
Ucrania denunció este miércoles que sus embajadas recibieron 31 paquetes sospechosos en una semana y denunció hoy que continúa la campaña de terror “sin precedentes” contra sus diplomáticos.
“Siguen llegando amenazas a nuestros diplomáticos”, escribió el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Dmytro Kuleba en un mensaje en Facebook, en el que afirmó que “la actual campaña de terror contra diplomáticos ucranianos no tiene precedentes en su escala, no sólo en el contexto de Ucrania, sino también a nivel mundial”.
Dijo no recordar casos en la historia en la que tantas embajadas y consulados de un mismo país “hayan sido objeto de ataques tan masivos en tan poco tiempo”.
Precisó que en los últimos dos días se han enviado paquetes sospechosos a las embajadas en Italia, Polonia, Portugal, Rumania y Dinamarca, así como al consulado en Gdansk (Polonia).
“En total, ya tenemos 31 casos en 15 países: Austria (1), Vaticano (1), Dinamarca (1), España (5), Italia (4), Kazajistán (1), Países Bajos (1), Polonia (6), Portugal (2), Rumanía (2), Estados Unidos (1), Hungría (2), Francia (1), Croacia (1), República Checa (2)”, escribió.

Según Kuleba, en todos los sobres viene indicado como remitente la misma dirección: un concesionario de Tesla en la ciudad alemana de Sindelfingen.
Por regla general, los envíos se realizaron desde oficinas de correos que no están equipadas con sistemas de videovigilancia.
Además, los autores de los envíos tomaron medidas para no dejar rastros de ADN en los paquetes, lo que apunta a que la acción fue llevada a cabo por profesionales, subrayó.
Kuleba agregó que está en contacto permanente con sus homólogos de otros países y que las embajadas ucranianas colaboran con la parte extranjera en el marco de la investigación de todos los casos de amenazas.
Recordó que desde hace una semana, las embajadas y consulados ucranianos han reforzado las medidas de seguridad.
“Pero por mucho que los enemigos intenten intimidar a la diplomacia ucraniana, no lo conseguirán. Seguimos trabajando por la victoria de Ucrania”, dijo Kuleba.
El envío de estos fardos parece haber comenzado el 30 de noviembre, cuando uno de ellos llegó a la Embajada de Ucrania en Madrid. En esa ocasión, el paquete contenía un explosivo que al detonar hirió de levedad a un trabajador de la delegación diplomática.
Días después los embajadas en Hungría, Países Bajos, Polonia, Croacia, Italia, y varios consulados en ciudades de algunos de estos mismos países recibieron paquetes ensangrentados que contenían restos de animales.
(Con información de EFE, AFP y Europa Press)
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