Shenner José Rojas Lárez, durante una audiencia, se declaró inocente de los cargos por su presunta responsabilidad en el asesinato de Ana Lucía González. La menor, de 9 años, había sido reportada como desaparecida en Mosquera, Cundinamarca, y su cuerpo fue encontrado 24 horas después dentro de una alcantarilla en el sur de Bogotá.
La Fiscalía General de la Nación sostiene que el crimen fue cometido como represalia contra la hermana mayor de la víctima, que mantenía una relación sentimental con el acusado. Las investigaciones también apuntan a que la menor habría sufrido agresiones y conductas sexuales durante ocasiones anteriores en las que estuvo bajo el cuidado de Rojas Lárez.
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“Las actividades de policía judicial y los análisis realizados dan cuenta de que la menor de edad habría sido víctima de agresiones y conductas de carácter sexual, en ocasiones anteriores, mientras estaba al cuidado de Rojas Lárez. Asimismo, evidenciaron que el crimen correspondería a una forma de violencia vicaria y de retaliación contra su compañera”, expuso el ente investigativo.
Según la acusación, el hombre de 29 años discutió con su pareja el 14 de septiembre de 2026 en la vivienda que compartían en Mosquera y ella acudió a un CAI tras un episodio de violencia. La Fiscalía afirma que él aprovechó su ausencia para llevar a la niña en motocicleta hasta Fontibón y que al día siguiente la trasladó al barrio JJ Rondón, donde la habría asfixiado.
“Subió a la niña en una moto desde Mosquera la trajo a Bogotá, en la localidad de Fontibón, en donde la deja esa noche del 14 de septiembre y después, el 15 de septiembre, recoge a la niña y la lleva al barrio JJ Rondón, en el sur de la capital, en donde perpetró el asesinato mediante asfixia”, explicó el organismo acusador durante la diligencia.
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Rojas Lárez fue imputado por feminicidio y actos sexuales con menor de 14 años, ambos agravados, y la Fiscalía solicitó que sea enviado a prisión. Ante la petición, el juez del caso ordenó que el presunto responsable fuese recluido en un centro penitenciario.
Habló expareja del presunto asesino de la niña Ana Lucía González en Bogotá, reportada como desaparecida en Mosquera
Rusmery González, hermana de la víctima, señaló a José Rojas Lárez como la última persona que estuvo con Ana Lucía antes de que se perdiera su rastro. El hombre fue capturado el 16 de septiembre de 2026 en Bogotá y la Fiscalía General de la Nación investiga su posible responsabilidad.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses realiza los procedimientos para establecer la causa y la fecha de muerte de la menor. La investigación judicial también deberá reconstruir lo ocurrido desde la desaparición de la menor.
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La niña vivía en Venezuela y estaba de vacaciones en Colombia desde hacía cerca de tres meses. La familia tenía previsto regresar a ese país durante la semana en que desapareció, relató Rusmery a Caracol Radio.
Conforme a sus declaraciones, las cámaras de seguridad registraron a Rojas Lárez mientras se desplazaba con Ana Lucía. “Yo tenía sospechas de él y ahora aclaró que sí fue él porque fue la última persona con la que fue vista la niña”, dijo.
La discusión por celos y la ruptura de la relación
Rusmery González afirmó que había terminado su relación con José Rojas Lárez cuatro semanas antes de la desaparición de su hermana. Sin embargo, el 14 de septiembre de 2026 ambos discutieron por un mensaje que ella recibió de otro hombre y que, según su relato, su expareja leyó en su teléfono celular.
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El hombre reaccionó con violencia y rompió objetos, dijo la mujer a Citytv frente a la sede de Medicina Legal en Bogotá: “Él revisa mi celular y se da cuenta del mensaje que era de un hombre, entonces él reacciona de una manera muy violenta, empieza a romper las cosas”.
Durante la discusión, Rusmery aseguró que Rojas Lárez tomó sus documentos, sus pertenencias, los documentos de Ana Lucía y de su hijo, además de su teléfono. También afirmó que le pidió varias veces que abandonara el apartamento, pero él se negó.
La mujer contó que bajó desde el cuarto piso con sus hijos y cargó en brazos al niño de dos años. A Ana Lucía le indicó que fuera a una panadería ubicada en una esquina, donde habitualmente había policías, y les pidiera ayuda.
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“Yo le digo a la niña: Anda para allá y le dices al policía que te ayude”, recordó. Rusmery no alertó entonces sobre una posible desaparición porque planeaba viajar a Venezuela y no anticipó que el conflicto pudiera afectar a su hermana menor.
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