La representación de Ferrari en Colombia enfrenta una nueva etapa de revisión luego de que Autos Italianos de Colombia anunciara acciones legales orientadas a conocer con mayor precisión qué ocurrió con la administración de la compañía durante la gestión de Henry Ávila Herrera.
Según conoció Portafolio, Autos Italianos de Colombia, empresa que estuvo a cargo de la operación de la marca italiana en el país, busca esclarecer aspectos administrativos, financieros y operativos después de las denuncias presentadas por algunos clientes que aseguran haber entregado anticipos millonarios por vehículos que no fueron recibidos y cuyos recursos aún no son devueltos.
El punto central de la controversia está relacionado con el destino de los pagos realizados por compradores interesados en modelos de alta gama. Algunos usuarios habrían entregado anticipos equivalentes hasta al 25% del valor de vehículos como el Ferrari Roma Spider, cuyo precio podía aproximarse a los $2.000 millones luego de incluir impuestos y configuraciones personalizadas.
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Según los reclamos conocidos, los automóviles debían ser entregados meses después de los pagos iniciales. Sin embargo, los tiempos establecidos pasaron sin que los compradores recibieran los vehículos ni una solución definitiva sobre el retorno del dinero entregado. Ante este escenario, Autos Italianos presentó un recurso de reposición y, de manera subsidiaria, uno de apelación contra la inscripción de la renuncia de Ávila Herrera en el Registro Mercantil. Con esta actuación, la compañía pretende que se establezca si la salida del directivo fue informada de forma adecuada a la casa matriz y cuáles son sus efectos frente a las obligaciones pendientes.
La empresa señaló que la inscripción de una renuncia “no supone, por sí misma, la extinción inmediata de las obligaciones relacionadas con la administración ejercida”. Según explicó, el retiro formal de un administrador no elimina automáticamente los deberes relacionados con la entrega de información, documentos y explicaciones sobre las decisiones tomadas durante el periodo en el que estuvo al frente de la operación.
Además de esa actuación, Autos Italianos acudió a jueces civiles para solicitar un interrogatorio de parte extraprocesal. La diligencia tiene como objetivo recopilar información que permita reconstruir la gestión de los recursos manejados por la compañía y establecer la trazabilidad de los dineros recibidos. La revisión contempla el análisis de movimientos bancarios y registros contables, así como la forma en que fueron recibidos, administrados y utilizados los depósitos y anticipos entregados por los compradores de los vehículos Ferrari.
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Dentro de los aspectos que serán examinados también está la verificación de los pagos realizados a Ferrari North America, Inc. La compañía busca determinar cuál fue la destinación de los recursos financieros y si los valores entregados por los clientes llegaron a las entidades de la marca en el exterior o permanecieron dentro de la estructura administrada por el antiguo concesionario en Colombia.
Para Autos Italianos, la información recopilada será clave para establecer qué ocurrió con los fondos relacionados con las operaciones comerciales y definir los pasos que podrían seguirse en adelante. La empresa señaló que los documentos, soportes, archivos y accesos vinculados con la operación también hacen parte de los elementos que deberán ser revisados.
Con los resultados de estas actuaciones, la compañía evaluará la posibilidad de iniciar nuevos procesos judiciales orientados a solicitar la “rendición comprobada de cuentas, la restitución de recursos y la reparación de los perjuicios” que eventualmente se hubieran generado.
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No obstante, Autos Italianos aclaró que las medidas anunciadas no representan una declaración anticipada de responsabilidad contra ninguna persona. La empresa indicó que cualquier conclusión sobre los hechos deberá ser determinada por las autoridades competentes, respetando el debido proceso y el derecho de defensa de quienes puedan estar involucrados. El caso continúa bajo revisión mientras avanzan las actuaciones encaminadas a esclarecer el manejo de los recursos, las obligaciones pendientes y las decisiones tomadas durante la administración anterior de la representación de Ferrari en Colombia.