La inteligencia artificial podría superar a los seres humanos en capacidad intelectual durante los próximos meses, según Mo Gawdat, exdirector de negocios de Google.
Durante su participación en la Gladiator Summit II, el ejecutivo afirmó que “dentro de los próximos 12 meses, el ser más inteligente del planeta ya no será un humano”, una predicción que reaviva el debate sobre el avance de estas tecnologías y sus posibles consecuencias para la sociedad.
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Gawdat sostiene que los sistemas de inteligencia artificial están evolucionando a un ritmo que podría cambiar la forma en que las personas trabajan, investigan y resuelven problemas complejos.
Sin embargo, su planteamiento también incluye una advertencia: el desarrollo tecnológico no garantiza por sí mismo un futuro positivo, ya que estas herramientas pueden amplificar tanto las capacidades humanas como sus comportamientos perjudiciales.
El exejecutivo considera que el desafío no consiste únicamente en anticipar cuándo las máquinas superarán a las personas, sino en establecer los principios éticos que orientarán su desarrollo y utilización.
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Mo Gawdat anticipa una inteligencia artificial superior a la humana
Durante su intervención, Gawdat explicó que la inteligencia artificial ha dejado de limitarse a ejecutar cálculos o seguir instrucciones sencillas. Los modelos actuales pueden identificar patrones, generar respuestas, analizar grandes volúmenes de información y resolver determinadas tareas con un rendimiento que supera al de los especialistas humanos.
Entre los ejemplos que respaldan esta evolución figuran el ajedrez y el plegado de proteínas. En el primer caso, los sistemas informáticos alcanzaron niveles que superan a los mejores jugadores humanos. En el segundo, herramientas como AlphaFold lograron avances importantes en la predicción de estructuras de proteínas, un problema científico que durante décadas requirió grandes esfuerzos de investigación.
El exdirectivo también estima que las personas que utilizan eficazmente estas herramientas pueden incrementar de manera considerable su capacidad para resolver tareas intelectuales.
Según su planteamiento, la inteligencia artificial puede aportar entre 45 y 50 puntos adicionales de cociente intelectual a sus usuarios, aunque esta cifra debe entenderse como una estimación suya y no como una medida científica universalmente aceptada.
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Por qué pronostica un salto tecnológico hacia 2037
La proyección más extrema de Gawdat apunta a 2037. Para ese año, calcula que la inteligencia artificial podría alcanzar una capacidad mil millones de veces superior a la humana.
Su argumento parte de una supuesta aceleración del desarrollo tecnológico, cuya capacidad, según afirma, se duplicaría aproximadamente cada 5,7 meses. No obstante, esta proyección depende de que el ritmo de crecimiento se mantenga y de cómo se defina y mida la inteligencia, un concepto que no cuenta con una única escala aplicable por igual a personas y máquinas.
Si estos sistemas continúan avanzando, podrían contribuir a resolver problemas científicos, médicos e industriales que actualmente requieren años de trabajo y numerosos recursos. Aun así, superar a los humanos en tareas específicas no significa necesariamente poseer una inteligencia general superior en todos los ámbitos.
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Los riesgos de la IA: desinformación, manipulación y poder
Gawdat advierte que una inteligencia artificial más avanzada también podría aumentar la capacidad de producir engaños. Los deepfakes, las imágenes y los videos falsos, así como los contenidos creados para manipular opiniones, dificultan distinguir la información auténtica de aquella generada artificialmente.
El exejecutivo considera que esta situación exige desarrollar pensamiento crítico y verificar los contenidos antes de compartirlos. También alerta sobre la concentración de poder en las empresas y organizaciones que controlan los modelos, los datos y la infraestructura tecnológica.
Otro de sus temores es que los sistemas capaces de mantener conversaciones naturales y aparentar empatía influyan en las relaciones personales. Aunque estas herramientas pueden ofrecer compañía o asistencia, también plantean interrogantes sobre la dependencia emocional y la diferencia entre una interacción simulada y un vínculo humano.
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La ética será determinante para el futuro de la inteligencia artificial
Para Gawdat, el resultado de esta transformación dependerá de las decisiones humanas. Una tecnología utilizada para la manipulación y el control podría agravar problemas existentes; en cambio, un desarrollo orientado a mejorar la vida de las personas podría contribuir a resolver desafíos colectivos.
Sus predicciones no constituyen un consenso científico sobre cuándo la inteligencia artificial superará a los humanos. Sin embargo, reflejan una discusión cada vez más relevante: cómo garantizar que el avance de estas herramientas esté acompañado de responsabilidad, transparencia y mecanismos de supervisión.
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