OpenAI quiere llevar la inteligencia artificial al desarrollo de medicamentos y dio un paso en esa dirección con la compra de Orchestra Bio, una plataforma que ayuda a las empresas biofarmacéuticas a ordenar y seguir el largo camino que lleva a crear un nuevo tratamiento.
La adquisición permitirá unir la tecnología de Orchestra Bio con Rosalind, las herramientas de OpenAI para investigadores de biología y química.
PUBLICIDAD
La apuesta es usar IA no solo para analizar datos científicos, también para coordinar el trabajo que hace falta para que un descubrimiento llegue a convertirse en un medicamento.
Desarrollar un fármaco puede llevar, en promedio, entre 10 y 15 años desde la identificación de un objetivo hasta la aprobación regulatoria en Estados Unidos, según OpenAI. En ese período intervienen científicos, áreas de fabricación, equipos de ensayos clínicos y socios externos.
El desafío no está únicamente en encontrar una molécula prometedora. Consiste en evitar que los problemas de organización, los datos dispersos o una demora en una etapa frenen todo el programa.
PUBLICIDAD
Qué significa esta adquisición para OpenAI
La compra de Orchestra Bio acerca a OpenAI a una de las partes menos visibles, pero más complejas, de la industria farmacéutica: la coordinación diaria de los proyectos que buscan desarrollar nuevos tratamientos.
Orchestra Bio ofrece una plataforma en la que las personas pueden trabajar junto con agentes de IA.
Esos sistemas pueden seguir estudios, campañas y cronogramas, además de reunir información de distintas áreas para detectar posibles retrasos.
La empresa incorporará también a un equipo con experiencia en biotecnología, software e inteligencia artificial. La idea es combinar ese conocimiento con Rosalind, el conjunto de herramientas que OpenAI ya desarrolla para las ciencias de la vida.
PUBLICIDAD
Dentro de esa iniciativa, GPT-Rosalind puede ayudar a los científicos a analizar preguntas de biología y química. Rosalind Workbench, en tanto, conecta esos modelos con datos y herramientas científicas para revisar resultados y planificar experimentos.
Para qué sirve incorporar IA en el desarrollo de medicamentos
La inteligencia artificial puede ayudar a los equipos a encontrar antes los obstáculos que amenazan con retrasar un proyecto. Un problema en la fabricación de un lote, por ejemplo, puede postergar el inicio de un ensayo clínico y afectar otras tareas previstas.
Los agentes de Orchestra Bio pueden identificar qué actividades y plazos están comprometidos, reunir la información relacionada y mostrar distintas alternativas para responder. La decisión final sigue en manos de científicos y responsables del programa, pero con más datos disponibles y menos tareas manuales.
PUBLICIDAD
OpenAI mencionó sus alianzas con Novo Nordisk y Moderna. Según la compañía, la IA puede transformar información científica compleja en planes de trabajo y experimentos concretos.
El objetivo es acompañar todo el proceso: desde explorar una idea y diseñar un experimento hasta interpretar los resultados y coordinar los pasos necesarios para que los tratamientos prometedores lleguen antes a los pacientes.
Sam Altman confiesa su temor con ChatGPT
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, afirmó que no ha dormido bien desde el lanzamiento de ChatGPT por la responsabilidad de definir cómo responde la herramienta.
PUBLICIDAD
El directivo explicó que cada límite, advertencia o rechazo implica decidir qué información puede ofrecer el sistema, cuándo debe intervenir y cómo equilibrar la libertad de uso con la prevención de daños.
En una entrevista con The Tucker Carlson Show, Altman señaló que OpenAI consulta a filósofos morales y expertos en ética tecnológica, aunque reconoció que la decisión final corresponde a la empresa.
Según explicó, una norma puede evitar un perjuicio, pero también restringir una consulta válida para educación, salud o investigación.
Le preocupan, sobre todo, los ajustes pequeños: el tono, el detalle de una explicación o la forma de rechazar un pedido.
El ejecutivo defendió que ChatGPT debe tratar a los adultos como adultos, con protecciones frente a solicitudes que faciliten daños graves, como instrucciones para fabricar armas biológicas o desarrollar síntesis virales.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD