La visita de la Selección de Portugal a territorio mexicano ha generado gran expectativa, aunque también cierta decepción entre los aficionados debido a la ausencia de Cristiano Ronaldo. Sin embargo, el conjunto europeo cuenta con figuras de alto nivel como Bruno Fernandes, quien expresó su entusiasmo por disputar un encuentro en el histórico Estadio Azteca.
En entrevista con TNT Sports, el mediocampista del Manchester United reconoció el impacto que genera la ausencia del delantero portugués entre los seguidores mexicanos, quienes esperaban verlo en acción durante este compromiso internacional.
“Sé que para el pueblo ahí querían ver a Cristiano porque obviamente es la figura principal de nuestra selección, del futbol. Me da mucha pena que puedan verlo desde cerca, pero obviamente va a ser un muy buen partido entre dos muy buenas selecciones”, señaló.
A pesar de ello, Fernandes subrayó que el encuentro mantiene un alto nivel competitivo, al tratarse de dos equipos con calidad y aspiraciones importantes de cara al futuro. Además, destacó el valor que tiene este partido como parte de la preparación rumbo a próximas competencias internacionales.
El futbolista portugués también resaltó la relevancia de jugar en un escenario emblemático como el Azteca, recinto que reabrirá sus puertas tras un periodo de remodelación iniciado en mayo de 2024 con miras a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
“Estamos muy ilusionados de jugar en ese mítico estadio. Para nosotros va a ser un buen viaje para conocer también el país, el clima, donde podemos llegar a jugar después en el Mundial, al principio no vamos a jugar ahí, después veremos, pero es importante para nosotros también jugar contra un equipo que está creciendo que tiene muy buenos jugadores”, sentenció.
El partido entre México y Portugal está programado para el sábado 28 de marzo a las 19:00 horas, tiempo del centro de México. Este encuentro marcará el regreso oficial del Estadio Azteca a la actividad futbolística tras su renovación.
Más allá de la ausencia de Cristiano Ronaldo, el compromiso representa una oportunidad para que ambas selecciones midan su nivel competitivo, así como para que los aficionados mexicanos vuelvan a vivir el ambiente de uno de los recintos más emblemáticos del futbol mundial.