Institutos revisan al alza las previsiones del crecimiento alemán, aunque la recuperación es débil

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Berliín, 24 sep (EFE).- Los cinco principales institutos económicos alemanes revisaron al alza sus previsiones para 2026 ante una evolución, sobre todo en el primer semestre, mejor de lo que se esperaba todavía en primavera, gracias a la producción industrial y las exportaciones, aunque lastrada por los precios de la energía y los problemas estructurales.

Así, los institutos prevén para 2026 un avance del PIB alemán del 1,3 % y para 2027 del 1,1 % , frente al 0,6 % y al 0,9 %, respectivamente, pronosticados en la primavera pasada, después de que el país centroeuropeo cerrara 2025 con un leve crecimiento del 0,2 %, dejando así atrás dos años consecutivos de recesión.

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En 2028, la economía alemana volverá a crecer algo menos, un 0,4 %, lo que refleja el limite estructural de la recuperación, con un potencial de población activa que se reduce por motivos demográficos y un crecimiento potencial que también sigue descendiendo.

"No obstante, la recuperación no es especialmente sólida y, además, se ve empañada por problemas estructurales. Esto se refleja, sobre todo, en que la inversión privada sigue siendo débil, la oferta de mano de obra se reduce y los elevados precios de la energía suponen una carga para empresas y hogares. Al mismo tiempo, el déficit público no deja de aumentar", señaló en rueda de prensa Oliver Holtemöller, del Instituto Leibniz de Investigación Económica de Halle (IWH).

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Indicó, además, que en lo que va del trimestre actual, la recuperación ha perdido algo de impulso por varios factores, entre ellos el bajo nivel de agua en importantes vías navegables, lo que dificulta el transporte de productos y causa problemas, especialmente, en la industria química.

A esto se suman los elevados precios de la energía, que merman el poder adquisitivo de los hogares y suponen costes de producción adicionales para las empresas.

Así, para el tercer trimestre, los institutos prevén un crecimiento muy moderado del 0,1 % que, no obstante, ven como un "bache pasajero", ya que en cuanto se normalicen, por ejemplo, los niveles de agua en las vías navegables, la producción debería volver a crecer con algo más de fuerza hacia finales de año.

Entre los impulsos de la buena evolución en el primer semestre aludió a la economía mundial, con un desarrollo "sorprendentemente robusto" a pesar del conflicto en el golfo Pérsico, lo que beneficia a las exportaciones alemanas, así como al auge global de la inteligencia artificial, que genera una demanda adicional de equipos de procesamiento de datos, bienes de inversión para la creación de centros de datos y servicios en el ámbito de la información y la comunicación, de los que Alemania es suministrador.

A ello se suma el aumento del gasto público en infraestructuras y defensa que, por otro lado, hace que el déficit público, que ya es elevado, vaya a seguir creciendo, del 3 % del PIB en 2025, y del 4,1 % en el año en curso, a un estimado 4,7 % en 2028.

También aumenta de forma notable la tasa de endeudamiento, lo que genera una necesidad creciente de consolidación que hará necesarios ajustes considerables si se quieren cumplir las normas fiscales europeas y volver a situar las finanzas públicas en una senda sostenible, advirtió Holtemöller.

En cuanto a los precios al consumo, los institutos prevén para este año una inflación del 2,8 % y, para 2027, del 3,2 %, mientras que en 2028 debería volver al 2 %.

En el mercado laboral, la recuperación llega con retraso: el empleo seguirá disminuyendo inicialmente y no volverá a haber un ligero aumento hasta el año que viene, mientras que la tasa de desempleo se reducirá del 6,4 % en 2026 al 6,2 % en 2027 y al 5,8 % en 2028, según las estimaciones.

Holtemöller aludió, asimismo a la creciente incertidumbre política de las últimas semanas relacionada con las recientes elecciones regionales en tres estados federados, en los que la Unión Cristianodemócrata (CDU) del canciller, Friedrich Merz, se ha desplomado, y la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se ha disparado.

De las formaciones de gobierno ahora pendientes quedá por ver, en particular, qué consecuencias tendrá para la agenda de reformas de política económica, señaló.

"En algunos ámbitos podría producirse un giro hacia políticas de carácter más populista, lo cual podría mermar el atractivo del país como destino para trabajadores altamente cualificados y, con ello, agravar la escasez de mano de obra, que ya va en aumento debido a factores demográficos", advirtió.

Berlín, 24 sep (EFE).- Economistas de los principales institutos económicos alemanes advirtieron este jueves de que Alemania perderá atractivo como centro económico y destino laboral de mano de obra cualificada si las fuerzas populistas entran en los Gobiernos regionales, al tiempo que instó al Ejecutivo central a acometer las reformas anunciadas.

En una rueda de prensa para presentar las proyecciones económicas de otoño para el año en curso, Oliver Holtemöller, del Instituto Leibniz de Investigación Económica de Halle (IWH), recordó que el aumento de votantes de partidos populistas "no es un fenómeno exclusivo de Alemania".

"Literatura especializada demuestra en tanto ya de forma bastante contundente que, precisamente allí donde las fuerzas populistas están en el Gobierno, el desarrollo económico es más débil que en otras regiones", afirmó, antes de destacar la necesaria apertura al mundo para atraer innovación y atracción de mano de obra cualificada.

"Para las innovaciones es importante tener una mentalidad abierta al mundo. Para resultar atractivos para los trabajadores altamente cualificados, es importante tener una mentalidad abierta al mundo", subrayó.

En este sentido, agregó, una de las características de los partidos populistas, tanto de izquierda como de derecha, es que carecen de esta mentalidad abierta, lo que lleva a un desarrollo económico más débil en esos lugares.

En la misma línea se expresó Geraldine Dany-Knedlik, del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW), al advertir de que una política con carácter más populista perjudique el atractivo como destino de las regiones que la practican, en particular, para trabajadores bien cualificados.

En el caso de Alemania, esto agravaría aún más la escasez de mano de obra, que ya de por si va en aumento por razones demográficas.

Una opción para contrarrestar la disminución de la población activa es tener una mentalidad abierta a la inmigración de trabajadores cualificados, pero de los resultados de las recientes elecciones regionales en Alemania se desprende que "mucha gente no quiere eso".

"Y si, como sociedad, no se quiere eso, significa que hay que asumir también las consecuencias. Eso se traduce en un menor crecimiento potencial y, por lo tanto, en problemas aún mayores a la hora de financiar el Estado del bienestar", advirtió.

Ahora queda por ver que consecuencias tendrá la creciente incertidumbre política relacionada con las recientes elecciones regionales y las formaciones de Gobierno ahora pendientes en la agenda de reformas en materia de política económica, añadió Holtemöller, quien instó al Ejecutivo del canciller conservador, Friedrich Merz, a acometer las medidas anunciadas.

En este sentido, Stefan Kooths, del Instituto para la Economía Mundial (IfW), aludió al "principio de constancia" en la política económica, según el cual se establece un rumbo determinado y se mantiene, para que todos los agentes económicos puedan adaptarse a él, especialmente los inversores.

Pero si cada trimestre se anuncian paquetes de reformas, se desglosan y se vuelven a posponer, los inversores adoptan una postura de espera cautelosa al no saber cuáles son las condiciones marco en ese país como lugar de inversión.

"Por lo tanto, la política económica poco clara también tiene su parte de culpa en la evolución globalmente débil de la economía alemana", criticó.

Holtemöller también se refirió a esta "falta de confianza", un factor muy importante, añadió, a la hora de tomar decisiones económicas.

"Me atrevería a decir que el estado de ánimo es peor que la situación real (...) Simplemente hace falta más confianza en que la economía alemana está emprendiendo un rumbo razonable", adujo.

Con una mayor confianza por parte de consumidores y empresas, también aumentará el gasto, afirmó.

La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ganó los recientes comicios regionales en Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Antepomerania, mientras La Izquierda se erigió en fuerza más votada en las elecciones en la ciudad-estado de Berlín.