La sorpresiva intervención militar anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, marcaron un punto de quiebre en la prolongada crisis venezolana.
El anuncio, realizado la madrugada del sábado a través de Truth Social, generó reacciones inmediatas tanto a nivel internacional como entre la diáspora venezolana, especialmente entre jóvenes que abandonaron el país ante la falta de oportunidades, la represión y el deterioro institucional.
Entre quienes siguieron los acontecimientos a distancia se encuentran jóvenes venezolanos que dejaron su país en los últimos años.
Sus testimonios reflejan una mezcla de alivio, expectativa e incertidumbre frente a un escenario que consideran inédito tras más de una década de gobierno de Nicolás Maduro.
Voces del exilio: alivio, esperanza y cautela
En entrevista exclusiva para Infobae, una joven venezolana de 22 años que pidió mantener su identidad en reserva, asegura que respalda la intervención estadounidense pese a las críticas internacionales que ha generado.
Desde su experiencia personal, sostiene que el contexto venezolano no puede analizarse con los mismos parámetros que otras crisis regionales.
“Durante años el mundo ignoró las torturas, las muertes y la represión. Estados Unidos fue el único actor con capacidad real de intervenir”, afirma.
Para ella, el respaldo a la acción no responde a una simpatía política, sino a haber crecido sin conocer un gobierno distinto.
“Desde que nací he vivido bajo el mismo régimen. Cuando intentamos cambiar las cosas por nuestra cuenta, hubo represión, violencia y miedo”, añade.
Otro joven venezolano en el exilio, reconoce que la operación anunciada por Trump plantea serias dudas desde el punto de vista del derecho internacional, pero considera que el deterioro del país llevó a muchos a aceptar ese riesgo.
“Entiendo que se puede ver como algo incorrecto, pero la situación era tan grave que muchos preferimos apostar por un cambio, incluso con incertidumbre”, señala.
Ambos coinciden en que el anuncio devolvió un sentimiento que había desaparecido para gran parte de la diáspora: la expectativa de un desenlace distinto al estancamiento político que marcó los últimos años.
Entre los argumentos que mencionan para respaldar la intervención destacan:
- La ausencia de alternancia política durante más de una década
- La represión de protestas y denuncias de violaciones a derechos humanos
- El colapso económico y la falta de oportunidades para los jóvenes
- Las acusaciones judiciales contra altos funcionarios del régimen en Estados Unidos
Un anuncio que sacudió a Venezuela y al mundo
El presidente Donald Trump anunció la madrugada del sábado que Estados Unidos llevó a cabo un “ataque a gran escala contra Venezuela” y que Nicolás Maduro fue capturado junto con su esposa, Cilia Flores.
En un mensaje difundido en Truth Social, aseguró que ambos fueron expulsados del país y puestos bajo custodia estadounidense.
Posteriormente, Trump afirmó que Estados Unidos asumirá el control del país de manera temporal hasta garantizar una transición política “segura y ordenada”.
El Gobierno venezolano reaccionó solicitando una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
El canciller Yván Gil descalificó la operación, mientras la vicepresidenta Delcy Rodríguez aseguró que el Ejecutivo desconoce el paradero de Maduro y exigió una prueba de vida inmediata.
Un régimen bajo señalamientos internacionales
Nicolás Maduro asumió la presidencia en 2013 tras unas elecciones cuestionadas por la oposición.
Desde entonces, su gobierno ha sido señalado por la erosión de la democracia, la concentración del poder y la persecución de adversarios políticos.
En Estados Unidos, Maduro enfrenta cargos criminales desde 2020 en el Distrito Sur de Nueva York.
La fiscalía lo identifica como uno de los líderes del Cártel de Los Soles, una presunta red de narcotráfico integrada por altos funcionarios venezolanos.
La acusación sostiene que desde el país se trafican entre 200 y 250 toneladas métricas de cocaína al año, de acuerdo con informes oficiales del Departamento de Estado.
Crisis prolongada y un futuro incierto
La crisis económica y social ha provocado la salida de más del 21% de la población venezolana en los últimos años, según cifras de la plataforma R4V.
A ello se suma el colapso de los servicios públicos, la inflación sostenida y el deterioro del sistema de salud y educación.
Mientras la comunidad internacional debate la legalidad y las consecuencias de la intervención estadounidense, los testimonios de jóvenes reflejan el sentir de una parte de la diáspora venezolana que, tras años de exilio y frustración, observa estos acontecimientos como una posible ruptura con el ciclo político que marcó sus vidas.