Montenegro niega que pueda haber un 'caso Maricarmen' en Portugal y critica a la izquierda

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Lisboa, 9 oct.- El primer ministro portugués, Luís Montenegro, aseguró este viernes que un desahucio como el sufrido por la española Maricarmen no podría producirse en Portugal y acusó a la izquierda de intentar reproducir movimientos de indignación social, durante un bronco debate parlamentario marcado por sus enfrentamientos con el ultraderechista André Ventura y el socialista José Luís Carneiro.

La situación española irrumpió en la sesión por una pregunta del líder parlamentario del conservador CDS-PP (Centro Democrático Social- Partido Popular), Paulo Núncio, sobre Maricarmen, la anciana de 87 años desahuciada en Madrid y quien falleció el pasado miércoles, un caso que ha provocado protestas generalizadas por el acceso a la vivienda en el país vecino.

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Montenegro sostuvo que un desahucio como el que tuvo lugar en Madrid hace dos semanas "no sería posible en Portugal", tanto con la legislación vigente como con la reforma del arrendamiento presentada por su Gobierno, pendiente de discusión en comisión.

"Hay una protección absoluta ante circunstancias similares a esa", afirmó el jefe del Ejecutivo.

Silencio sobre la situación en España

Montenegro rehusó comentar directamente lo que ocurre en España, pero manifestó su convicción de que los partidos situados más a la izquierda del Parlamento portugués intentan aprovechar el debate para generar movimientos de indignación social.

La vivienda fue también uno de los principales motivos del rifirrafe con Carneiro, secretario general del Partido Socialista, quien acusó al Gobierno de insensibilidad ante las dificultades de las familias y denunció que su reforma perjudicará a jóvenes e inquilinos vulnerables.

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Carneiro advirtió sobre el aumento de las exigencias para acceder a un alquiler y del riesgo de que las personas mayores deban afrontar rentas que no pueden pagar. También cuestionó el respaldo de Chega a la iniciativa y pidió a Montenegro que apoyara la alternativa socialista.

El primer ministro replicó que el PS carece de autoridad en esta materia y responsabilizó a sus anteriores gobiernos de políticas que, según dijo, redujeron la oferta y contribuyeron al encarecimiento de la vivienda.

Carneiro le reprochó que se atribuya proyectos de vivienda pública impulsados por los socialistas, mientras que Montenegro insistió en que aumentar las casas disponibles resulta esencial para moderar los precios.

Duro choque por impuestos y pensiones

El choque más intenso de la sesión enfrentó al primer ministro con André Ventura, presidente de Chega y líder de la principal fuerza de la oposición, a causa de los impuestos, los peajes y las pensiones.

Ventura cuestionó la capacidad de Montenegro para gobernar y contrapuso su balance económico a las dificultades de los portugueses para pagar combustibles y alimentos. Le reclamó una rebaja del IVA de los carburantes y le reprochó el abandono de la exención para una cesta de productos básicos.

Montenegro respondió que Ventura vive pendiente de los titulares de los diarios, mientras que su Gobierno trabaja para resolver las necesidades del país. Defendió las rebajas fiscales y las ayudas ya aplicadas, y advirtió de que prescindir del equilibrio presupuestario supondría trasladar una factura mayor al futuro.

Ventura calificó la política fiscal de robo a los ciudadanos y prometió eliminar todos los peajes si llega al poder. Montenegro replicó que su desaparición no acabaría con el coste de las autopistas, sino que lo traslada al conjunto de los contribuyentes.

Las interrupciones y protestas llevaron al presidente de la Asamblea, José Pedro Aguiar-Branco, a intervenir en un par de ocasiones para ordenar el debate.

La tensión continuó con la referencia a la devolución de cantidades cobradas indebidamente por algunos pensionistas. Ventura denunció incompetencia y contradicciones con las promesas de proteger las pensiones; Montenegro negó que existan recortes y explicó que se están corrigiendo errores de cálculo.

Por su parte, José Luís Carneiro abrió otro frente al denunciar incumplimientos en sanidad y mayores esperas. El primer ministro defendió la respuesta asistencial y le reprochó que atribuya todos los problemas al actual Ejecutivo.

La comparecencia de Luís Montenegro se enmarca en los debates quincenales del primer ministro ante la Asamblea de la República, la única cámara legislativa de Portugal, y tuvo lugar un día después de que el ministro de Finanzas, Joaquim Miranda Sarmento, presentara la propuesta de presupuestos del Estado para 2027.

Las cuentas prevén un crecimiento económico del 2,1 %, una inflación del 2,3 % y un superávit del 0,1 % del PIB. Entre las principales medidas figuran la actualización de los tramos del impuesto sobre la renta en un 3,88 %, la rebaja del impuesto de sociedades al 18 %. La propuesta mantiene sin cambios los tipos del IVA y del impuesto sobre los combustibles. EFE