Liberado un empleado del Programa Mundial de Alimentos detenido por los hutíes de Yemen

Imagen KGZJQO37CRHZZFJWR5MZFPG65A
Guardar

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha anunciado este lunes la puesta en libertad de uno de sus empleados que se encontraba bajo custodia de los rebeldes hutíes de Yemen y ha recordado que siguen bajo detención "arbitraria" por parte de la insurgencia 72 miembros de Naciones Unidas.

Este organismo de la ONU ha confirmado en un comunicado la "reciente" liberación de un integrante de su personal, que "había sido detenido arbitrariamente en Yemen" y que ya ha podido reunirse con su familia.

PUBLICIDAD

En un comunicado, el PMA ha mostrado su "solidaridad" con los 72 trabajadores de Naciones Unidas, además de cinco exempleados del organismo multilateral, que permanecen detenidos en Yemen. "Seguiremos explorando todas las vías posibles para garantizar su liberación inmediata y segura", ha aseverado.

En esta línea, ha instado a la liberación de todos ellos, así como de los trabajadores humanitarios bajo custodia de los hutíes, y ha mostrado su apoyo a "cualquier diálogo constructivo y colaboración con las autoridades de facto hutíes para aprovechar este avance y garantizar nuevas liberaciones".

PUBLICIDAD

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha reclamado este mismo lunes la "máxima moderación" a "todas" las partes implicadas en el conflicto reactivado en Yemen, recordándoles sus obligaciones en materia de Derecho Internacional Humanitario, en particular en lo referido a "la rotección de la población civil y las infraestructuras civiles".

El diplomático portugués se ha mostrado "profundamente preocupado por la fuerte escalada de los combates, que se han intensificado notablemente en los últimos días" y ha condenado los "continuos ataques" de la insurgencia hutí tanto en Yemen como en Arabia Saudí.

En rueda de prensa, su portavoz Stéphane Dujarric ha emplazado a las partes en conflicto a seguir "colaborando de forma constructiva" con el enviado especial de la ONU, Hans Grundberg, para avanzar hacia "una solución política negociada e inclusiva".

Sus declaraciones llegan tras los avances de las fuerzas aliadas al Gobierno con sede en Adén, que este lunes han asegurado haber arrebatado a los hutíes el control del estrecho de Bab el Mandeb y de la ciudad de Moca, ambos sobre el mar Rojo.

Este domingo, el presidente de Yemen, Rashad al Alimi, anunció una contraofensiva con el objetivo final de expulsar a los insurgentes hutíes de la capital, Saná, después de más de una década bajo su control, y de derrotar al movimiento Ansarolá, respaldado por Irán, en todo el país.

La situación amenaza con provocar el colapso total de la tregua alcanzada en 2022, después de años de guerra y en medio de los intentos mediados por Naciones Unidas para lograr un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto abierto en 2014, que ha sumido al país en una de las crisis internacionales más graves a nivel internacional.