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Líderes, no dejen que sus chistes caigan en saco roto

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BC-HBRNI-LEADER-JOKES-ART-NYTSF — Leaders, don’t let your jokes fall flat. (Tony Cenicola/The New York Times) — ONLY FOR USE WITH ARTICLE SLUGGED — BC-HBRNI-LEADER-JOKES-ART-NYTSF — OTHER USE PROHIBITED

De HBR.org

Los investigadores reconocen desde hace tiempo que el humor puede captar la atención, fortalecer los vínculos sociales, y resultar muy atractivos. Para los líderes empresariales, una broma en el momento adecuado puede aliviar la tensión en la sala de juntas, crear una buena relación con un equipo nuevo y hacer que los mensajes estratégicos complejos sean más fáciles de recordar.

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No es necesario ser un comediante nato para usar el humor de manera efectiva en el trabajo. Para los líderes que buscan comunicarse de manera más efectiva, estos hallazgos se resumen en tres consejos prácticos para usar el humor en el trabajo:

1. No ocultes el chiste.

2. Haz que rime o que tenga aliteración.

3. Aprovecha el conocimiento compartido y las estructuras familiares.

No ocultes el chiste

Si vas a dar una introducción con buen humor en una reunión general de la empresa, la acústica de la sala y que la audiencia ya haya guardado silencio son factores de suma importancia. Si la audiencia tiene que esforzarse para escucharte debido a un micrófono de mala calidad, a colegas que interrumpen o a una mala conexión a Internet en una llamada híbrida, es muy probable que tu chiste no funcione. De igual forma, si tu lenguaje corporal sutil o expresiones faciales son clave para que el público entienda el chiste que estás contando, la iluminación y la distancia del público al escenario afectarán su gracia.

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También es importante dejar claras las intenciones al contar un chiste. Usar entonaciones vocales dramáticas, expresiones faciales exageradas y pausas para señalar que tu material es un chiste puede ayudarte a lograrlo. Solo ten cuidado con el equilibrio: indicar claramente que se trata de un chiste también puede generar cierta presión en el público para que se ría, lo que puede provocar risas falsas de un público educado o quejidos de uno más conflictivo.

Aprovecha el poder de la rima y la aliteración

Cuando dos palabras comparten el mismo sonido inicial (aliteración) o el mismo sonido final (rima), se procesan de manera más rápida y fluida.

Para un gerente, esto significa que las palabras específicas que utilices para enmarcar una observación con humor pueden determinar si recibe una risita o una mirada en el espacio. No recomendamos hablar en "limericks" (quintilla humorística), pero puedes recurrir a frases rítmicas cuando intentes expresar una idea memorable y divertida. Si un proyecto se ha descarrilado un poco debido a la burocracia, referirse a él de manera juguetona como el "purgatorio del papeleo" en lugar de "un retraso administrativo" utiliza la aliteración para que la frase resulte cognitivamente satisfactoria. Del mismo modo, uno puede referirse a un proyecto que implique una hoja de cálculo enorme y profundamente frustrante como el "infierno de Excel".

La próxima vez que redactes un correo electrónico para tu equipo o prepares un discurso para una cena corporativa, revisa el texto en busca de oportunidades para reemplazar palabras por combinaciones más impactantes y aliteradas. Solo recuerda que un poco es suficiente. La mayoría de las personas no habla ni redacta correos electrónicos como William Shakespeare, por lo que exagerar puede parecer poco natural.

Aprovecha el conocimiento compartido y las estructuras familiares

La forma más sencilla de hacer que un chiste sea fácil de entender, y por lo tanto más gracioso, es basarlo en lo que la audiencia ya conoce. Es aún mejor si se basa en cosas o experiencias a las que están expuestos con frecuencia.

Una broma privada sobre un sistema de software antiguo y peculiar que solo tu equipo conoce o una referencia humorística a un momento memorable de la última excursión de tu empresa funcionan muy bien, al igual que los chistes recurrentes, las bromas con referencias anteriores y las bromas internas.

Además de usar contenido ya conocido para la comedia, los líderes también pueden considerar el uso de estructuras de chistes conocidas. Constantemente surgen nuevas tendencias de chistes, desde los recientes "Cómo empezó vs. Cómo va" y "Matemáticas de chicas" hasta los más antiguos como "¿Cuántos X se necesitan para cambiar un foco?". Aprovechar estas estructuras que resultan familiares y sustituir una o dos palabras para adaptarlas a un contexto específico puede generar muchas risas. Por ejemplo, un líder podría hacer un chiste sobre las "matemáticas corporativas" mientras habla de un error organizativo tonto, como pedir demasiado catering para un evento.

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Entender cómo funciona el humor también nos muestra por qué es tan apreciado. Contar un buen chiste requiere más que solo pensar en el contenido de lo que dices. Las mismas estrategias que hacen que un chiste sea más gracioso también suelen mostrar empatía y consideración --una excelente manera de construir relaciones y un sentido de comunidad con tus colegas.

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