La Policía Nacional de Colombia confirmó la extradición desde España de Gustavo Adolfo Bonilla López, conocido como alias Gustavo, y a quien lo acusan de integrar el grupo delincuencial organizado Los Shottas, que opera en Buenaventura, Valle del Cauca.
La organización criminal es una de las que mantiene en vilo a la comunidad en el puerto, debido a las disputas por el control del territorio con su mayor rival: Los Espartanos. Además, de otros grupos armados ilegales, como las disidencias de las Farc y el ELN (Ejército de Liberación Nacional).
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El hombre fue trasladado a Colombia tras ser requerido por el Juzgado Sexto Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías de Buenaventura por su presunta participación en un caso de secuestro y tortura ocurrido el 24 de febrero de 2023.
A su vez, desde la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijin) se efectuó el procedimiento que está dispuesto dentro de los acuerdos de cooperación con España.
Las autoridades sostienen que la captura y el traslado afectan los intentos de expansión internacional de la estructura criminal, y que además del país ibérico, también cuenta con células en Chile.
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La investigación vincula a alias Gustavo con un secuestro en Buenaventura
De acuerdo con la información de la Policía, alias Gustavo habría participado junto con otros integrantes de Los Shottas en la retención y tortura de un taxista en el barrio Juan XXIII de Buenaventura.
Las autoridades investigan si el hecho buscaba imponer control territorial e intimidar a habitantes del puerto. Por tal razón, Bonilla López quedó a disposición de la autoridad judicial que solicitó su captura para que avance el proceso penal en su contra.
La Policía describió a Los Shottas como una estructura vinculada con extorsiones, secuestros, narcotráfico y homicidios selectivos en el distrito de Buenaventura.
Según la institución, la organización ha incidido en alteraciones del orden público y en hechos de violencia que afectan a la población del principal puerto colombiano sobre el Pacífico.
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Los inicios de Los Shottas y el terror que imponen en Buenaventura
Los Shottas son una de las principales estructuras criminales de Buenaventura, Valle del Cauca, y mantienen una disputa territorial con los Espartanos por las rutas del narcotráfico, la extorsión y el control de barrios estratégicos de la ciudad portuaria.
La organización surgió de la fragmentación de La Local, grupo que durante años dominó buena parte de las economías ilegales en Buenaventura.
La ruptura interna ocurrió en diciembre de 2020 y dio origen a los dos bandos que desde entonces han protagonizado una parte importante de la violencia en el municipio.
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La captura en España de Diego Bustamante, alias Diego Optra, quien fue señalado como líder de los Shottas hasta febrero de 2026, abrió un escenario de incertidumbre sobre el mando de la estructura, destacó un informe de Insight Crime. Sin embargo, la experiencia de otras organizaciones indica que los jefes pueden conservar influencia desde prisión a través de mandos medios y redes territoriales.
La historia de la organización se remonta a finales de la década de 1990, cuando el Bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) llegó a Buenaventura para disputar la presencia del Frente 30 de las entonces Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).
Mientras la guerrilla mantenía presencia en zonas rurales, los paramilitares concentraron su actividad en el casco urbano. En ese escenario reclutaron jóvenes de barrios vulnerables y ampliaron prácticas de extorsión y violencia.
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Tras la desmovilización de las AUC en 2006, algunos antiguos integrantes del Bloque Calima conservaron sus actividades ilícitas. Entre ellos estaba el clan Bustamante, que conformó una estructura conocida como la Empresa.
El grupo criminal La Empresa controló durante años rutas para el tráfico de drogas, cobros extorsivos, secuestros y desapariciones. Más adelante, integrantes del clan Bustamante se apartaron de esa estructura y dieron paso a La Local.
En abril de 2019, Diego Bustamante asumió el control de La Local después de la captura de su tío, Lugo Bustamante. Su llegada al mando profundizó diferencias internas que terminaron con la división del grupo y la creación de los Shottas y los Espartanos.
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El control de los estuarios es clave para las rutas de cocaína
El narcotráfico representa la principal fuente de ingresos de los Shottas. La organización busca dominar barrios ubicados cerca de estuarios, espacios donde los ríos y remansos se conectan con el océano Pacífico.
En esos sectores existen astilleros informales desde donde pueden salir lanchas rápidas con cargamentos de droga. Las rutas también permiten llevar cocaína hacia embarcaciones de mayor tamaño y, según el reporte, facilitar el envío clandestino de sustancias en portacontenedores.
Los Shottas y los Espartanos disputan esos puntos por su importancia dentro de la cadena de transporte de cocaína. Las estructuras también ejercen control sobre el movimiento de cargamentos, cobran extorsiones y vigilan corredores utilizados para el contrabando.
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La extorsión constituye otra fuente de financiación. El informe del mismo portal especializado sostiene que buena parte de los negocios de Buenaventura paga cuotas a uno de los dos grupos. Las actividades atribuidas a los Shottas también incluyen secuestros y hechos violentos contra personas que consideran vinculadas con sus enemigos o con las autoridades.
La disputa con os Espartanos mantiene fronteras invisibles en la ciudad
Los principales rivales de los Shottas son los Espartanos, con quienes comparten origen en La Local. Desde la división de 2020, ambas estructuras se enfrentan por barrios, rutas de tráfico y fuentes de extorsión.
La confrontación ha derivado en homicidios, restricciones a la movilidad y fronteras invisibles dentro de Buenaventura. Estas divisiones impiden que habitantes de algunos sectores circulen libremente hacia zonas controladas por el grupo rival.
Los tiroteos y amenazas han impuesto un toque de queda informal en comunidades bajo fuerte presencia criminal. Muchos habitantes evitan salir de sus casas después del atardecer por temor a ataques. Algunas escuelas incluso habrían modificado horarios para que los estudiantes regresen a sus viviendas antes de la noche.
La tregua de Paz Total redujo homicidios, pero se rompió en 2025
En octubre de 2022, los Shottas y los Espartanos acordaron una tregua en el marco de los acercamientos con el Gobierno de Gustavo Petro bajo la política de Paz Total.
El pacto produjo 92 días consecutivos sin homicidios en Buenaventura, de acuerdo con el informe. Las organizaciones prorrogaron la medida en distintas oportunidades y los asesinatos disminuyeron 16% entre junio de 2023 y junio de 2024.
No obstante, la tregua se rompió a comienzos de 2025 durante el gobierno de Gustavo Petro, y los homicidios volvieron a aumentar. Aunque el acuerdo de no agresión fue retomado meses después, la violencia ha tenido variaciones y la disputa territorial continúa.
El reacomodo de los mandos representa un nuevo factor de tensión. Además de la captura de alias Diego Optra en España, Jorge Isaac Campaz, alias Mapaya, identificado como líder de los Espartanos, fue detenido en abril de 2026 cerca de Santa Cruz, Bolivia.
Los Shottas operan en el continente y en zonas turísticas de Buenaventura
Los Shottas concentran su presencia en el área urbana de Buenaventura, en particular en comunas del continente, entre la 9 y la 12. La ciudad se divide entre una zona insular y otra continental, donde están varios de los barrios disputados por las organizaciones.
También tendrían una presencia menor en corregimientos y playas ubicadas al norte del municipio, como Juanchaco, Ladrilleros y La Barra. En esas zonas, el grupo obtendría recursos mediante extorsiones y robos dirigidos a embarcaciones turísticas, según organizaciones locales citadas en el reporte.
En octubre de 2024, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz estimó que los Shottas tenían entre 600 y 1.000 integrantes.
La organización mantiene una relación histórica con el Ejército Gaitanista de Colombia —EGC—, también conocidas como Clan del Golfo, debido a sus antecedentes paramilitares y a intereses vinculados con el narcotráfico. En el escenario actual, las alianzas se han modificado de acuerdo con las disputas territoriales.
El Frente Jaime Martínez del Estado Mayor Central se habría aliado con los Espartanos en zonas cercanas a la Comuna 12. Como respuesta, los Shottas habrían establecido acercamientos con el Ejército de Liberación Nacional, que tiene presencia en áreas rurales del norte de Buenaventura.
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