Bárbara Lombardo: el día que vio ovnis en México, la señal de su tía abuela cuando no tenía trabajo y cómo nació su historia de amor en pleno rodaje

En Casino Deluxe, la actriz explicó por qué, pese a llevar casi cinco años en pareja con Nicolás García Hume, eligen no convivir. Además, habló sobre los límites en los vínculos y recordó una experiencia paranormal que la dejó en shock

Guardar

“Me di cuenta de que con él me sentía muy cómoda y me terminé enamorando”, contó Bárbara Lombardo en diálogo con Casino Deluxe, el ciclo de entrevistas de Infobae, al recordar el comienzo de su relación con Nicolás García Hume. La actriz habló sobre el amor, la honestidad y la decisión de construir una pareja sin convivir, en la que ambos tengan espacios propios y elijan con naturalidad cuándo compartir el tiempo juntos.

También recordó dos experiencias paranormales que vivió en México, una de ellas vinculada con el avistamiento de ovnis, y relató una insólita coincidencia que interpretó como una señal de su tía abuela en un momento de dificultades económicas. A su vez, reveló que sueña con producir una película independiente para chicos y explicó por qué hoy prioriza estar cerca de su familia en la Argentina, después de haber vivido durante años en otros países.

Bárbara es actriz de cine, teatro y televisión. Se formó en la escuela de teatro de Julio Chávez y comenzó a ganar popularidad con su participación en ficciones como Resistiré y Los Roldán. A lo largo de su carrera se destacó en producciones como Mujeres asesinas, El puntero, Historia de un clan y Los ricos no piden permiso. También protagonizó la película Cautiva, por la que recibió una nominación al premio Cóndor de Plata como actriz revelación.

En los últimos años participó en la serie Envidiosa, donde interpretó a Melina, y amplió su actividad profesional hacia la producción teatral y el podcast de entrevistas The Bardo. En octubre de 2026 protagoniza La gurú del amor, una ficción vertical que aborda, desde la comedia, el fenómeno de los influencers que ofrecen consejos sentimentales en redes sociales.

Casino con Barbara Lombardo
Bárbara Lombardo mantiene una relación de casi cinco años con Nicolás García Hume bajo el acuerdo mutuo de no convivir

El millón de dólares: una película para chicos, viajes y una casa con árboles

—¿Para qué quiere Barbi Lombardo un millón de dólares?

—Usaría USD 400.000 para hacer una peli muy independiente. Me gustaría hacer una peli para niñas y niños, que la tengo muy pensada, así que me encantaría desarrollarla con eso.

—¿Cuál sería el tema?

—Sobre una nena de 10 años que va atravesando ciertos obstáculos y logra cumplir un sueño. Y me parece muy linda esa historia y siento que a veces cuando sos chiquitito, que empezás a entender que hay cosas que pasan en el mundo que son difíciles. De repente tenés pruebas que si las vas superando, siento que podés ganar ciertos “premios”, por decirlo de alguna manera. Una película esperanzadora. Yo no soy mamá, pero me encantan los niños, me parecen hermosos. Y tengo ahí algo pensado para ellos y que ojalá les guste.

—¿Con qué seguirías?

—Después, con estos USD 100.000, me iría de vacaciones con mi familia. Somos muchas, así que no sé, tendría que ver si alquilo un par de meses una casa en la playa, que me encantaría que vengan todos a compartir, a estar ahí en la playa mateando y jugando a juegos de playa. Y después me encantaría ir a Nueva York con mi mamá o a Miami.

—¿Qué harías con los otros USD 500.000?

— Me compraría una casa con muchos árboles y tierra, con un buen terreno. Eso me encantaría tener.

—¿En dónde? ¿En qué parte del mundo?

— Por acá, cerca de Buenos Aires. Yo ya viajé un montón y ahora estoy muy feliz acá. Me gusta Buenos Aires, Argentina, el interior de nuestro país. Quiero conocer mucho nuestro país cada vez más. Sacié un poco esa necesidad de conocer el mundo. Estoy más tranquila. Igual me encanta viajar, pero me gustaría acá. Yo viví afuera en diferentes países y me encantó la experiencia, me hizo muy bien. Pero valoro mucho la red afectiva que tenemos acá. Hay algo en lo que los argentinos y las argentinas somos únicos, que es contenernos, acompañarnos. Me encanta estar muy cerca de mi familia, de mis sobrinos, de mi mamá, así que ahora no me iría a vivir a otro país.

—¿Y por dónde anduviste por el mundo?

—Y estuve bastante en California y en México, que es mi casa y voy y vengo. Igual California, Los Ángeles, siento que es mi casa también, pero hace ya un tiempo que no voy, como dos años. Pero siempre estuve muy presente acá, nunca dejé Argentina, era más una experiencia. Siempre cuidé mi trabajo, me pareció siempre fundamental y nuestro trabajo tiene esos momentos donde hay mucho trabajo y otros donde no hay tanto. Y aproveché mucho esos tiempos. Casi que los fui organizando para poder ir y venir. Obviamente que perdí oportunidades por viajar y también gané otras.

Casino con Barbara Lombardo
La actriz integró el elenco de Envidiosa y protagoniza la ficción en formato vertical La gurú del amor.

Amistades tóxicas y el oráculo de la astrología

—¿Tuviste alguna amiga que sea tóxica? ¿Aceptarías un vínculo así?

—Tuve, pero me di cuenta y corté la amistad.

—¿Toxicidad en qué sentido?

—Tuve dos casos. Creo que es difícil y tenemos que estar muy atentos a no generar vínculos tóxicos. Ahora estoy más grande y ya uno sabe o detecta mejor esas situaciones. Pero de chicas no lo teníamos tan en claro. Primero porque no se hablaba de ser tóxico o tóxica. Estas definiciones fueron apareciendo ahora y la verdad que son muy claras y útiles. Me acuerdo una vez una sitacuión con una amiga que fue media raro. Yo estaba trabajando en un programa muy exitoso. Me da vergüenza contarlo, pero se empezó como a aparecer. Un día me dijo: “¿Puedo ir al set?” “Sí, obvio, vení”, le dije.

—¿Empezó a stalkear?

—Un poco sí. Yo la invito al set uno o dos días para que venga y de repente un día me doy vuelta y la veo que estaba hablando con un actor de forma muy avasallante.

—¿Iba sin avisarte?

—No, eso no llegó a hacer. Pero se hizo muy amiga de dos personas de ahí sin contarme. Yo me enteré después y fue medio raro todo.

—¿Sentiste que se estaba aprovechando? ¿Se estaba colgando de tus t*tas como dice Moría?

—Puede ser (risas).

—Capaz quería ser vos.

—No lo sé. Pero me pareció muy raro que teniendo el nivel de amistad, no me hubiese dicho: “Che, pegué onda con este pibe”.

—¿No te compartió esa información?

—No. Yo me enteré tres semanas después por uno de los actores que se había hecho amigo y dije: “¿Cómo mi amiga no me contó?”. Ahí me empezó a llamar un poco la atención y me di cuenta de que ella estaba como aprovechando algo. Si sos tan amiga mía y venís a un trabajo en donde yo te estoy invitando para ver cómo es un set, contámelo. No tenés nada que esconderme. Después también me ha pasado que, sabiendo bastante astrología, me han preguntado de todo en cualquier momento.

—De repente te convertís en un oráculo de todos , ¿viste?

—Sí, es medio delicado. Eso también empecé a manejarlo de mejor manera. Prefiero no hablar de astrología con amigos y amigas, excepto que me digan: “Amiga, porfa, ¿me contás qué está pasando en mi carta?”. Porque yo lo digo todo. Soy muy honesta con lo que veo. Pero me parece que a veces hay que callarse un poco y en todo caso con mis amigas y amigos de confianza, muy cercanos, cuando me preguntan sí lo hago. Pero de una forma un poco más cuidada.

—¿Tuviste una experiencia en la que le dijiste algo a alguien que no le gustó?

—Sí, la verdad que sí. No sé si no le gustó o no se lo tomó bien, pero se generó todo un tema.

—¿Pero dejaron de ser amigas, por ejemplo?

—Sí, me alejé. Era una persona que todo el día me llamaba para pedirme consejos sobre temas y un día se rayó. Hay que tener cuidado con esos espacios que se abren.

—Igual, más allá de la astrología, hay amigos que te llaman y te dicen: “¿Me podés guiar con esto?”. Te buscan como consejera y es como si te pidieran que les digas qué hacer en cada momento de su vida.

—Sí, bueno. Además soy un ser humano y tengo mis temas y podes estar angustiada y demás. Mil veces me voy a equivocar. No es que estoy en una sesión. Hago lo que puedo.

—Aparte la astrología, la percepción o el consejo de una amiga es su propia visión.

—La astrología no es para cualquiera. Así que de todas estas cuestiones tóxicas, en ese sentido, siento que hay que tener cuidado. Yo empecé a tener mucho cuidado de no generar vínculos tóxicos con amigos o amigas que dependan de eso, que es tan interesante y tan valioso. Pero también hay gente que detesta la astrología y lo respeto. No es para cualquiera. Así que con mis vínculos personales aprendí.

La sombra en México y el avistamiento en Tulum

—¿Tuviste alguna experiencia paranormal?

—En México, estaba con un amigo en una casa, charlando y yo vi que pasó algo rápido y mi amigo dijo: “¿Qué fue eso?”. Lo vimos los dos y automáticamente dijimos: “¡Qué miedo!”. Por suerte no soy la única que lo vio, hay un testigo.

—¿Y qué fue?

—Una sombra negra, como algo que pasaba.

—¿Adentro de la casa?

—Sí. Fue raro. Yo vi algo que pasaba como si fuese una sombra. Como cuando alguien corre muy rápido. Y él vio lo mismo.

—¿Y pasó algo más después o quedaron con esa energía?

—Nada. El susto que me pegué fue terrible. Cualquier cosa que hubiese pasado creo que quedé como afectada. Estuve media hora en shock.

—¿Era la casa de él?

—Sí. Después volvió a la casa en otro momento. Pero ese día me asusté mucho.

—¿Y estás abierta a ese tipo de experiencias?

—Ahora soy medio fan de un médium que se llama Medium Thomas —o Carpool Medium—, que es un señor que está en Estados Unidos. La gente sube a su Uber y él les dice: “Soy psychic. Te puedo leer”. Hay cosas en TikTok espectaculares. Eso me gustaría quizás, ir a alguien que me lea, pero algo planeado, decir: “Voy a esta sesión con esta persona”.

—No que te pase algo raro y espontáneamente.

—Prefiero que no. Eso en México fue lo más paranormal que me pudo haber pasado.

—¿Nunca tuviste una experiencia con onis?

—¡Ay! Sí. También en México. Estaba en Tulum con un amigo y una amiga. Mi amigo estaba en la orilla del mar y nos dice: “Miren esas luces ahí arriba lo raras que son”.

—¿Era de noche o de tarde?

—De noche. Y veíamos unas luces que giraban bastante rápido. Y él nos dice: “Ahora en unos instantes van a desaparecer”. Dicho y hecho, desaparecieron. Y por cómo giraban y por el círculo que hacían, no eran luces comunes. No eran un avión, un helicóptero, nada. Y de repente desaparecieron. Después yo estuve investigando un poco y parece que es una zona en donde hay bastantes avistamientos. Mi mamá y mi papá vieron en Pinamar, en los años 80, un ovni que se vio por toda la costa atlántica y que hay muhcos artículos sobre eso. Y lo vieron en Pinamar, en Mar del Plata. Siempre cuentan que estaban con alguna de mis hermanas, yo creo que no había nacido. Yo la verdad que le tengo un poco de miedo a los ovnis. De hecho, ahora estoy ignorando a los extraterrestres. Todo lo que se está armando ahora digo: “Por Dios, no quiero leer”. Hay tantas cosas pasando...

Casino con Barbara Lombardo
La actriz presenció junto a dos acompañantes el desplazamiento y la desaparición de luces anómalas en el cielo de Tulum.

Yo nunca, nunca

—Vamos con la primera frase: Yo nunca, nunca recibí una señal de mi papá.

—De mi papá, no. Pero de mi tía abuela sí me ha pasado cosas medio locas. Me acuerdo una vez que yo estaba sin trabajo, tenía 24 años, me había ido a Europa a presentar una peli y me había gastado todo lo que tenía. Vivía sola, me pagaba todos mis gastos y no tenía un mango. Y ya era 25 de tal mes y tenía que pagar todo la semana siguiente y no tenía nada. Para mí en ese momento era un drama, hoy en día digo: “Podría haber pedido plata, no pasa nada”. Pero fue todo un estrés.

—¿Y se manifestó?

—Me puse a rezar y les dije a mi papá y a mi tía: “Ayúdenme donde sea que estén. Denme una mano”. Y me fui a Mar del Plata, al festival de cine que me habían invitaron, me trasladaron, etc. Y fue muy curioso porque me senté en una mesa en donde estaba charlando con alguien, contando una historia y alguien al lado estaba escuchando muy silenciosamente. Cuando terminó el festival, me escribe esta persona y me dice: “Hola Bárbara, soy fulano de tal, nos conocimos tal noche. Te quiero ofrecer un personaje en una película que se filma en quince días en el sur”. Y le dije: “Sí, por supuesto, mandame el guion”. Cuando abro el guion, el personaje se llamaba Alicia, como mi tía abuela, y era un fantasma que aparecía en la ruta y que ayudaba al protagonista a superar una prueba. De todos los nombres habidos y por haber que me manden justo un personaje con el nombre de ella, donde yo resolvía todos mis problemas del momento, me pareció una ayudita impresionante.

Cinco años con su compañero de elenco

—Yo nunca, nunca me enamoré de mi compañero de elenco.

—Es mi actual pareja.

—¿Es la primera vez que te pasó que te enamoraste de alguien con quien trabajaste?

—Es la primera vez que me pasó.

—¿Te diste cuenta en el contexto que estaban trabajando?

—Me di cuenta que con él me sentía muy cómoda. Lo comenté en un par de entrevistas, como que yo era feliz si él estaba, me divertía. Con Nicolás me pasó que fue muy de a poco. Yo no sé si tenía muchas ganas de enamorarme, la verdad. Y al final me terminé enamorando.

—Para vos era como vivir una experiencia que te estaba haciendo muy bien y terminó en un vínculo más profundo.

—Me llamaba la atención que estuviese tan contenta cuando él estaba. Pero lo estaba negando un poco. Yo me había separado hace poco de una persona con la que había estado mucho tiempo y no tenía tantas ganas de enamorarme. Estuve como un poco reticente. Viste que cuando recién te separás que es un momento medio raro. Pero me terminé enamorando.

—¿Y cómo están hoy?

—Muy bien. Es mi día a día, mi compañero, nos bancamos en todo, nos acompañamos, nos criticamos y nos ayudamos a pensar.

—¿Cuáles son los pilares que sentís que tiene la relación de ustedes?

—Honestidad y después, en este momento de nuestras vidas, apoyarnos en nuestro trabajo. Y si eso requiere que él viaje a Paraguay, porque él es paraguayo y viaja un montón, yo lo rebanco en esa. Y yo también, si tengo que viajar a México por trabajo o a lo que tenga que hacer, no tengo ningún tipo de planteo del otro lado, que a veces es feo. Tengo amigas que quizás no se la hacen tan fácil. Yo le digo: “Me voy mañana”. “Perfecto, tranqui”, me dice. En ese sentido nos acompañamos mucho en nuestros proyectos.

—¿Conviven?

—No.

—¿Qué pensás de la convivencia en general?

—Nosotros no queremos convivir por ahora, la verdad.

—¿Has convivido antes con otras parejas?

—Sí, con dos parejas anteriores.

—Y eligen no estar conviviendo.

—No queremos. Es la vida igual, solo que no convivís. Somos muy relajados, vivimos cerca y no hay ningún tipo de problema ni nada raro. De hecho, hace poco estuve charlando con dos amigos míos de mi misma edad y los dos decían: “No quiero convivir”. Conviven hace 12 años y me dicen abiertamente que si hoy pudieran elegir, no convivirían.

—Igual para mí no está mal tampoco ir para atrás con la convivencia.

—Yo creo que es más difícil deshacerlo cuando ya convivís.

—Pero en una pareja honesta, deberías poder.

—Creo que igual es lindo también dormir en cuartos separados. Tengo amigas más grandes que ya duermen en cuartos separados de forma re natural porque uno ronca o porque no pueden dormir bien. Porque uno quiere ver acción o terror y el otro quiere ver películas románticas.

—Comparten la vida, la casa, pero no la cama.

—Hay de todo. Lo que siento es que hay algo que está transformándose en relación al convivir. Quizás hoy en día, por lo menos con las personas que voy hablando, está un poco más cuestionado.

—Está bien que haya más posibilidades, que tampoco sea tan raro hacer algo un poco más a medida de la pareja o de cada uno. Es una fortuna que encontraste a alguien que también piensa un poco por el mismo camino al tuyo y tiene una relación desde ese punto de vista armonioso, ¿no?

—Obvio. Y que lo podemos sostener. No es tan fácil vivir separados, pero estamos muy bien.

Últimas Noticias

Jimena Cyrulnik reveló por qué se casó en secreto, los tres años que le llevó comprender a su marido y qué aprendió al volver a enamorarse

En Desencriptados, la conductora contó cómo se adaptó al bajo perfil de su pareja, recordó su transformación espiritual y habló de su presente entre la televisión y su emprendimiento

Jimena Cyrulnik reveló por qué se casó en secreto, los tres años que le llevó comprender a su marido y qué aprendió al volver a enamorarse

Mica Lapegüe: “Cuando no podés dormir la cabeza se te dispara, empezás a pensar todo más oscuro”

A solo un mes del nacimiento de su hija Delfina siente un amor que nunca imaginó. ‘¿Voy a poder con este cansancio? ‘¿Cuánto tiempo voy a dormir así?’ ‘¿Cómo voy a hacer para sostener?’ ‘¿Cómo te puedo amar tanto en tan poco tiempo?’ Cuando todos los días dentro de la casa parecen iguales. El papá de Delfi y los infinitos mensajes a la pediatra, la pareja que es equipo. El cansancio de papá Lapegüe, la decisión de mamá Bochi y lo que no muestran en las redes

Mica Lapegüe: “Cuando no podés dormir la cabeza se te dispara, empezás a pensar todo más oscuro”

Luis Majul: “No siento que ya esté hecho, tengo ganas y curiosidad por hacer nuevas cosas”

El periodista acumula 45 años de trayectoria y experiencia periodística en diarios, radios y televisión. Asegura que hasta el último día de su vida no se considerará alguien “hecho” porque eso sería “mirar la vida pasar como si no existiera”. Su nuevo proyecto, su rol del otro lado de las cámaras y la vida en familia

Luis Majul: “No siento que ya esté hecho, tengo ganas y curiosidad por hacer nuevas cosas”

Desfiló bajo la lluvia, en un cementerio y sobre containers: de las calles de tierra de su barrio a las pasarelas de la Fashion Week

Naím Benítez dejó de imaginarse entrar a una Fashion Week y empezó a caminar hacia la construcción del deseo. Se filmaba desfilando en lugares random, en sitios donde no había pasarelas. Su mamá y sus compañeros de trabajo no creían demasiado que pudiera materializar la razón de su renuncia a un empleo estable. Solo él creía en él. En un capítulo más de Voces, la aventura de un joven que pudo

Desfiló bajo la lluvia, en un cementerio y sobre containers: de las calles de tierra de su barrio a las pasarelas de la Fashion Week

Los golpes que se naturalizan en el rugby, las lágrimas por estar lejos de casa y el orgullo de vestir la camiseta de Los Pumas: las confesiones de Tute Moroni

En Ellos, el rugbier repasó el impacto de las mudanzas y las separaciones familiares, detalló los cambios en las tradiciones del deporte y contó por qué aspira a llegar al Mundial de 2027

Los golpes que se naturalizan en el rugby, las lágrimas por estar lejos de casa y el orgullo de vestir la camiseta de Los Pumas: las confesiones de Tute Moroni
MÁS NOTICIAS