En el marco de la Semana de los Derechos Digitales se realizó la Mesa de Diálogo “Influencers y Democracia Digital, tendencias ciudadanas en tiempo real”, un espacio en el que especialistas reflexionaron sobre la responsabilidad de quienes cuentan con un número relevante de seguidores en redes sociales, el papel de las plataformas digitales y los derechos de las personas usuarias en estos entornos.
El presidente de la Comisión de Derechos Digitales, Luis Donaldo Colosio Riojas, destacó que el espacio digital ha sido escenario de protestas, denuncias y movimientos sociales que han marcado la agenda pública en distintas partes del mundo. Señaló que las redes sociales han permitido la organización, coordinación y difusión de movilizaciones colectivas, visibilizando problemáticas que antes tenían menor alcance.
Como ejemplo, mencionó movimientos como la “Primavera Árabe”, la lucha contra los feminicidios en Argentina bajo la consigna “#NiUnaMenos”, las protestas de agricultores en India y movilizaciones políticas en Chile. En el caso de México, recordó el movimiento estudiantil #YoSoy132 en 2012 y las protestas por la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, en Guerrero.
Colosio Riojas consideró indispensable abrir un debate sobre la democratización del ciberespacio y la responsabilidad de influencers y plataformas digitales, con el objetivo de garantizar que estos espacios sean seguros y no se conviertan en herramientas para limitar la libertad de expresión. Subrayó que la construcción de una democracia digital implica equilibrar derechos, responsabilidades y mecanismos de regulación.
Por su parte, Martha Singer, especialista de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, advirtió que el entorno digital no es completamente democrático, ya que está regulado por empresas privadas que establecen sus propias reglas mediante algoritmos y políticas internas. Además, señaló que el acceso al ciberespacio depende del pago de servicios como internet y dispositivos tecnológicos, lo que genera brechas de desigualdad.
“La maravilla del campo digital” tiene límites, afirmó, al explicar que no todas las personas pueden participar en igualdad de condiciones. A su juicio, construir ciudadanía desde el entorno digital resulta complejo debido a las restricciones estructurales y a la falta de condiciones equitativas para el intercambio de ideas y el diálogo público.
En el mismo conversatorio, Emilio Saldaña, analista de tecnologías de la información, sostuvo que actualmente se vive “la promesa rota de las redes sociales”. Explicó que estos espacios, que inicialmente se plantearon como lugares para compartir conocimiento y generar comunidad, se han convertido en entornos “tóxicos, violentos y agresivos”, especialmente cuando se trata de participación política.
Añadió que uno de los principales desafíos es la dificultad para identificar quién está detrás de cada mensaje: si se trata de usuarios reales, seguidores organizados, grupos ideológicos o incluso bots, lo que complica la interpretación de la información y el debate público.
Al finalizar el evento, se presentó el libro “Ready? Go! El lado oscuro del universo gamer”, del investigador Eric Huesca. En la obra, el autor analiza la industria de los videojuegos, que congrega a más de 32 millones de jugadores y combina elementos artísticos como diseño, música y narrativa. Señaló que en algunos países los torneos llenan estadios y que esta actividad es considerada un deporte.
Huesca destacó que México participa en la cadena de producción de esta industria y cuenta con influencers destacados en el ámbito gamer, por lo que consideró necesario impulsar incentivos y apoyos para creadores y desarrolladores nacionales.