El expresidente Alejandro Toledo fue trasladado de emergencia desde el penal de Barbadillo hasta el Hospital II Vitarte de EsSalud, en el distrito de Ate, este miércoles, luego de presentar complicaciones de salud vinculadas a un cuadro de presión alta y dolencias cardíacas. Así lo informó el medio peruano Latina Noticias, que difundió imágenes del operativo.
Toledo, de 80 años, cumple actualmente una condena de 20 años y seis meses de prisión por los delitos de colusión y lavado de activos, impuesta en octubre de 2024 por el caso vinculado a la constructora brasileña Odebrecht, tras recibir sobornos por 35 millones de dólares a cambio de favorecer a la empresa en la adjudicación de los tramos 2 y 3 de la carretera Interoceánica Sur durante su gobierno (2001-2006). En septiembre de este año, recibió una segunda sentencia, de 13 años y cuatro meses, por lavado de activos agravado en el caso Ecoteva, vinculado a la compra de inmuebles con dinero de origen ilícito a través de una empresa offshore fundada en Costa Rica por su suegra. Ambas penas no son acumulativas.
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Súbita subida de presión
Según el reporte de Latina Noticias, el expresidente se encontraba en compañía de uno de sus hermanos cuando comenzó a presentar molestias asociadas a su delicado estado de salud. Ante el cuadro, su familiar solicitó que fuera evacuado en ambulancia, lo que activó de inmediato los protocolos de emergencia dentro del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Trascendió que Toledo sufrió una súbita subida de la presión arterial, un factor de riesgo que podría agravar otras enfermedades preexistentes que arrastra desde hace años. Hasta el momento no se difundió un informe médico oficial que confirme si el exmandatario se encuentra estabilizado tras el ingreso al nosocomio.
Traslado con custodia policial y penitenciaria
El traslado del exmandatario desde Barbadillo se realizó bajo estrictas medidas de seguridad, con la participación conjunta de personal del INPE y efectivos de la Policía Nacional del Perú. El recorrido hacia el Hospital II Vitarte se desarrolló sin incidentes reportados, según el seguimiento del operativo.
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Las imágenes difundidas por el medio mostraron un detalle que llamó la atención: Toledo ingresó al establecimiento médico caminando por sus propios medios, sin necesidad de camilla, para luego trasladarse en una silla de ruedas dentro del recinto hospitalario.
Reencuentro previo con sus hijas
La emergencia se produjo apenas un día después de un reencuentro familiar significativo para el expresidente. El domingo anterior, su hija mayor, Chantal Toledo, de 44 años y residente en Estados Unidos, acudió por primera vez al penal para visitarlo tras 15 años de ausencia.
La mujer, que llegó al país el viernes previo, ingresó al establecimiento junto a su tío Pedro Toledo a bordo de una camioneta de la sociedad conyugal Toledo-Karp. Ambos permanecieron cerca de dos horas en el recinto penitenciario y se retiraron sin brindar declaraciones a la prensa.
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