Un bus de la empresa de transportes Santo Cristo de Pachacamilla, o más conocida como la 10 E, fue atacado a balazos cerca de la medianoche, cuando circulaba por la avenida Las Palmas, en Pachacamac, con diez pasajeros a bordo. El conductor fue interceptado por dos sujetos que se aproximaron caminando hacia la unidad y efectuaron varios disparos contra la ventana del asiento del chofer y el parabrisas. Tras el atentado, el transportista retornó al paradero de Villa Poeta para resguardar a los usuarios.
Según Exitosa, el ataque dejó al menos once casquillos de bala en el lugar, de acuerdo con los peritos de Criminalística que llegaron para recoger evidencias. Pese a la cantidad de proyectiles, el conductor y las personas que viajaban en el vehículo resultaron ilesos. La Policía Nacional inició las diligencias para determinar quiénes estarían detrás de la agresión y establecer las circunstancias en las que ocurrió.
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Julio Bretoneche, vocero de la Asociación de Concesionarios de Transporte Urbano, confirmó a Exitosa que la unidad recibió aproximadamente diez impactos. El representante señaló que, hasta el momento, la compañía no había recibido amenazas previas que permitieran advertir sobre un posible atentado contra sus trabajadores o unidades.
“Ha sufrido un atentado de un aproximado de diez impactos de bala. El conductor está ileso, al igual que los usuarios que se encontraban en el bus”, declaró al medio. Asimismo, informó que las operaciones fueron paralizadas para este miércoles como medida adoptada luego del hecho mientras los responsables de la empresa evalúan los siguientes pasos.
El dirigente expresó su preocupación porque, según explicó, el episodio presenta características similares a otros dos ataques registrados previamente contra compañías formales. En esos casos, afirmó, tampoco se habrían producido advertencias antes de las agresiones, una situación que, desde su perspectiva, dificulta que los empresarios puedan adoptar medidas preventivas o buscar algún tipo de diálogo antes de que ocurran hechos violentos.
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Las cámaras de seguridad instaladas en viviendas cercanas serán revisadas por los investigadores para intentar identificar a los autores materiales. Estos registros podrían aportar información sobre la ruta seguida por los atacantes y determinar si otras personas participaron en la agresión. Las autoridades también deberán establecer el móvil del atentado y verificar si existe algún vínculo con los anteriores incidentes sufridos por la compañía.
Tras lo ocurrido, Santo Cristo de Pachacamilla decidió suspender sus operaciones durante este miércoles 7 de octubre. La medida fue comunicada mientras los representantes de la compañía y los conductores coordinan las acciones que adoptarán en los próximos días. La eventual ampliación de la paralización dependerá de las conclusiones a las que lleguen durante las reuniones programadas.
La interrupción del servicio afectará a los pasajeros que utilizan esta ruta entre San Juan de Lurigancho y Pachacamac. Por ello, los usuarios deberán considerar la suspensión temporal de los recorridos mientras se define cuándo volverán a circular los vehículos de la empresa. La compañía comunicará posteriormente si retoma sus actividades con normalidad o mantiene la medida preventiva.
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Bretoneche también señaló que las empresas de transporte todavía no alcanzaron un consenso sobre el paro previsto para este viernes 9 de octubre. Aunque el reciente atentado incrementó la preocupación entre los operadores, el representante indicó que, por ahora, no se ha acordado una participación conjunta en dicha jornada.
“Esto ya se está agravando”, sostuvo el vocero al referirse al escenario que enfrentan los transportistas. Sin embargo, precisó que las decisiones deberán tomarse con responsabilidad para evitar incrementar la tensión existente. Las reuniones entre representantes y conductores continuarán durante las próximas horas para determinar las acciones correspondientes.
El atentado contra Santo Cristo de Pachacamilla se suma a otros dos ataques que, según los transportistas, la compañía habría sufrido durante los últimos dos años. La investigación policial deberá establecer si los tres episodios están relacionados y determinar la identidad de los responsables. Mientras tanto, la empresa mantiene suspendido su servicio y evalúa cuándo podrá restablecer sus recorridos con las condiciones necesarias para sus trabajadores y pasajeros.
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