En el Caribe panameño descubren enfermedad que ataca a los corales

Provoca la pérdida de tejido en corales pétreos, es altamente letal, y por primera vez se detectó frente a las costas de Florida en 2014, de acuerdo con los expertos

Panamá implementa tecnologías emergentes en restauración activa para acelerar la recuperación de estos organismos en su funcionalidad y estructura. (MiAmbiente)
Panamá implementa tecnologías emergentes en restauración activa para acelerar la recuperación de estos organismos en su funcionalidad y estructura. (MiAmbiente)
Guardar

En las aguas de las costas de la comarca indígena de Guna Yala se está presentando la enfermedad de pérdida de tejido en corales pétreos, (o SCTLD, por sus siglas en inglés), asegura la Fundación Balu Uala.

Balu Uala es una organización de base comunitaria con trayectoria en educación ambiental e investigación ciudadana sobre arrecifes coralinos y ecosistemas asociados en Guna Yala.

PUBLICIDAD

Esta es una nueva enfermedad en Panamá, sostiene, al señalar que la información cobra mayor importancia debido al valor que tienen los ecosistemas marinos para la vida cultural, económica y social de la sociedad guna de Guna Yala y de la población panameña.

Los arrecifes de coral son los ecosistemas más biodiversos del mundo, considerados como una barrena natural en las costas, fuente de alimento de peces de importancia comercial en Panamá.

Además, son refugio, forrajeo, reproducción de algunas especies de tortugas marinas, peces, cangrejos, camarones, medusas, aves marinas, estrellas de mar y muchas más.

En algunas áreas del Parque Marino Isla Bastimentos instalan boyas para la protección de los arrecifes coralinos y pastos marinos. (MiAmbiente)
En algunas áreas del Parque Marino Isla Bastimentos instalan boyas para la protección de los arrecifes coralinos y pastos marinos. (MiAmbiente)

Los corales se encuentran amenazados y muchos expertos analizan y evalúan diferentes iniciativas para frenar la afectación y eventualmente recuperarlos, manifiesta el Ministerio de Ambiente.

PUBLICIDAD

La enfermedad de pérdida de tejido en corales pétreos es altamente letal, y se detectó por primera vez en 2014 frente a las costas de Florida, Estados Unidos, y desde entonces se ha propagado rápidamente por el Caribe.

Esta afecta a más de 20 especies de coral y actualmente está presente en al menos 28 países y territorios del mar Caribe, aunque hasta el momento no se había documentado en Panamá.

Durante una reciente gira de monitoreo por la región oeste y central de Guna Yala, la fundación señala que se observó que lamentablemente algunos de los arrecifes considerados entre los mejores conservados de la región, se encuentran afectados por esta enfermedad.

El diagnóstico, siempre según Fundación Balu Uala, fue confirmado por una especialista en enfermedades coralinas.

En el país recientemente se sancionó la Ley 560 del 14 de octubre de 2026, que modifica la normativa sobre protección de los arrecifes coralinos. (MiAmbiente)
En el país recientemente se sancionó la Ley 560 del 14 de octubre de 2026, que modifica la normativa sobre protección de los arrecifes coralinos. (MiAmbiente)

“Por ser altamente contagiosa, de rápida evolución y con altos niveles de mortalidad, la SCTLD no tiene precedentes en su impacto ecológico y posiblemente también social”, afirman.

Los miembros de la fundación recomiendan que se refuercen todas las medidas que permitan bajar la presión ambiental sobre los corales, los arrecifes coralinos y los ecosistemas asociados (pastos marinos, manglares y fondos arenosos).

Igualmente, aminorar la extracción de corales vivos y muertos, así como toda actividad que afecte negativamente a estos ecosistemas, ya sea de manera directa o indirecta.

Señalan que las construcciones, el aporte de contaminación o sedimentos, entre otras, deben ser evitadas para no comprometer aún más la posibilidad de los corales de superar esta crisis y regenerarse luego de lo que consideran una epidemia de SCTLD.

En el país recientemente se sancionó la Ley 560 del 14 de octubre de 2026, que modifica la normativa sobre protección de los arrecifes coralinos y se establecen nuevas disposiciones para conservar estos ecosistemas y los pastos marinos.

Paisaje submarino con corales ramificados blancos y una pequeña colonia de coral marrón sobre el lecho marino bajo agua clara.
Una extensa colonia de corales ramificados blanqueados rodea una formación viva de coral cerebro bajo la superficie marina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La norma prohíbe la construcción, modificación o cualquier tipo de actividad que implique daño directo a los ecosistemas de arrecifes coralinos, tanto en las aguas como en el sustrato, así como todas aquellas actividades que puedan causar daño irreversible a su salud ecosistémica.

Decanta en el Ministerio de Ambiente la responsabilidad de regular la construcción, modificación o cualquier tipo de actividad que se realice, tanto en las aguas como en el sustrato de los ecosistemas de pastos marinos y sus ecosistemas asociados, con el fin de garantizar su conservación, sostenibilidad y funcionamiento ecológico.

Se prohíben de igual manera todas aquellas actividades que puedan causar daño irreversible a la salud ecosistémica.

Algunas enfermedades que están afectando los corales son el blanqueamiento y la pérdida de tejido de coral duro.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD