Una crisis de vértigo hospitalizó a Emmanuel momentos antes de su concierto en Jardines de México, Morelos, provocando que Manuel Mijares se presentara en solitario ante el público.
El episodio ha retomado el interés por conocer las causas y consecuencias de este trastorno, que puede afectar tanto a figuras reconocidas como a cualquier persona activa.
Emmanuel, de 70 años, explicó que la crisis de vértigo fue tan intensa que le impidió subir al escenario y lo llevó al hospital. Al día siguiente, aseguró: “Ya estoy bien... estoy saliendo del hospital”, y señaló que espera regresar pronto a la gira conjunta con Mijares, activa desde 2013.
Ante la emergencia, Mijares asumió el espectáculo ante miles de asistentes, acción que el propio Emmanuel reconoció y agradeció públicamente. No se han anunciado cambios en las fechas futuras de la gira, a la espera de la recuperación del intérprete de “La chica de humo”.
Qué es el vértigo y cómo se manifiesta
El vértigo es un trastorno del equilibrio que genera una falsa sensación de movimiento, incluso cuando la persona permanece quieta. Se debe a alteraciones en el sistema vestibular, ubicado en el oído interno y relacionado con el tronco del encéfalo.
Es importante diferenciarlo del mareo, que incluye otras molestias como sensación de vacío en la cabeza, inseguridad, náuseas, sudoración fría y tendencia al desmayo. Los síntomas habituales del vértigo son sensación de giro de los objetos, inestabilidad, incapacidad para realizar actividades normales y vómitos.
En situaciones graves, como la sufrida por Emmanuel, el episodio puede llegar a ser incapacitante y necesita atención médica urgente.
Causas del vértigo: origen otológico y neurológico
Las causas principales del vértigo se agrupan en otológicas (relacionadas con el oído interno) y neurológicas. Las primeras abarcan aproximadamente el 54% de las consultas clínicas por mareo y vértigo.
Dentro de las causas otológicas destacan el vértigo posicional paroxístico benigno, la Enfermedad de Ménière y la neuritis vestibular. Otras, como tumores del nervio acústico, lesiones traumáticas, infecciones, intoxicaciones o causas sin explicación clara, representan cerca del 33% de los casos.
En cuanto a las causas neurológicas, las de origen vascular y la esclerosis múltiple tienen mayor incidencia. Estas patologías alteran la percepción y la integración de la información del equilibrio.
Tipos de vértigo y características principales
El vértigo se clasifica en periférico o central según el origen del trastorno. El periférico ocurre por alteraciones en el laberinto o en el nervio vestibular y es el tipo más frecuente.
Quienes padecen vértigo periférico suelen experimentar pérdida de audición, zumbidos, presión o dolor en el oído. Por otro lado, el vértigo central deriva de fallos neurológicos en los mecanismos que procesan el equilibrio y suele acompañarse de inestabilidad pronunciada, dificultad al caminar, visión doble, problemas para tragar y dolor de cabeza intenso.
Diagnóstico y evaluación del vértigo
Para diagnosticar el vértigo, se requiere una historia clínica detallada y centrada en el impacto del trastorno en la vida diaria. El examen médico incluye una valoración otorrinolaringológica exhaustiva, que implica revisar el oído, las fosas nasales, la nasofaringe, la cavidad oral y la laringe.
Se evalúa además la función de los nervios craneales para distinguir entre vértigo periférico y central. Este protocolo permite identificar el origen preciso de los síntomas y definir el tratamiento, que en aproximadamente el 70% de los pacientes resulta efectivo con intervención médica y regulación de la dieta.
¿Quiénes pueden padecer vértigo?
El vértigo puede presentarse en cualquier etapa de la vida, desde la infancia hasta la vejez. En los niños, ocurre como crisis espontáneas de breve duración, generalmente relacionadas con alteraciones del oído medio, que tienden a resolverse o evolucionar a migrañas.
En personas mayores, los cuadros suelen ser complejos y persistentes por el fallo combinado de los sistemas de equilibrio cerebral: vista, oído y articulaciones. Estas situaciones producen inestabilidad crónica y mayores dificultades para mantener la postura.
Mientras que algunos casos de vértigo son pasajeros, otros pueden ser tan severos que impiden a la persona desenvolverse con normalidad. Así ocurrió con Emmanuel en Morelos, donde el trastorno anuló temporalmente su capacidad para actuar en el escenario.