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Ingenieros colombianos detenidos en Arabia Saudita lograron hacer llamada a familiares tras ocho meses incomunicados

El contacto duró cinco minutos y fue entre Luis Romero y su hermano Daniel, en Colombia, confirmando que los tres permanecen juntos en un penal de Abha sin una acusación formal

Los ingenieros colombianos Héctor Romero, Luis Romero y su socio hicieron una primera llamada desde una prisión de Arabia Saudita tras ocho meses sin contacto con sus familias - crédito Familia Romero/Minuto 60

Ocho meses después de perder contacto con sus familias, los ingenieros colombianos Héctor Romero, Luis y su socio, detenidos en Arabia Saudita desde enero de 2026, lograron hacer una primera llamada desde la prisión en la que permanecen sin cargos conocidos, un contacto de cinco minutos que confirmó que siguen vivos y abrió una nueva expectativa de liberación.

La conversación permitió además conocer detalles de su situación actual: los tres están juntos en una cárcel ubicada en Abha, al sur del país, comparten un cuarto pequeño con 13 personas —entre ellas filipinos y un sirio— y, de acuerdo con lo que les han dicho otros detenidos, podrían seguir retenidos otros nueve meses si no se formalizan acusaciones.

Daniel Romero, hijo de Héctor y hermano de Luis, encabeza desde Colombia la búsqueda de ayuda para lograr su regreso. La llamada fue entre él y su hermano, y desde el inicio quedó claro que el tiempo era mínimo: “No tengo nada de tiempo, de verdad no tengo nada de tiempo”, relato en declaraciones a Minuto60.

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Luis describió el lugar en el que están recluidos: “Ahorita nosotros estamos en un cuarto compartido, es un cuarto relativamente pequeño. Estamos 13 personas, filipinos y un sirio”.

En ese breve intercambio también dijo que ya existe un abogado que llevará el caso, aunque todavía no lo conocen. Añadió que la embajada colombiana ya se reunió con el director de la prisión.

La organización Alqst for Human Rights, dedicada a documentar violaciones de derechos humanos en Arabia Saudita, considera que los colombianos han sido víctimas de desaparición forzada por la forma en la que fueron tratados. La ONG informó que permanecen en una prisión de Abha.

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Luis también explicó que no han recibido una explicación oficial sobre su detención. “Nos dijeron que no había cargos, que no había nada en abril, no sabemos nada”.

La llamada de cinco minutos confirmó que los colombianos detenidos en Arabia Saudita siguen vivos y continúan presos sin cargos conocidos - crédito Familia Romero/El Confidencial

En la parte final de la conversación, Luis resumió la secuencia de traslados y audiencias desde que quedaron incomunicados. “Estuvimos en celdas separadas, supuestamente, en investigación hasta el 9 de abril; luego, nos pasaron a un cuarto más grande los tres juntos. El 22 de abril nos llevaron hasta adonde un juez y el 26 de julio nos pasaron a este cuarto”.

Sobre el tiempo que podrían seguir presos, Luis transmitió lo que les comentan dentro del penal. “Según lo que dicen ellos, si no hay cargos ni nada, nos liberarían como en nueve meses”.

La publicación también recogió la posición del subdirector de Alqst Joshua Cooper, que sostuvo que la exposición pública puede incidir en este tipo de casos.

Los tres colombianos están recluidos juntos en una cárcel de Abha, en el sur de Arabia Saudita, donde comparten un cuarto pequeño con 13 personas - crédito Europa Press/Depo Photos

En declaraciones al medio, afirmó: “Ahora que es de dominio público, yo solo aliento a cualquiera en Colombia y en otros posibles lugares del mundo a tomar interés en el caso y a intentar usar cualquier oportunidad que tengan para alentar a las autoridades colombianas a hacer lo que puedan y asegurarse de su liberación lo más pronto posible”.

Luis señaló además que las llamadas internacionales desde esa prisión se harían cada dos semanas, un derecho que, según dijo, les fue negado durante meses. “Esta es una llamada apenas de cinco minutos que debieron habernos dejado hacerla en febrero, supuestamente”.

Durante casi toda la conversación, Luis mantuvo un tono informativo y contenido. Solo al final, cuando preguntó en inglés si el tiempo había terminado, la llamada tomó un tono más íntimo.

Antes de que se cortara, se despidió de su familia con la voz entrecortada: “Ya me tengo que ir, entonces, lo amo muchísimo y qué bueno escucharlo. Muchísimos saludes ahí a todos y los quiero muchísimo”.

Daniel alcanzó a responderle que también lo amaba y cerró la llamada con una frase que condensó la esperanza de la familia: “Ya pronto los traemos”.

El bombardeo al aeropuerto de Saná y el posterior traslado a Adén antecedieron la detención de los colombianos por fuerzas de seguridad sauditas - crédito Al-Masirah TV/AP

El caso comenzó como un viaje de trabajo. Héctor Eduardo Romero, su hijo Luis Eduardo Romero y su socio viajaron en abril de 2025 a Medio Oriente para supervisar la instalación de antenas satelitales de uso comercial en Yemen.

Cuando regresaban, el aeropuerto de Saná fue bombardeado por Israel, según el relato conocido por el medio. A partir de ese ataque les recomendaron desplazarse hacia Adén, en el sur yemení, y allí la situación cambió de forma abrupta: fuerzas de seguridad sauditas tomaron control del lugar y los trasladaron a Arabia Saudita, sin que hasta ahora sus allegados hayan podido establecer con certeza el motivo.

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