Como cada año, conforme se acerca el Día de la Candelaria, celebrado el 2 de febrero, cientos de familias y creyentes acuden al Centro Histórico de la Ciudad de México para cumplir con una de las tradiciones religiosas más arraigadas del país: vestir al Niño Dios.
En 2026, esta costumbre sigue vigente y tiene como principal punto de referencia la conocida Plaza o Corredor del Niño Dios, ubicada en la alcaldía Cuauhtémoc.
Este emblemático lugar se localiza sobre la calle Talavera, en el corazón del Centro Histórico, y desde hace casi cinco décadas se ha consolidado como el principal sitio para la venta de vestimenta y accesorios destinados a figuras religiosas, especialmente al tradicional Niño Dios. Aunque popularmente se le conoce como plaza, en realidad se trata de una calle repleta de locales que ofrecen una amplia variedad de atuendos, estilos y precios.
Durante los meses de enero y febrero, la zona cobra vida con la llegada de padrinos, familias y visitantes que buscan renovar la vestimenta de su imagen para el Día de la Candelaria, fecha en la que, de acuerdo con la tradición, quienes sacaron el “muñequito” en la Rosca de Reyes ofrecen tamales y visten al Niño Dios para el año que inicia. En este corredor es posible encontrar desde atuendos clásicos hasta opciones modernas y personalizadas.
Los precios de la ropa para el Niño Dios en el Corredor de Talavera varían dependiendo de la calidad, el diseño y la talla de la figura. En 2026, los costos oscilan generalmente entre los 50 y 500 pesos por conjunto, aunque existen opciones más económicas. Las tallas disponibles suelen ir desde la número 6 hasta la 50, lo que permite vestir imágenes de distintos tamaños.
Además, algunos locales ofrecen el servicio de vestir al Niño Dios de manera personalizada. Este servicio puede tener un costo aproximado de entre 200 pesos y, en promedio, el proceso tarda alrededor de 20 minutos, aunque el tiempo y el precio pueden aumentar según la complejidad del atuendo y los accesorios incluidos. También es posible encontrar imágenes con distintas tonalidades de piel, color de ojos y tipo de cabello, así como cunas, sillitas y otros muebles en miniatura.
Otro servicio disponible en este lugar son las restauraciones, en donde se trabaja la pintura, el acabado o la reposición de figuras incompletas y rotas.
Llegar al Corredor del Niño Dios es sencillo. En transporte público, se puede acceder a través del Metro, bajando en la estación Pino Suárez o Zócalo/Tenochtitlán, o mediante Metrobús, descendiendo en estaciones cercanas como La Merced y continuando a pie.