El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama encargó a la joyería Yanes un nuevo peritaje sobre las joyas intervenidas a José Luis Rodríguez Zapatero en el marco del caso Plus Ultra, y con ese nombramiento colocó bajo el foco público a una de las firmas con más historia junto a la Casa Real española, con la reina Letizia entre sus clientas. La elección no fue casual: el magistrado explicó en su resolución que optó por Yanes por su “larga tradición en alta joyería española” y por la necesidad de que el examen quede “en manos de especialistas con conocimientos técnicos adecuados en la materia objeto de examen”.
Ese encargo judicial reaviva, sin embargo, una historia mucho más antigua y menos conocida: la que une a la familia Yanes con varias generaciones de reinas de España. La saga arrancó con Claudio Yanes, que ejerció como maestro de primaria hasta que, hacia 1858, unas lluvias torrenciales dejaron al descubierto en Guadamur el llamado tesoro de Guarrazar, un conjunto de orfebrería visigoda del siglo VII compuesto por coronas votivas, báculos y objetos litúrgicos en oro con perlas y gemas.
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Las autoridades locales acudieron al hombre más culto del pueblo, Claudio, que quedó fascinado por las piezas y comenzó a dibujarlas. Aquellos bocetos se convirtieron en el germen de un negocio familiar. La firma se considera fundada en 1861, y en 1881 la familia abrió su primera tienda en Madrid. En 1895 se incorporó Esteban Yanes I, quien impulsó el salto de la joyería hacia la clientela de mayor poder adquisitivo y sentó las bases del vínculo con la Corona.
La relación de Yanes y la Casa Real
Ese vínculo se consolidó con la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia en 1906, cuando varias invitadas lucieron piezas creadas especialmente por Yanes para la ocasión. El episodio catapultó a la familia como proveedores de joyería por encargo para las élites del país y marcó el inicio de una relación que se prolongó durante todo el siglo XX. En la década de 1990 llegó uno de los encargos institucionales más relevantes: la reproducción de hasta 40 piezas de la Colección de plata del Palacio Real de Madrid, pertenecientes a Patrimonio Nacional.
La relación con la monarquía llega hasta el presente a través de la reina Letizia. Es habitual ver a la reina Letizia con joyas Yanes, y Cristina Yanes, integrante de la quinta generación, lo resumió así en declaraciones a El Español: “Es una enorme satisfacción que Yanes esté presente en los joyeros de las últimas reinas españolas. Doña Letizia tiene algunas piezas nuestras y nos sentimos muy orgullosos de ello”.
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Los pendientes Yanes de la reina Letizia
Entre las piezas más destacadas figuran unos pendientes chandelier de diamantes y oro blanco que el rey Felipe VI regaló a Letizia con motivo del nacimiento de la infanta Sofía. La colección de la reina incluye también piezas de diario de la firma, como pendientes de topacio, otros diseños en oro blanco y un ejemplar de tres aros con una mariposa de oro, diseñados por Paloma Cuevas dentro de su colaboración con Yanes. La reina Sofía también ha lucido sus creaciones, entre ellas un collar de oro y porcelana y confía en la joyería para que reparen y limpien las joyas de su colección, lo que evidencia que la relación de la firma con la Casa Real no se limita a Letizia, sino que abarca varias generaciones de reinas.
Se conoce que la reina Letizia suele acudir directamente a las tiendas propias de Yanes, mientras que a Felipe VI se le ha visto comprarlas en grandes centros comerciales. Jesús Yanes, presidente de honor de la firma, ha destacado además el apoyo de Felipe VI en un momento personal difícil: el fallecimiento de su yerno, que fue compañero de promoción del monarca en la Academia de Zaragoza. La firma insiste en que evita utilizar a su clientela para hacerse publicidad, pese a contar con casas reales entre sus encargos.
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