Amnistía condena la próxima ejecución de Nidal Hasan y repudia que su retransmisión solo "multiplica la crueldad"

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La ONG Amnistía Internacional ha denunciado que la próxima ejecución de Nidal Hasan, el psiquiatra militar que mató a 13 personas durante un tiroteo en la base militar estadounidense de Fort Hood en 2009, representa un acto de crueldad multiplicado por el hecho de que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha ordenado que el ajusticiamiento sea retransmitido en directo al público.

El subdirector de investigación de Amnistía Internacional Estados Unidos, Justin Mazzola, condena por partida triple tanto la ejecución del próximo 3 de diciembre como el hecho de que se trate del primer fusilamiento desde 1961 como su retransmisión.

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Para Mazzola, la ejecución no solo es "condenable" en sí misma, sino que "pone de manifiesto la arbitrariedad inherente a la pena de muerte, retransmitir en directo la privación de la vida mediante un fusilamiento no haría sino multiplicar la crueldad de la pena capital y perpetuar el ciclo de violencia que, supuestamente, las autoridades pretenden erradicar".

"La pena de muerte constituye una violación de los Derechos Humanos, bajo cualquier circunstancia", añade Mazzola, tras recordar que los organismos internacionales de Derechos Humanos consideran que las ejecuciones públicas "son incompatibles con la prohibición de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes".

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"La afirmación de que la pena de muerte tiene un mayor efecto disuasorio carece de fundamento: no existen pruebas de que posea un efecto disuasorio único. La pena de muerte no nos hace más seguros", ha concluido.