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Análisis indican acidez y concentraciones de hierro y sulfatos en una quebrada cercana a una mina abandonada en Panamá

La cercanía con una planta potabilizadora obliga a mantener controles, señala el Ministerio de Ambiente

Funcionarios de Ambiente recogieron muestras en una quebrada cercana, y la entidad solicitó reforzar el control de las fuentes y los sistemas ubicados aguas abajo. (MiAmbiente)

El Ministerio de Ambiente de Panamá activó un plan de vigilancia sobre la antigua mina El Remance, en la provincia de Veraguas, después de que los análisis iniciales detectaran condiciones de acidez y concentraciones de hierro y sulfatos en una quebrada vinculada con la zona.

La preocupación alcanza a las fuentes que alimentan el río Santa María.

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La inspección se realizó tras reportes ciudadanos sobre una posible afectación de cuerpos de agua superficiales cerca de la mina abandonada, ubicada en el distrito de San Francisco.

La diligencia incluyó un área de la comunidad de La Gorda que sufrió un deslizamiento luego del sismo del 9 de octubre.

El Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) informó que tomó muestras de agua en distintos sectores de la quebrada Veneno, tanto aguas arriba como aguas abajo del deslizamiento.

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La vigilancia abarcará la calidad del agua en cuerpos hídricos conectados con la cuenca del río Santa María, que abastece a muchos lugareños. (MiAmbiente)

El equipo técnico también recogió suelo en La Mina y El Manguito, además de efectuar un sobrevuelo con un dron multiespectral.

En uno de los puntos situados aguas arriba del deslizamiento, el análisis registró un pH de 5,75, por debajo del intervalo de referencia de 6,5 a 8,5.

La misma muestra presentó 15 mg/L de hierro y 114 mg/L de sulfatos, según la información oficial.

Los resultados muestran condiciones de acidez y presencia de compuestos que pueden relacionarse con procesos de oxidación de minerales sulfurados.

Ese tipo de fenómeno puede favorecer la liberación y movilización de metales hacia los cuerpos de agua, aunque la institución mantiene la evaluación para establecer las medidas que correspondan.

Profundizarán los análisis de laboratorio para determinar qué otras sustancias hay en las áreas cercanas, a fin de determinar las medidas a seguir para contener sus efectos. Captura de video

La intervención reunió a especialistas de la Dirección de Verificación del Desempeño Ambiental, personal de la dirección regional de la entidad en Veraguas y funcionarios del Ministerio de Salud. Los moradores de La Gorda acompañaron el recorrido de los equipos técnicos.

MiAmbiente identificó a El Remance como un pasivo ambiental que quedará bajo verificación y monitoreo. El objetivo es reducir posibles riesgos para las aguas que drenan hacia el río Santa María, un afluente que abastece a los distritos de San Francisco y Santiago.

La institución comunicó los resultados al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) y solicitó reforzar el control de las fuentes y los sistemas ubicados aguas abajo. Entre ellos figuran las tomas de agua de San Francisco y de El Espino, esta última vinculada con el suministro de Santiago.

El Ministerio de Salud (Minsa) deberá evaluar los pozos y otros sistemas de abastecimiento de La Gorda y de las comunidades situadas aguas abajo en el distrito de San Francisco. La vigilancia abarcará la calidad del agua en cuerpos hídricos conectados con la cuenca del río Santa María.

La directora de Verificación del Desempeño Ambiental, Marilyn García, afirmó que la mina no tuvo un cierre adecuado. “Esta mina no tuvo un cierre; el plan no se ejecutó correctamente, simplemente se abandonó”, señaló.

Las autoridades ambientales recogieron muestras de agua en las comunidades próximas a Remance para determinar el alcance de la contaminación ocasionada después del terremoto. Captura de video

García añadió que hay residentes en el lugar y tomas de agua para la comunidad. La funcionaria indicó que la institución ya inició un plan de muestreo de agua, suelo y sedimentos para identificar y controlar cualquier posible riesgo.

La ingeniera explicó que El Remance se encuentra a pocos kilómetros de la planta potabilizadora de Santiago. Por esa razón, el monitoreo se desarrollará junto con el Idaan y el Minsa, mediante el plan de muestreo que ya está en marcha.

Los análisis de laboratorio definirán las acciones de prevención, control y recuperación ambiental. MiAmbiente informó que mantendrá la revisión de metales y metaloides de interés ambiental antes de determinar las medidas específicas.

La entidad prevé aplicar en las próximas horas un plan de restauración y remediación ambiental en El Remance. La iniciativa también alcanzará a otros cinco puntos del país que fueron identificados como pasivos ambientales derivados de actividad minera.

La antigua mina desarrolló su última etapa de explotación entre 1989 y 1999. Actualmente no opera, pero en el terreno permanecen estructuras y depósitos de residuos mineros conocidos como relaves. La gestión de esos materiales exige atención sobre la estabilidad física de las estructuras, la erosión, el arrastre de sedimentos y la protección de las quebradas cercanas. Estos factores forman parte de la evaluación que desarrolla MiAmbiente en el área.

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