A pesar de que la Copa del Mundo de 2026 aún no arranca, la pasión ya comenzó a sentirse lejos de las canchas. Esta vez, no fue un estadio el escenario, sino los alrededores del Hotel JW Marriott, donde la selección de Bolivia vivió un momento que reflejó la intensidad con la que su afición encara el camino rumbo al torneo.
La noche del miércoles, previo a su compromiso en la Reclasificación Intercontinental, el conjunto boliviano fue sorprendido por un grupo de seguidores que convirtió el sitio de concentración en una auténtica fiesta futbolera. Sin logística oficial ni convocatoria previa, decenas de aficionados llegaron con banderas, playeras y una ilusión evidente que fue creciendo con el paso de los minutos.
Incluso antes de la llegada del autobús del equipo, los cánticos ya dominaban el ambiente.
“Mañana vamos a ir por todo”, coreaban sin descanso, repitiendo la frase como una declaración de intenciones. La consigna no fue aislada; por el contrario, se transformó en un eco constante que terminó por envolver la explanada, dándole una atmósfera similar a la de un estadio en plena competencia.
Lejos de apagarse, la energía de los aficionados se fortaleció durante la espera. Cada minuto sumaba más voces, más entusiasmo y más expectativa por ver de cerca a los jugadores que están a un paso de disputar un duelo crucial.
El punto culminante llegó cuando el autobús finalmente apareció. Los futbolistas descendieron en medio de aplausos, gritos y muestras de apoyo. Algunos de ellos optaron por no entrar de inmediato al hotel. En cambio, se acercaron a la gente, levantaron los brazos y devolvieron el cariño con gestos de agradecimiento, conectando de forma directa con quienes habían aguardado por horas.
El director técnico Óscar Villegas también se hizo presente ante los seguidores. Su intervención fue breve, pero significativa. Reconoció el respaldo recibido y dejó claro que el equipo no afronta este reto en solitario, sino acompañado por la esperanza de toda una nación.
La escena dejó claro que, más allá del resultado que se obtenga en el terreno de juego, Bolivia ya cuenta con un impulso importante fuera de él. La comunión entre equipo y afición quedó evidenciada en una noche donde el Mundial comenzó a sentirse en las voces de quienes creen en su selección.
Bolivía y Surinam se medirán este jueves 26 de marzo en el Estadio Monterrey (antes BBVA) en punto de las 16:00 horas (Tiempo Centro de México) cuya transmisión será por Vix Premium.