La desaparición de tres jóvenes en la colonia Las Quintas de Culiacán en 1996 volvió a la agenda pública después de que la conductora Yolanda Andrade publicara un video exigiendo la presidenta Claudia Sheinbaum y al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reabrir el caso, señalando como presunto responsable a su medio hermano.
Las familias de Abraham Hernández Picos, Juan Emerio Hernández Argüelles y Jorge Cabada Hernández llevan casi tres décadas sin respuestas y con el dolor de no saber qué ocurrió la madrugada del 30 de junio de 1996.
Una fiesta, una amenaza y la última vez que fueron vistos
La noche del 29 de junio de 1996, los tres jóvenes asistieron a una fiesta en la casa del empresario Rolando Andrade en la colonia Las Quintas, una mansión reconocida por su cancha de frontón y sus bardas de piedra. Acudieron a la reunión invitados por Helga Andrade, hija del dueño de la casa.
En la fiesta ocurrió una riña entre los primos Hernández y Rommel Andrade, hijo de Rolando y medio hermano de Yolanda, quien, según los testimonios citados por medios como Ríodoce y El Sol de Sinaloa, les gritó: “Me la van a pagar, a mi familia nadie la toca”.
Tras el altercado, Juan Emerio, Jorge y Abraham se retiraron de la fiesta. Un rato después, mientras iban de regreso a sus casas en un solo automóvil, fueron interceptados por la patrulla 023 de la policía municipal.
Testimonios ministeriales y declaraciones de las familias, recogidas por Ríodoce, señalan que los agentes Abel Félix, Juan Luis Quiroz y Héctor Manuel Medina los subieron a la patrulla y los entregaron al personal de seguridad de los Andrade.
Los últimos rastros del vehículo de los escoltas de la familia indican que tomaron la carretera México 15 hacia la comunidad de El Limón de los Ramos.
Ninguno de los tres jóvenes apareció de nuevo. Durante las investigaciones oficiales, existieron declaraciones que apuntaron a que los cuerpos fueron incinerados clandestinamente, aunque nunca se presentaron pruebas concluyentes.
El expediente judicial llegó a superar las 40 mil hojas, según el defensor de derechos humanos Óscar Loza Ochoa, pero la presión política de la familia Andrade, con conexiones directas al entonces gobernador Renato Vega y al presidente Ernesto Zedillo, habría impedido que se avanzara en la responsabilidad penal.
Impunidad
Las familias de los desaparecidos enfrentaron al poder político desde el inicio. Realizaron protestas frente a la casa donde sucedieron los hechos, bloquearon la camioneta del presidente Ernesto Zedillo durante una gira en Culiacán y mantuvieron plantones anuales cada 30 de junio.
Las madres, como Norma Picos y Rosa María Argüelles, declararon a Ríodoce que el dolor seguía intacto y que nunca recibieron respuesta de las autoridades: “Hasta que sepa algo de mi hijo, yo le pido a alguien que sepa dónde los dejaron”.
Cinco fiscales especiales, entre estatales y federales, atendieron la investigación durante los años siguientes. El expediente fue trasladado a instancias federales después de las protestas de las familias, pero no hubo avances.
El padre de uno de los jóvenes, Abraham Hernández, declaró a Ríodoce que la relación política entre el gobernador Renato Vega y el empresario Rolando Andrade bloqueó cualquier posibilidad de justicia.
Rolando Andrade padre fue detenido bajo arraigo domiciliario y después liberado. Murió en California en 1998. Su hijo Rolando Andrade hijo fue hallado muerto en 2020 en la misma casa donde desaparecieron los tres jóvenes.
Rommel Andrade, señalado por las familias como el presunto responsable, permanece fuera del ojo público y sin orden de aprehensión vigente.
El caso nunca prescribió, pues la desaparición forzada está catalogada como un delito de lesa humanidad, mientras que dos de los padres de los jóvenes fallecieron sin obtener respuestas.
¿Qué dijo Yolanda Andrade?
Durante estos años, la familia Hernández solicitó públicamente la ayuda de Yolanda Andrade para interceder ante sus familiares y lograr que se revelara la verdad.
La petición cobró actualidad después de que la conductora usara sus redes para reclamar la reapertura del caso a la presidenta Sheinbaum y al gobernador Rocha Moya.
En su video lanzó preguntas directas a las autoridades y cuestionó la falta de justicia: “¿Dónde está la justicia? ¿Dónde está el gobierno? ¿Dónde están las autoridades? ¿Por qué, Dios mío, permiten tanta corrupción, tanta injusticia?”
Andrade también hizo referencia al dolor que viven las familias de los desaparecidos, mostrando solidaridad y empatía: “Hay muchas madres que están sufriendo y las bendigo a todas esas señoras que están buscando a sus hijos, que le piden a Dios que hagan algo. Las autoridades no pueden desaparecer así. ¿En dónde estamos?”
El llamado central de su intervención fue dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum: “Señora, póngase los pantalones. ¡Póngase los pantalones, Claudia! Sí, como mujer, porque somos más chingonas que esos cabrones. Saque la garra.”
Andrade también pidió al gobernador Rubén Rocha Moya que se reabra el caso de los desaparecidos de Las Quintas y reconoció que su propio medio hermano está implicado: “El buen juez por su casa empieza, señor gobernador Rubén Rocha Moya, le pido por favor, por favor, que se reabra el caso de los tres desaparecidos de Las Quintas, donde tiene que ver mi medio hermano Rommel Andrade”.
En su mensaje, Yolanda Andrade hizo una invitación a la sociedad mexicana para unirse y protegerse mutuamente: “Les pido con todo mi amor que nos unamos, que nos cuidemos, vamos a protegernos, somos la gran familia mexicana, vamos a demostrar que no somos tan inconscientes. Vamos a unirnos México, podemos, no vamos a ser la generación de la vergüenza, no lo vamos a permitir.”
Andrade finalizó recordando el dolor personal que siente por la situación que atraviesa el país y por la tragedia que marcó a su familia y a las de los jóvenes desaparecidos en 1996.