El incidente en un vuelo de Lufthansa encendió las alarmas sobre el paradero de Carlos Andrés Quiroga, un colombiano de 33 años que habría intentado abrir una puerta de emergencia durante el trayecto entre Bogotá (Colombia) y Frankfurt (Alemania).
Tras aterrizar, fue llevado a una clínica psiquiátrica y luego salió del lugar. Desde entonces, su familia no sabe dónde está.
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El oriundo de Neiva (Huila) viajaba el domingo 4 de octubre por la noche en el vuelo LH543 con destino a Frankfurt, desde donde debía continuar hacia Hamburgo. Dos pasajeros intervinieron para ayudar a la tripulación a controlarlo durante el episodio ocurrido a bordo.
La familia de Carlos Andrés Quiroga viaja ahora hacia Alemania para buscarlo, después de que la Policía local les informara que había dejado el centro médico al que fue trasladado tras el aterrizaje. Sus allegados sostienen que el hombre padecía ataques de pánico y que, desde que salió de Neiva, no volvió a responder llamadas ni mensajes.
La familia relaciona el episodio aéreo con los ataques de pánico
Natalia Escobar Mora, esposa de Quiroga, explicó a La FM que su marido había atravesado situaciones de ansiedad antes de volver a Colombia. Según relató, días antes sufrió un accidente automovilístico en Hamburgo durante uno de esos episodios.
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“Días antes de regresar a Colombia había sufrido un accidente automovilístico en Hamburgo que estuvo relacionado con uno de estos episodios”, contó Natalia Escobar a La FM.
La mujer afirmó ante la emisora que, después del choque, Carlos fue trasladado a un hospital. Permaneció allí alrededor de dos horas y después recibió el alta. Luego tomó un vuelo hacia Colombia para reencontrarse con su familia en Neiva. Natalia sostuvo que al llegar aún no se encontraba bien, aunque su estado pareció mejorar durante los días posteriores.
“Me decía que lo abrazara”, recordó Escobar ante el medio. Dijo que él buscaba contención y le pidió que lo acompañara cuando regresara a Alemania.
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Natalia no pudo acompañarlo porque tenía asuntos pendientes relacionados con la empresa. Carlos también consideró que debía volver a trabajar, pues en su empleo no sabían que había viajado a Colombia. “Yo le dije que no podía porque debía quedarme en Colombia para atender asuntos relacionados con la empresa”, explicó Escobar a La FM.
Según su relato, ambos compraron el tiquete después de verlo en mejores condiciones. Carlos emprendió el trayecto hacia Alemania cerca de las 11:30 p. m. de ese domingo. Hamburgo era el destino final previsto. Allí vive y trabaja desde hace cerca de dos años.
El contacto se interrumpió tras su salida de Neiva. Natalia aseguró que tampoco Carmenza Quevedo, madre de Carlos, ni otros integrantes de la familia lograron comunicarse con él.
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La policía confirmó que dejó la clínica psiquiátrica
La incertidumbre creció cuando los familiares supieron que, después del aterrizaje en Frankfurt, Carlos había sido trasladado a una clínica psiquiátrica. La información surgió luego de una consulta hecha ante la policía de esa ciudad. “Nosotros llamamos a la policía allá de Frankfurt y ellos fueron los que dijeron que él estaba allá”, afirmó Natalia Escobar a La FM.
La esposa relató que les informaron que el centro médico autorizó la salida de Carlos porque consideró que estaba bien y no requería permanecer internado. La familia, no obstante, no recibió datos sobre el lugar al que fue después. “Estamos diciendo que es una persona desaparecida, que tiene unos ataques de pánico, pero no nos dan información”, manifestó Escobar ante la emisora.
Carlos es guitarrista e integra una banda en Alemania. Sus conocidos tampoco han comunicado que hayan tenido contacto con él desde que dejó la clínica. Natalia Escobar dijo que decidió viajar a Frankfurt junto con otros familiares ante la falta de novedades. El caso también fue notificado a la Embajada de Colombia y a una asistente social vinculada con la representación diplomática.
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La esposa difundió la descripción de la ropa y los objetos que Carlos llevaba consigo. Señaló que no contaba con equipaje suficiente para quedarse fuera de casa durante mucho tiempo. “Ese día que se fue, él no llevaba más ropa, solamente llevaba el buzo blanco y un pantalón negro”, puntualizó Escobar ante el medio.
Según indicó, llevaba además una guitarra, un morral negro y un saco azul que usaba sobre el buzo. La familia intenta determinar sus últimos movimientos después de la salida de la clínica y confirmar que se encuentra a salvo.
En Colombia, tenía un establecimiento comercial dedicado a instalar sistemas de aire acondicionado y a actividades de diseño. En el país europeo trabajaba como electricista para Matari Solar, una empresa de paneles solares, según información del diario El Tiempo.
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