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Los problemas del desplome del dólar en Colombia: expertos analizan cómo está afectando a miles de hogares en el país

Una divisa más barata, que podría beneficiar a algunos, implica una pérdida directa de capacidad de compra de las personas que viven de las remesas y afecta las economías regionales

Expertos advierten sobre el impacto de la caída de la tasa de cambio del dólar en los hogares colombianos - crédito VisualesIA

El dólar inició la jornada del viernes 31 de julio en $3.125,50 y continuó descendiendo hasta ubicarse en niveles que no se observaban desde abril de 2019. La sesión estuvo influida por la expectativa de la decisión del Banco de la República sobre la tasa de interés, factor que podría determinar si la moneda estadounidense cae por debajo de los $3.100 o si presenta un repunte técnico.

La Tasa Representativa del Mercado (TRM) se estableció en $3.132,42, el nivel más bajo desde el 15 de abril de 2019, tras disminuir $73,76 respecto al valor anterior de $3.206,18. Esta variación representa una baja diaria del 2,3%, y en la última semana el dólar ha registrado un retroceso acumulado de 3,29%.

Esta caída en la cotización de la divisa, que podría ser una buena noticia para quienes adquieren productos importados (desde computadores y celulares hasta unos zapatos en Temu), o para quien piense viajar por fuera de Colombia, está afectando terriblemente a miles de personas que reciben remesas desde el exterior.

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La caída del dólar está reduciendo en Colombia el valor en pesos de las remesas que reciben miles de hogares, un efecto que recorta su capacidad de compra. En 2025 esos giros alcanzaron USD 13.098.000.000 y se consolidaron como una fuente de ingreso equivalente a cerca del 3% del Producto Interno Bruto (PIB) y al 3,6% del consumo de las familias.

Una divisa más barata implica una pérdida directa de capacidad de compra de las personas que viven de las remesas y afecta las economías regionales - crédito Colprensa

El impacto no se limita al presupuesto de quienes reciben dinero del exterior. Según el centro de pensamiento de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), si una apreciación del peso reduce el valor local de esos recursos, también se enfría la demanda agregada en las zonas donde las remesas sostienen una parte del consumo.

En Colombia, el Valle del Cauca concentra 25,7% del total nacional de remesas. Le siguen Cundinamarca con 16,3% y Antioquia con 16,2%, conforme a los datos del informe del Centro de Estudios Económicos El país que se va y la economía que queda 2026.

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Más de la mitad de los envíos se concentra en esos tres departamentos. Por eso, la baja de la tasa de cambio no solo golpea a los hogares que dependen de esos giros, sino a las economías regionales, donde ese dinero sostiene parte del gasto cotidiano.

El diagnóstico de Anif es que un dólar más barato implica una pérdida directa de capacidad de compra para los hogares que viven de las remesas. La entidad explicó que, aunque las familias reciban la misma cantidad de dólares, al cambiarlos obtienen menos pesos y disponen de un margen menor para cubrir necesidades básicas.

Los colombianos que dependen de las remesas ya sienten el efecto de la caída del dólar en su poder adquisitivo - crédito Reuters/Yonhap

Ese es el caso de Ninfa Durán, quien, en entrevista con Infobae Colombia, explicó que durante 2026 su presupuesto para la canasta familiar se ha visto reducido por la depreciación del valor de la moneda. “Mi hijo me gira 50 dólares a la semana desde Panamá y, por la caída, he tenido que reducir gastos y dejar de comprar varios productos del mercado para que el dinero alcance”, afirmó.

Según relató, de seguir bajando el precio del dólar, se verá obligada a migrar a Panamá, donde reside su hijo hace más de 12 años, puesto que, dijo, resulta más económico vivir en el vecino país que exigir a sus familiares más dinero. La situación que experimenta este hogar es el reflejo de miles de colombianos, cuyo sustento económico depende de las remesas de sus familiares que viven en el exterior.

Expertos hablan del impacto de la caída del dólar en los hogares colombianos

Diego Guevara, exministro de Hacienda afirmó que aún es temprano para determinar si el Gobierno De la Espriella debe implementar un plan de choque - crédito @MinHacienda/X

Giovanni Montoya Aldawe, analista económico de Valor Tempo, explicó a Infobae Colombia que la devaluación del dólar “afecta a las remesas negativamente porque, al momento de monetizar las divisas provenientes de los mercados internacionales, las familias que reciben estos recursos obtendrán menos pesos colombianos, afectando negativamente su capacidad de compra”.

En esa misma línea, el exministro de Hacienda y Crédito Público Diego Guevara dijo que “la caída del dólar influye en las finanzas de los hogares colombianos”. Sin embargo, en estas circunstancias, “hay quienes prefieren guardar la plata y esperar que suba un poquito para hacer envíos más grandes. En definitiva, sostuvo que “un dólar barato significa recibir menos plata”.

Sobre cómo debería el gobierno de Abelardo de la Espriella fortalecer los sectores económicos y ayudar a las personas afectadas por la caída del precio del dólar, los expertos coinciden en que es temprano para defender un plan de choque.

Para Guevara, “el nuevo gobierno tendrá que esperar un compás de espera a ver qué pasa con la tasa de cambio después de la posesión. Es muy temprano para pensar en medidas de subsidio, de auxilios”, explicó. En criterio del economista, “es un tema un poco más transitorio y de esperar cómo se mueven las finanzas de la Nación, que son una buena señal para el dólar”.

Por su parte, Montoya Aldawe afirmó que es importante aguardar el contexto de inflación estadounidense para determinar un plan de acción, pero descartó que la próxima administración entregue subsidios a los colombianos afectados por la caída de la divisa.

“Las recientes noticias en Estados Unidos pueden provocar que se den durante los próximos días y las primeras semanas del gobierno de Abelardo de la Espriella tendencias bajistas. No corresponde tanto al Estado entregar subsidios a los sectores y/o personas que se hayan visto afectadas por esta tendencia”, señaló.

El analista concluyó que en esta coyuntura “corresponde mucho más generar una plataforma en la que la productividad y el rol del sector privado sean los que dinamicen la economía y puedan revertir no el efecto de la tasa de cambio, sino los efectos negativos de esa tendencia”.