La familia que elegimos: Francia propone reconocer derechos a quienes comparten la vida sin ser pareja ni tener vínculos de sangre
Una iniciativa legislativa francesa abre un debate que atraviesa las nuevas formas de envejecer: qué ocurre cuando las personas que nos cuidan, acompañan y sostienen son aquellas que elegimos como familia. Los antecedentes europeos y los límites de la legislación argentina

La gran transición de los sesenta: por qué los años en que termina una forma de vivir pueden ser los más fértiles de la vida
Alrededor de los sesenta, los hijos se van, el trabajo cambia, las parejas se transforman y el cuerpo impone sus propias reglas. Entre lo que termina y lo que todavía no empezó hay un tiempo que solemos vivir como pérdida, pero es, en realidad, la oportunidad para armar el mapa de lo que viene

Cómo financiar una vida de treinta años después de los sesenta cuando la jubilación y los ahorros no alcanzan
Los influencers financieros prometen que el interés compuesto va a resolver nuestro futuro. Pero vivir muchos más años obliga a revisar también el trabajo, la casa, los gastos y los cuidados. Seis reglas para organizar la economía de una vida larga, más allá de lo que entra en una cuenta bancaria

Para que te cubran el cuidado, primero tenés que demostrar que estás enferma
Hoy para que una obra social cubra una cuidadora hay que demostrar discapacidad o enfermedad. Las cuidadoras son carísimas, las residencias impagables. Y la carga recae sobre las familias, sobre todo sobre las hijas. Hace falta un sistema integral de cuidados — como el que tardamos décadas en construir para nuestros hijos

Cada uno en su casa pero a pocas cuadras: por qué vivir cerca de quienes queremos cambia la manera de envejecer
Hay personas que están reorganizando dónde viven para quedar a distancia caminable de sus amigos, sus hermanos o sus afectos más cercanos. Sin compartir casa. Sin proyecto comunitario. Solo reduciendo la distancia

Dormir menos no es parte de envejecer: por qué la clave de las noches de los mayores está en sus días
Vivimos con el mito de que envejecer es dormir menos y despertarse de madrugada. Ahora sabemos que no es cierto. Dormir bien, largo y profundo, es necesario y posible a todas las edades. Y depende más del día que de la noche

La edad que sentimos no siempre coincide con los años que tenemos y la ciencia empieza a explicar por qué
Nuevos estudios muestran que la edad subjetiva cambia incluso de un día para otro. Pero mientras vivir más permite romper antiguos mandatos sobre cómo comportarse después de los 60, la industria de la longevidad construye otros: estar saludable, activo, joven y productivo durante cada vez más tiempo

Las ciudades que mezclan generaciones descubrieron un secreto para envejecer mejor
No hacen falta grandes programas para que una ciudad cuide a quienes envejecen. A veces alcanza con un banco bien ubicado, una vereda donde quedarse sin consumir y el tiempo suficiente para que los desconocidos dejen de serlo

