La tecnología y la educación se fusionaron para crear una innovadora propuesta en el campo de la ingeniería, al permitir que un grupo de estudiantes de la carrera de ingeniería mecánica automotriz del Centro Universitario Latino Veracruz (Ceulver) trabajara en el primer prototipo de un auto volador, conocido como “Proyecto Mantarraya”.
Este equipo, compuesto por Valeria Palacios, Alejandro Lino, Daniel Vázquez, Juan Ramos y Alan Catillo, logró llevar la tecnología de los drones a una escala mayor, desarrollando un vehículo que podría revolucionar la movilidad en áreas de difícil acceso.
La finalidad del “Proyecto Mantarraya” es ofrecer una solución tecnológica que beneficie la seguridad y el bienestar, específicamente en situaciones de emergencia. La idea principal es crear un vehículo capaz de operar en espacios donde las ambulancias, helicópteros u otros vehículos de gran tamaño no puedan ingresar, ofreciendo una alternativa viable para salvar vidas.
El concepto de este auto volador surgió en un salón de clases, cuando el equipo comenzó a discutir sobre drones y su construcción. Alejandro Lino, uno de los integrantes del proyecto, comentó: “Fue una idea que surgió en el salón de clases. Llegamos al tema de los drones qué tan fácil era construirlo desde cero. No creímos que fuera tan fácil y tan rápido realizar uno de este tipo”, confesó Alejandro Lino en entrevista para N+ Media.
El primer auto volador podría ser mexicano
El primer prototipo de auto volador de origen mexicano fue presentado públicamente el 13 de febrero por un grupo de estudiantes del Centro Universitario Latino Veracruz (Ceulver), junto con el ingeniero Víctor Leyva.
Este prototipo, que fue diseñado completamente desde cero, cuenta con un peso aproximado de 160 kilos, incluyendo tanto el chasis como el peso del piloto. En las pruebas realizadas con peso muerto, el vehículo logró mantenerse en el aire con hasta 180 kilos, lo que demuestra su capacidad y resistencia.
Según el Centro Universitario Latino Veracruz, “Cada pieza de este dron ha sido cuidadosamente diseñada y ensamblada por nuestros talentosos alumnos, quienes han aplicado sus conocimientos en aerodinámica, electrónica y sistemas de propulsión para hacerlo posible.” Esta afirmación resalta el trabajo exhaustivo y detallado de los estudiantes en la creación del auto volador, integrando diversas disciplinas técnicas para su desarrollo.
Valeria Palacios, la única mujer del proyecto, mencionó que la inspiración para esta aeronave provino de las tecnologías avanzadas utilizadas en países asiáticos, lo que les permitió crear un prototipo de dron con seis motores de alta potencia, cada uno capaz de soportar hasta 60 kilos.
El prototipo “Mantarraya”, está fabricado con aluminio, con dimensiones similares a las de un auto compacto. Los desarrolladores señalan que, hasta ahora, no existe otro prototipo similar, lo que lo convierte en una propuesta única.
El ingeniero Víctor Leyva explicó: “Queremos pensar que es el primer vehículo, el primer taxi aéreo creado en México, hemos escuchado de otros pero no hemos visto la investigación que hicieron los chavos, no encontraron una como tal, ya funcional, este prototipo ya los hemos estado probando”, mencionó para N+.
De Veracruz a la NASA
El “Proyecto Mantarraya”, el primer auto volador desarrollado en México, continúa ganando reconocimiento y oportunidades para presentarse en escenarios de alto nivel. Del 23 al 26 de abril, este innovador prototipo será exhibido en la Feria Aeroespacial de México, que se llevará a cabo en la base aérea de Santa Lucía, en el Estado de México, junto al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
Este evento representa una gran oportunidad para los estudiantes del Centro Universitario Latino Veracruz (Ceulver), quienes han trabajado arduamente en el diseño y desarrollo de este vehículo aéreo.
Edith Leo, una de las profesoras que también participó en el desarrollo del auto volador, destacó que el proyecto tiene un crecimiento inesperado, trascendiendo su propósito inicial.
“Ha escalado más de lo que habíamos pensado, nosotros lo teníamos como un proyecto escolar y ha escalado más, tenemos invitaciones para lo que es la NASA, realmente ha escalado más de lo que esperábamos”, mencionó para N+.
Este logro no solo posiciona al “Proyecto Mantarraya” en el radar de instituciones de prestigio internacional, sino que también abre la puerta a futuras colaboraciones y desarrollos tecnológicos de alto nivel.