Este cóctel no se trata sobre cuántas copas puede aguantar el bebedor sino de si tiene el valor para beber el primer trago. Tiene un ingrediente único que puede hacer a cualquiera pensarlo dos veces: veneno de tarántula.

La bebida es una creación del mixólogo mexicano Romeo Palomares, quien en su entumecedor trago une la brujería mexicana con Brasil, Chile y el personaje de Harry Potter.

En octubre de 2015, Palomares, mixólogo de la Taberna la Luciferina, en la céntrica colonia Juárez de la capital mexicana, recibió de sus jefes el reto de crear un coctel fuera de serie.

Como el Día de Muertos estaba cercano, acompañó a un amigo suyo que es santero al tradicional Mercado de Sonora, famoso por su pabellón de brujos y magos. Contó a Infobae que mientras su amigo consultaba a alguien del lugar, empezó a ver las cosas que vendía la mujer del negocio de al lado, cuando le preguntó si tenía algo interesante para probar, le dio el veneno de tarántula, en una dosis que le aseguró no era mortal.

En un principio le dio miedo, pero ya que lo probó sintió un sabor "ácido, salado, especial, como a ostión", pero también le llegó una sensación extraña que por segundos le entumeció la lengua y después empezó a sentir un cosquilleo e inflamación en la zona de la boca, "como cuando vas al dentista".

Inventar un nuevo cóctel le lleva a Romeo como máximo un par de horas, pero con éste tardo cinco días y era tal su obsesión que mientras experimentaba, en una ocasión tuvo que ir al médico porque se le había paralizado la garganta. Y es que el ingrediente estrella en dosis no adecuadas "puede ser mortal".

Finalmente dio con una mezcla adecuada: mezcal mexicano, pisco chileno y cachaza de Brasil, combinados con potage de mango, un toque de limón y una dosis de 0,05% de veneno de tarántula por cada medio litro de la bebida.

A su trago le faltaba nombre y uno de sus supervisores escogió el de Aragog, la araña de la serie de libros y películas de Harry Potter.

Finalmente el trago debutó el 1 de noviembre de ese año, el Día de Muertos.

Para valientes

Antes de lanzarlo, el mixólogo consultó a médicos para asegurarse en qué cantidades el ingrediente estelar no representaba un riesgo para el consumidor. Ahora ya trabaja con un laboratorio que le surte el brebaje.

En una noche se pueden llegar a vender hasta 200 Ararog en la taberna La Luciferina
En una noche se pueden llegar a vender hasta 200 Ararog en la taberna La Luciferina

"Es algo único en la coctelería, pero es sólo para valientes", advierte, no sólo por el veneno sino también por su mezcla de dos aguardientes y un mezcal.

Beberlo implica una serie de reacciones que duran varias horas, según la experiencia de Infobae. Primero, la lengua se adormece ligeramente por un lapso de entre cinco y 10 minutos, después se empieza a sentir una sensación entre cosquilleo y calambre en la garganta y la zona de la boca, pero es aproximadamente dos horas después cuando llegan las cosquillas en los labios y la piel que los rodea. Puede sentirse una ligera pesadez en los párpados. El efecto llega al estómago porque inmediatamente se siente la necesidad de comer algo.

Algunas personas también pueden llegar a salivar.

A pesar del miedo que puede provocar y las distintas sensaciones, en una noche el lugar puede llegar a vender hasta 200 Aragogs.

"Todavía espanta porque es una bebida que no toda la gente tomaría, pero hay gente que no le importa porque sólo viene a probarlo. Un día vino un mixólogo español y me sentí muy bien porque no sólo le gustó sino que me dijo que estaba innovando", expresó Romeo.

Hasta ahora el récord de más Aragorgs consumidos en una noche lo tiene un hombre que bebió ocho.