susto”, expresó, al señalar que de haber estado en otra parte posiblemente “no podría contar el cuento”.

Mientras avanzaban las labores de rescate, las autoridades españolas comenzaron a investigar las causas del siniestro.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que alrededor de las 8:30 de la mañana se había registrado una falla en el sistema de seguridad ferroviaria LZB, lo que provocó la detención de varios trenes.

Seis minutos después, el centro de control de Adif autorizó al AVE a retomar la marcha, mientras el Iryo permanecía detenido más adelante.

Según la información divulgada, el AVE recorrió aproximadamente 25 kilómetros antes del impacto.

Puente cuestionó que la autorización se hubiera dado sin establecer una limitación de velocidad y señaló que la investigación deberá determinar responsabilidades.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció tres días de luto oficial y aseguró que las autoridades llegarán “hasta el final” para esclarecer lo ocurrido.

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