El secuestro y crimen de Polly Klaas: una pijamada de chicas de 12 años, un intruso en la casa y una trágica falla de comunicación
La noche del 1 de octubre de 1993, mientras la niña jugaba con dos amigas que se habían quedado a dormir, un extraño irrumpió en el hogar y se la llevó. La policía estuvo a punto de atrapar al secuestrador antes de que la asesinara, pero un sistema de comunicación radial obsoleto impidió que lo identificaran. El hallazgo que permitió resolver el caso, la truculenta confesión del asesino y sus burlas en el tribunal que lo condenó a muerte