La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán confirmó que los tres cuerpos calcinados localizados en el municipio de Zinapécuaro corresponden a los integrantes de una familia que había sido reportada como desaparecida en la ciudad de Morelia. Las víctimas fueron identificadas como Anayeli “N”, su esposo Víctor “N” y su hija Megan “N”, de 12 años de edad.
De acuerdo con la información oficial, el matrimonio era ampliamente conocido por su labor como intérpretes de Lengua de Señas Mexicana (LSM), función que desempeñaron en diversas instituciones públicas, entre ellas el Congreso del Estado de Michoacán y dependencias del Gobierno estatal. Su trabajo fue reconocido por facilitar el acceso a la información y a los procesos legislativos a personas con discapacidad auditiva.
La familia fue vista por última vez el pasado 14 de enero en el fraccionamiento Ex Hacienda La Huerta, ubicado en la capital michoacana. Tras no tener noticias de su paradero, sus familiares acudieron ante la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada y Desaparición Cometida por Particulares, donde se inició la carpeta de investigación correspondiente y se activaron los protocolos de búsqueda inmediata.
Días después del reporte de desaparición, autoridades localizaron los restos calcinados de dos personas adultas y una menor de edad en el kilómetro 190 de la Autopista de Occidente, a la altura de la localidad de Ucareo, en el municipio de Zinapécuaro. Los cuerpos se encontraban envueltos entre neumáticos que aún ardían en llamas, lo que provocó un avanzado estado de calcinación y dificultó su pronta identificación.
El sitio fue acordonado por corporaciones de seguridad federales y estatales, mientras personal pericial de la FGE llevó a cabo las diligencias correspondientes, entre ellas el levantamiento de los cuerpos y los estudios científicos necesarios para establecer su identidad. Posteriormente, los resultados de las pruebas permitieron confirmar que se trataba de la familia reportada como desaparecida en Morelia.
Las autoridades informaron que los cuerpos presentaban huellas de disparos de arma de fuego, por lo que el caso es investigado como un triple homicidio. La Fiscalía General del Estado continúa con la integración de la carpeta de investigación, con el objetivo de esclarecer los hechos, determinar las circunstancias en que ocurrieron y establecer responsabilidades conforme a la ley.
Asimismo, la FGE aseguró que mantendrá informada a la sociedad en la medida en que el desarrollo de las investigaciones lo permita, reiterando su compromiso con el acceso a la justicia y la atención a las víctimas indirectas.
El caso ha generado consternación tanto en la comunidad de Morelia como entre colectivos y personas vinculadas a la comunidad sorda, quienes han destacado la labor social que realizaban las víctimas. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para aportar cualquier información que contribuya al esclarecimiento de este hecho.