El inesperado conflicto por la fallida gira de Enrollados ha revelado tensiones profundas en el equipo responsable del legendario programa Otro Rollo, al punto que figuras como Consuelo Duval han señalado la existencia de “algo chueco” detrás de la cancelación.
Aunque la noticia principal giró en torno al reencuentro que quedó trunco, el trasfondo expuso diferencias laborales pasadas y resentimientos personales entre los involucrados, según sus propias declaraciones públicas.
El enojo de Consuelo Duval al no ser invitada a ser parte de ‘Enrollados’
En el tramo final del proceso, Duval manifestó alivio por no haber sido incluida en la gira. Reconoció que, aunque en un primer momento sufrió al ser excluida —“Al principio sí lloré porque dije: ¿cómo que alguien que es fundamental...? pues ya, pero sí lloré”—, después agradeció estar al margen del pleito: “Ahora ya digo; gracias diosito por no incluirme en eso”.
Duval fue directa sobre las causas de la cancelación: “No me toques ese son porque ahí hay cositas, hay algo chueco ahí, algo que no está bien”. Esta mirada crítica se sumó a las de Mauricio Castillo y Gaby Platas, quienes también insinúan desde hace días desacuerdos con la gestión del proyecto.
La actriz detalló que hizo público su malestar en redes sociales cuando no recibió invitación al reencuentro, compartiendo: “Uno no debe estar donde no te invitan”.
Más tarde, tras recibir un llamado para participar, optó por rechazarlo. Este gesto la mantuvo al margen de la controversia que marcó el desenlace de la gira planeada.
Adal Ramones se defiende de acusaciones
Por su parte, Adal Ramones enfrentó las críticas que lo responsabilizaban por el fracaso, especialmente tras los rumores de que no habría firmado el contrato como los otros integrantes.
Consultado por la periodista Fernanda Familiar de Imagen Televisión, Ramones negó haber actuado de mala fe y justificó su proceder legal: “Se me fueron al cuello con eso, pero te quiero decir que yo no firmé contrato porque es algo que me sucede muchas veces. Que mis abogados me dicen: ‘no firmes hasta tener claro esto, necesitamos esto’, se fue alargando, alargando”.
Mientras gran parte del elenco, entre ellos Yordi Rosado, Lalo España, Roxana Castellanos y Gaby Platas, ya habían formalizado su participación, Ramones aseguró que su decisión respondió solo a un procedimiento frecuente en su carrera profesional.
El conductor atribuyó el fracaso a errores empresariales, centrándose en el elevado costo de los boletos, que alcanzó hasta 4.000 pesos, y en la falta de una estrategia de publicidad efectiva.
Recordó alertas tempranas de sus amigos productores: “Yo tengo amigos productores que desde que vieron los precios me dijeron: ‘esto no va a funcionar’. Los boletos de hasta adelanto podían llegar a costar 4 mil pesos, y yo les decía: ‘Oigan, señores, no van a un concierto’”.
Estos factores, según sostuvo, provocaron un ambiente adverso que dificultó toda posibilidad de éxito. A través de un comunicado difundido en redes sociales, Adal Ramones oficializó la cancelación definitiva del proyecto, atribuyéndolo a problemas logísticos y admitió errores de organización y comunicación:
“Lamentablemente, existió un descuido y un exceso de confianza, particularmente en la falta de escasez severa de la publicidad, así como fallas de logística que las propias empresas han reconocido”. Agradeció a quienes colaboraron, a pesar del resultado adverso.