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Sandra Martínez Nicolini nos habla de “Destino”, un unipersonal de media máscara y lenguaje gestual

En entrevista con “Infobae México”, la actriz y directora detalló el concepto de su trabajo

Sandra Martínez Nicolini protagoniza Destino, una obra unipersonal de media máscara y lenguaje gestual que llega al Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico del 28 de agosto al 6 de septiembre de 2026. La puesta en escena prescinde por completo de la palabra dicha y de objetos en escena; la historia se cuenta solo con el cuerpo y la música en vivo.

Las funciones son los viernes a las 20:00 h y los sábados y domingos a las 18:00 h.

“Es nuestra primera función de este equipo en Ciudad de México”

La obra sigue la rutina de “Trini”, una mujer mayor bordadora que vive en condiciones modestas. En algún momento aparece un polluelo recién nacido al que ella decide adoptar. “Va progresando esta relación entre ellos dos, hasta que en algún momento ocurre un accidente que va a hacer que ella reaccione con mucho deseo de protección y eso hará que la situación se transforme por completo”, explica Martínez Nicolini en entrevista con Infobae México.

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El personaje se inspira en los mitos de diosas tejedoras encargadas de prescribir el orden inevitable de la vida y la muerte. La puesta muestra cómo el amor desmedido puede volverse destructivo cuando el miedo a la soledad lleva a interferir en el ciclo natural de las cosas.

“Este vínculo que se crea entre esta mujer y el pájaro pone de manifiesto la necesidad humana de compañía, de afecto. Nos deja ver las implicaciones que tiene el aferrarnos a mantener o a querer forzar la durabilidad de los ciclos. Hay ciclos que terminan y hay que dejar que siga su naturaleza, que continúe la vida. Pero de pronto nos da temor el vacío y ahí es donde transgredimos este ciclo natural de las cosas cuando queremos impedir retener”, dice la actriz.

El cuerpo como lenguaje

Sin voz ni objetos en escena, Martínez Nicolini construye el relato desde la gestualidad y el movimiento. “De mi parte lo que demanda es generar códigos para que mi cuerpo exprese lo que estarían expresando las palabras. Todo se va contando justo con la gestualidad y el movimiento y se va concretando con la música”, señala.

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El acompañamiento musical está a cargo de Félix Bailón Salgado, compositor y diseñador sonoro que sonoriza en vivo. Su propuesta diseña las atmósferas y dota de “voz” al pájaro, que no aparece físicamente en escena. Por parte del espectador, la actriz pide atención y disposición: “Que se permitan la experiencia de estar presentes conmigo, de ir siguiendo al personaje para que puedan imaginar junto conmigo el mundo que yo voy dibujando en el espacio vacío.”

La máscara como distancia y como método

La dirección de actuación con máscara corre a cargo de Quy Lan Lachino, actriz y mascarera con más de 25 años de trayectoria en teatro gestual y físico. La técnica, explica Martínez Nicolini, impone una separación que no es solo formal.

“Aunque estoy prestando mis emociones, mi cuerpo, mi imaginario, lo que es más distintivo de mi personalidad es mi rostro, y mi rostro está anulado, está encubierto por una máscara. Ya de por sí la técnica me genera un cierto distanciamiento de este lugar, pues digámoslo cómodo, para expresarme, que es mi propia cara.”

Aun así, la actriz reconoce que la separación nunca es total: “No puedo disociarme al cien por ciento, pero siempre tengo la conciencia de que tampoco soy yo. Es como una ecuación muy extraña que tenemos que hacer los actores, las actrices.”.

“La obra ya viene caminando. Se ha ido ahí perfeccionando”, dice la actriz. La temporada en el Helénico es la primera presentación de la puesta en Ciudad de México con el equipo actual de colaboradores, que incluye a Martínez Nicolini como creadora, directora e intérprete.

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